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¿Qué es la represión dentro del Psicoanálisis?

La esencia de la represión consiste sencillamente en rechazar y mantener alejados de lo consciente a determinados elementos”. Sigmund Freud

Según la corriente psicoanalítica, en la estructura tripartita de la personalidad cuando hay problemas, existe un conflicto constante entre las instancias psíquicas del Super Yo y el Ello, entre lo que se “debe” hacer y lo que se “desea” hacer para satisfacer a los instintos, y muchas veces el deseo se opone a lo que está socialmente permitido o considerado “correcto”, por eso el conflicto intrapsíquico suele ser constante, dando como resultado fuerzas contrarias que mantienen al Yo en problemas, por su naturaleza y características.

Fases de la Represión
1a. Fase Representación primitiva: se le niega el acceso a la representación psíquica del instinto, lo cual produce una fijación.
2a. Fase Al ser la representación propiamente dicha, representa una fuerza opresiva.

Placer y displacer

La satisfacción de esos deseos presupone placer, sin embargo, puede resultar a la postre en malestar o en un displacer mayor. Freud decía que: “la satisfacción del instinto sería posible y placiente en sí, pero inconciliable con otros principios y aspiraciones”. Razón por la cual, el Yo se protege para estar “dentro sus límites permitidos”.

Puedes consultar la Teoría de la Personalidad de Freud: Yo, Superyó y Ello.

Tal vez, tu gran deseo en un lunes temprano por la mañana, es poder seguir durmiendo unas cuantas horas más, en vez de levantarte e ir a tu trabajo a cumplir con tus compromisos laborales y otros; sin embargo, sabes que si lo haces, evidentemente disfrutarás de tu siesta, pero también conoces las consecuencias de satisfacer tu deseo, y es de tu conocimiento que pueden ocasionarte un mayor displacer así como complicaciones innecesarias.  

La Represión y otros mecanismos de defensa

Ante semejante ansiedad y angustia que genera el conflicto intrapsíquico entre lo que “quiere” y lo que “desea”, el Yo se protege, con lo que llamamos mecanismos de defensa. Los mecanismos típicos neuróticos o “normales” con los que se fusiona la represión suelen ser: intelectualización, racionalización, desplazamiento, aislamiento y las defensas “caracterológicas superiores”, como los rasgos de tipo inhibitorios, los derivados distintintivos bajo la forma de afectos específicos y  las formaciones reactivas, que se pueden manifestar con la intensificación de lo opuesto. Así mismo, la represión puede generar una formación reactiva.

La represión se puede combinar con otros mecanismos, sin embargo, el contenido ideacional del material reprimido puede hacerse consciente, aunque se sigue manteniendo al impulso fuera de la consciencia, por lo que se puede decir que la represión en sí, intenta mantener y definir los límites yoicos. En otro nivel, entran en juego mecanismos de defensa como las formas primitivas de proyección. La identificación proyectiva, se observa en personalidades impulsivas o las fronterizas.

Imaginemos a una persona que siente un ardiente deseo por otra de su mismo sexo. Sin embargo, su cultura, religión y principios se lo “prohíben”. El sujeto pudiera desarrollar una aparente aversión y resentimiento hacia las personas que manifiestan su homosexualidad libremente, pues él mismo está reprimiendo dentro de sí la satisfacción de esa pasión, aunque no lo haga de manera consciente y como producto sustitutivo surge una modificación del yo, en el incremento de la “moral”.

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Las formaciones reactivas, facilitan el retorno de lo reprimido, por lo que, la represión, tiene que ser un acto sostenido para que tenga los efectos de control sobre las pulsiones deseadas, al regresar esos deseos, opuestos a lo que el individuo ha interiorizado como: “moralmente correcto”, puede, por ejemplo, llegar a generar hostilidad contra los homosexuales, para enmascarar su reprimida homosexualidad.

Esto ha sido causa de muchos crímenes y violaciones a los derechos humanos, debido a que puede ser tan fuerte la necesidad de demostrar su supuesta “heterosexualidad” que algunos caen en la homofobia y crímenes contra personas que ejercen libremente sus preferencias sexuales inclusive entre grupos sociales, como se muestran a lo largo de la historia; pues es fácil que exista contagio emocional, cuando las circunstancias intrapsíquicas en conflicto son similares entre los integrantes de un conjunto social y hay identificación en este sentido.

Con la represión, el Yo se protege de la ansiedad que le resulta de ese problema interno eliminándolo de la consciencia, pues se llega a percibir como amenazante para la psique. Sucede cuando “tratas de evitar a un visitante indeseado o cuando no le dejamos traspasar el umbral de nuestra casa”. Siendo así motivo de la represión: soslayar el displacer. Con frecuencia lo hace para evitar una tendencia hostil o libidinosa.

