Función del sueño

El hecho de que el sueño haya persistido a lo largo de la evolución y que nos pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, nos demuestra que funcionalmente es muy importante. Pero la naturaleza y las funciones del sueño todavía son objeto de muchas discusiones y se han propuesto diferentes hipótesis que pueden llegar a ser complementarias las unas con las otras.

¿Qué ocurre cuando no dormimos?

Los diferentes experimentos con privación de sueño indican que este debe tener un papel importante en el sistema homeostático corporal, control de la temperatura y equilibrio del sistema inmunitario y que probablemente participa en funciones cognitivas.

Por ejemplo, se ha observado que ratas privadas del sueño durante 3-4 semanas, acaban muriendo; si se las priva sólo del sueño REM, sobreviven el doble de tiempo. Al principio de la privación comen más de lo normal, se supone que es para no perder peso, pero aun así no recuperan el equilibrio calórico, después pierden el control de la temperatura y también se va debilitando el sistema inmunitario.

En cualquier caso, el hecho de que encontramos el sueño como fenómeno en todas las especies de mamíferos y aves, nos indica que, al menos en parte, es fisiológicamente necesario.

Los efectos de la privación de sueño no parecen ser tan drásticos en humanos como en los animales. Uno de los casos más espectaculares descritos en humanos es el caso de un chico que estuvo once días sin dormir. Los síntomas que aparecieron progresivamente fueron mal humor, mareo y náuseas, problemas de memoria, sensación de cansancio y temblores. Cuando decidió dormir, lo hizo durante quince horas seguidas, después aguantó veintitrés tres horas despierto, para volver a dormir durante diez horas. Contra todo pronóstico, no aparecieron efectos secundarios y al cabo de una semana su ritmo de sueño era totalmente normal.

Conservación de la energía

Cuando dormimos gastamos menos energía, ya que cuando estamos en el SOL (sueño de ondas lentas), hay una disminución de la presión arterial, de la tasa cardiaca, del ritmo respiratorio, del tono muscular, de la temperatura corporal, etc. Todo ello nos sugiere que el posible papel del sueño sería la conservación de la energía.

La idea de que el sueño fuerza al descanso es apoyada por el hecho de que los pequeños mamíferos duermen mucho más tiempo, proporcionalmente, respecto a los grandes mamíferos. Son animales con una gran demanda de energía para su termorregulación y locomoción, pero con pocas reservas.

Comparación de las cantidades de sueño entre diferentes especies.

Pero ¿por qué si se puede descansar durante la vigilia sin perder la atención o vigilancia, no se hace? ¿Cómo explicamos que durante el sueño REM sí haya un gasto metabólico alto?

Un proceso restaurador

La tasa metabólica durante el sueño representa el 15% de la que mantenemos en vigilia. La reducción de los procesos metabólicos también están relacionados con la bajada característica de la temperatura corporal.

Sin embargo, los estudios de privación de sueño no han proporcionado pruebas convincentes de que el sueño sea necesario para mantener un funcionamiento normal del organismo, ya que en estos estudios no se observa una respuesta de estrés importante del organismo. Además, por un lado, la privación de sueño no dificulta la capacidad de las personas para llevar a cabo ejercicio físico; y por otro, tenemos que el ejercicio físico no hace que la persona duerma más horas (aunque sí puede que duerma antes).

El sueño sería un proceso en el que se dan diferentes procesos anabólicos que intentan compensar el desgaste físico y emocional de la vigilia; así sería una necesidad fisiológica vital, dormimos porque necesitamos descansar y recuperar fuerzas. El hecho de que durante algunos periodos del sueño se produzca liberación de hormonas, podría apoyar esta hipótesis.

La adaptación

Según esto, dormimos para evitar problemas en períodos en que la especie es más vulnerable. Partiendo de esta hipótesis, 1969 F. Snyder sugirió que el sueño REM podría ser un periodo en el que hay más activación cerebral, por si hay que estar alerta ante posibles peligros.

Algunas especies, para evitar posibles peligros que les comporta el hecho de entrar en sueño, han desarrollado un patrón de sueño diferente para cada hemisferio cerebral. Este es el caso, por ejemplo, del delfín Tursiops truncatus, en el que cada hemisferio duerme por separado.

Pero ¿por qué el sueño se da en algunas especies que estarían más seguras si nunca durmieran?

Muestra de los patrones de sueño por hemisferio del delfín Tursiops truncatus. Podemos ver como en el hemisferio izquierdo tiene un registro EEG de ondas lentas y, en cambio, en el derecho tenemos una actividad desincronizadas típica de la víspera.

Funciones cognitivas

Los humanos mostramos pocos déficits fisiológicos después de algunos días de privación; en cambio, sí se ven alteradas las capacidades intelectuales. Tras un periodo de privación de sueño pueden aparecer alteraciones perceptivas y alucinaciones.

Después de períodos prolongados de privación de sueño, los sujetos muestran una mayor cantidad de sueño REM y, sobre todo, de SOL.

El sueño parece necesario para el funcionamiento normal del cerebro.

Muchos estudios, sobre todo con animales, han estudiado la relación entre el sueño REM y los procesos de aprendizaje y memoria, sobre todo a partir de las siguientes observaciones:

  • Existencia de desincronización cortical
  • Aparición del ritmo theta hipocampal
  • Aumento del flujo sanguíneo
  • Incremento de la síntesis de proteínas
  • Cierta correlación filogenética entre el sueño REM y la capacidad de aprendizaje de las especies.
  • Existencia de correlaciones significativas entre el sueño REM y la capacidad de aprendizaje y memoria de los sujetos.
  • Activación durante el sueño REM de estructuras con un fuerte componente afectivo de la memoria, como por ejemplo la amígdala.

En un experimento realizado en 1994 por Karni y otros, se observó que la privación del sueño REM después de una sesión de aprendizaje implicaba una mala retención de la tarea el día siguiente. En cambio, la privación del SOL no producía estos efectos deteriorantes.

En otro experimento también se ha demostrado que los patrones cerebrales que se registran en el hipocampo de ratas que durante el día han recorrido un laberinto (se las recompensaba con comida), se reproducen con mucha exactitud cuando las ratas duermen. Esta relación llega a ser tan precisa que los investigadores podrían decir en qué parte del laberinto estaría el animal si estuviera despierto.

Algunos autores, como F. ​​Crick, creen que el sueño REM permitiría una eliminación de la memoria de aquellas informaciones que no nos son útiles, que no necesitamos retener. En cambio, otros autores creen que esto sería una función del SOL. También puede ser que cada período contribuya de diferente manera a los procesos de aprendizaje y memoria.

Lo que sí es seguro, es que el sueño parece que fisiológicamente es necesario para sobrevivir y para un buen funcionamiento cerebral.

Las funciones del sueño
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