Según un estudio realizado por investigadores del University College de Londres (UCL), cuando una persona experimenta un evento traumático, le acompañan recuerdos muy intensos sobre ese evento negativo concreto, pero curiosamente mantiene una memoria mucho más vaga del contexto que lo rodeaba. Esto se produce porque la amígdala – la parte del cerebro que se utiliza para almacenar los recuerdos emocionales – se vuelve mucho más activa durante un evento negativo, mientras que las áreas que almacenan contenido neutro, reducen sustancialmente su actividad.

El Dr. James Bisby (UCL Instituto de Neurociencia Cognitiva) explica que: “Cuando presentamos a la gente un contenido negativo junto con un contenido neutro, las áreas del cerebro implicadas en el almacenamiento del contenido negativo se vuelven más activas, mientras que las implicados en el almacenamiento el contexto que rodea se vuelven menos activas”.

Y es que cuando experimentamos un evento nuevo, no sólo almacenamos el contenido del evento en la memoria, como por ejemplo las personas que conocimos, sino que también formamos asociaciones con el contexto en el que ocurrió dicho evento. El hipocampo es una región del cerebro crucial para la formación de estas asociaciones, para que todos los aspectos del evento se coloquen en el contexto adecuado, y es aquí que se puede observar como la actividad en estos casos queda menguada.

Este estudio, publicado en la revista Social, Cognitive, and Affective Neuroscience, tiene importantes implicaciones para la comprensión de las condiciones derivadas de acontecimientos negativos, tales como el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).

“El desequilibrio entre la memoria del evento y la memoria asociativa podría conducir a un intenso recuerdo, pero fragmentado por el contenido traumático de lo ocurrido, sin la correcta información circundante que lo pondría en el contexto apropiado”, añade el autor principal, el profesor Neil Burgess, director del Instituto UCL de Neurociencia cognitiva.

Las personas que han sufrido un evento traumático pueden experimentar imágenes intrusivas vivas y angustiantes del mismo, como en el Trastorno de Estrés Postraumático. Estas imágenes intrusivas podrían ocurrir debido a la memoria reforzada por los aspectos negativos del trauma, pero no están del todo vinculadas al contexto en el que se produjo. Este puede ser el mecanismo detrás del ‘flashback’, donde se involuntariamente reexperimentamos recuerdos traumáticos como si estuvieran sucediendo en el presente”.

Durante el estudio, 20 participantes fueron colocados en un Escáner de Resonancia Magnética y se mostraron varias de imágenes para recordar. Algunas de estas fotos mostraban contenido traumático, como personas gravemente heridas.

Los resultados mostraron que los participantes recordaban mejor las imágenes negativas en comparación con las neutrales. Esto se reflejó en una mayor actividad en la amígdala, una parte del cerebro utiliza para el procesamiento de la información emocional. También tardaban mucho más tiempo en recordar qué otras imágenes aparecían junto a las negativas, lo que refleja una menor actividad en el hipocampo.

Las malas experiencias a menudo se recuerdan fuera de contexto
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1 Comentario

  1. Hola pero cuando vos tenes un evento traumatico ,podes olvidarte del evento y acordarte muy bien del entorno,o estan hablando de otro entorno

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