Represión vs. Instintos

El total y simultáneo reconocimiento de un impulso su representación ideacional se mantienen fuera del yo”. Madison

Sigmund Freud señala al respecto, que en la represión, el instinto puede:

  1. Quedar reprimido y no dejar remanentes o manifestaciones observables.
  2. Aparecer bajo la forma de un afecto enmascarado de una manera u otra.
  3. Ser transformado en angustia y ansiedad.

La extensión del área de los conflictos es dinámica y cambia constantemente, Hartmann decía que: “Es posible notar que determinadas funciones clásicamente autónomas y pertenecientes al área no conflictiva pueden ser invadidas por impulsos muy intensos en determinadas circunstancias”.

Cabe mencionar que aunque existe represión y con ella se trata de sacar del consciente la representación del instinto, pulsión o deseo, donde perduran en lo inconsciente, ahí continúan organizándose, creando ramificaciones y estableciendo relaciones. Por eso, cuando hay represión, la persona de todos modos puede manifestarla en su discurso de manera inconsciente como sucede con algunos chistes.

Escisión vs. Represión

Escindir significa disociar o mantener activamente separados sistemas de identificación conflictivos o de valencias opuestas, independientemente de su acceso a la consciencia o sus percepciones. Aquí el Yo se protege de la ansiedad asociada a los conflictos intrapsíquicos. En una de las psicopatologías en donde la escisión es muy representativa es en la esquizofrenia, donde la realidad se encuentra dividida.

La represión requiere de fuertes contracatexias o “fuerzas impulsoras”, mientras que la escisión, se suelen bloquear, privando así de una fuente de energía para el crecimiento yoico, que también lo puede debilitar.

Otras máscaras de la represión

Montaje de afecto

Corresponde al instinto en cuanto se ha separado de la idea y encuentra una manifestación “adecuada”, haciendo perceptible a la sensación a manera de “afectos”.

El yo no puede huir de sí mismo y tratándose del instinto, la fuga puede resultar ineficaz, por lo que resulta mejor recurso la represión.

Represión y sueño

Durante este estado de reposo, se liberan ciertas cargas represivas, pero todavía suelen estar presentes, sólo que se enmascaran de otras formas que resultan menos conflictivas; al entrar nuevamente en estado de vigilia, cuando despiertas, las cargas de la represión se vuelven a poner sobre el Yo.

Por este motivo, en parte, muchas veces no puedes recordar tus sueños: entra la represión en acción, la cual puede hacer que olvides incluso ciertos capítulos de tus  sueños y de tu vida, aquellos que te pudieron generar angustia, vergüenza, un conflicto o en algunas personas incluso un trauma. Esto también ocurre en el plano de la vigilia, así vemos que la represión tiene efectos sobre la recuperación de los recuerdos, parte importante de la memoria, debido a este mecanismo, muchas veces no puedes recordar algo; no porque haya salido de tu memoria por completo el hecho o el sueño, sino porque la represión hace el contenido inaccesible para así liberarte de ansiedad, angustia o displacer. En pacientes víctimas de violencia, muchos refieren no recordar hechos y detalles al respecto, cuando se les solicitan para intervención, ya sea médica o psicológica, por ejemplo.

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En el proceso onírico, pueden manifestarse los deseos y los instintos reprimidos durante la vigilia. Pues los deseos buscarán manifestarse en la vida cotidiana de la persona de distintas formas, una es el sueño, pero también puede buscar salir en el discurso, como con un “acto fallido”, un chiste o un “lapsus linguae” -aparente error en el habla-, por ello la “asociación libre es un gran recurso dentro de la psicoterapia. La interpretación de los sueños es compleja, por lo que hay tratados completos, pues el material onírico trae consigo una gran riqueza.

En parte por la represión, los procesos oníricos pueden resultar tan confusos e interesantes. Tratar de descifrarlos es como tratar de saber quién llevaba tal o cual máscara en un baile, qué caretas o vestuarios representaban a quién en una fiesta de disfraces. Los psicoanalistas trabajan con el contenido onírico para fines terapéuticos, recordemos que cada persona es única, por lo que no existe un manual que pueda efectivamente decir lo que cada objeto, persona o situación representa en un sueño. Tal vez para una persona un perro en un sueño representa: lealtad, amistad y cariño; sin embargo, para otra, significa una amenaza a su seguridad, o a una persona que está “atacándolo” de alguna manera y no tiene muy claro a quién o a qué representa en la realidad, eso depende del soñador, generando angustia y ansiedad en el mismo.

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Represión extrema y consecuencias para la salud

El  equilibrio y la funcionalidad pueden fungir como una brújula para la salud, cuando se reprimen demasiado ciertos instintos y necesidades básicas con tal de hacer o no hacer lo que el sujeto cree que es “amenazante” o “indebido”, extralimitándose físicamente o de otras maneras, esto puede tener graves consecuencias para su bienestar en general.

Las personas que se reprimen sexualmente de manera excesiva, les puede producir una disfunción sexual como la anorgasmia y otros, tanto del hombre como de la mujer, esto cuando no tiene que ver con algún padecimiento físico, claro está.

Las personas que reprimen muchas cosas que quieren y deben decir, por ejemplo, tienden a desarrollar padecimientos físicos, como los problemas de garganta, quedarse afónicos seguido, por citar un par de ejemplos, pues las manifestaciones somáticas no pueden ser tampoco generalizadas para todo el género humano: “cada organismo es único”. La extrema represión hace que se generen problemas somáticos u orgánicos.

Estar reprimiendo fuertemente la libido, incluso en los sueños puede enmascarar el deseo, por eso a veces las personas que aparecen en nuestro contenido onírico representan a otras diferentes, sólo que traen una “máscara o disfraz” distintos.

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Represión excesiva en la infancia como control

Ejemplo de caractemas irracionales que se reciben desde la infancia en cuanto a la represión, que expresan agresividad y autoritarismo son del tipo: “¡Te voy a pegar en las manos porque agarraste algo que no debías, para que aprendas!”, “¡No sirves para nada, eres un inútil. Quítate, yo lo hago!”, “Te voy a castigar en frente de todos, para que aprendas a no volverlo hacer”. Cuando se da en un contexto educativo, suele ser porque ciertos maestros que carecen de estrategias educativas adecuadas, así como la capacitación o voluntad requeridas, recurren a este tipo de represión, pues al ridiculizar y desvalorizar de esa manera creen que sirve como control y a manera de represión futura para los demás integrantes del grupo.

Este tipo de represión en casa, en las aulas y en la sociedad, hace que los niños bloqueen parte de su potencial creativo, así como distintas habilidades cognitivas y otras para la vida, fundamentales para su óptimo desarrollo. Cuando la represión es tan hostil genera muchos conflictos en el infante, incluso pudieran manifestar su ira reprimida en otros contextos. Esas represiones, pueden hacer que eviten manifestar alguna iniciativa por ejemplo, pudiera quizás hacerla con temor o de formas que tienen consecuencias más graves, como las conductas autolesivas o la agresión hacia otro u otros compañeros de la escuela, por citar ejemplos.

La represión social, en parte, tiene su base en esto, motivo por el que está generando tantos conflictos a nivel mundial, pues la represión extrema para control social, puede ser tan fuerte que violente los derechos de las personas, y se lleguen a actos masivos de destrucción, generan escisión y hostilidad entre la población.

Conclusión

La estructura tripartita de la personalidad está frecuentemente en conflicto intrapsíquico, pues el Yo tiene que lidiar entre las exigencias de lo que es moral, cultural y socialmente correcto hacer, dependiendo del contexto particular del sujeto y sus instintos.

Las pasiones  y las pulsiones reprimidas siempre buscan manifestarse. Durante la vigilia la represión ejerce mayor control, pero en estados inconscientes tiende a buscar expresión, por eso los psicólogos son los profesionales de la salud que te pueden ayudar a interpretar tus sueños, ya que el material onírico es rico pero de alta complejidad. Se puede identificar el vínculo por medio de la asociación libre, no sólo de los sueños, también en el contenido de los actos fallidos y los “lapsus linguae”, entre otros recursos.

Cuando la represión es excesiva, crece entonces como si estuviera “en la oscuridad”, encontrando formas extremas y torcidas de expresión que pueden caer en la hostilidad, la agresividad extrema y daño al organismo o hacia los demás.

Si estás reprimiendo muchas cosas en tu vida y sientes que eso te está afectando de alguna manera: ¡No te quedes callado! Los psicólogos podemos ayudarte a trabajar eso, de modo que lo elabores y  no dañes tu equilibrio físico y emocional.

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Referencias bibliográficas

  • Freud, Sigmund (1981). Obras completas. Tomo II. 4a. Edición. España: Editorial Biblioteca Nueva.
  • Kernberg, Otto (1991). La teoría de las relaciones objetales y el psicoanálisis clínico. México: Paidós.
  • Bleichmar, N. M.; Lieberman, C. y Cols. (1989). El Psicoanálisis después de Freud. México: Eleia Editores.
La Represión y sus máscaras
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Miryam Gomez Obregon
Psicóloga NeuroEducativa/ Freelance. Diseño de programas y gestión del tiempo mediante el mejoramiento de habilidades y competencias. Técnicas de programación y sugestión en Nivel Alfa, de Respiración y Relajación Profunda. Promoción de estilos de Vida Saludables a través de las Tecnologías Educativas. Musicoterapia. Redacción de contenido especializado.

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