Heroína

¿Qué es la heroína?

La heroína es el nombre para una versión modificada de la morfina, que es un fármaco opioide adictivo e ilegal. Se extrae de una planta llamada”adormidera”, de la que se saca una resina llamada “pan de opio”, que es la sustancia activa. Es además un opiáceo semi-sintético.

Se presenta como un polvo blanco, inodoro, muy fino, aunque su aspecto puede variar dependiendo de los procesos de purificación a los que haya se haya sometido. La principal vía de consumo es la endovenosa, aunque también se puede tomar esnifada o fumada.

Cómo actúa la heroína

Actúa como un depresor del Sistema Nervioso Central (SNC), es relajante. En un principio produce una sensación de intenso placer (“flash”) y euforia, seguido de apatía y somnolencia. Tras un período de consumo, la sensación es de bienestar, de estar en un sueño alejado de todo.

El individuo que la toma desarrolla una tolerancia y dependencia de forma muy rápida, ya que posee un alto poder adictivo.

Tipos de heroína

  • Heroína marrón: es un tipo de heroína que proviene de África. Se debe calentar antes de disolverla y se acostumbra a usar una cuchilla para eso, se pone la dosis encima y se calienta con un encendedor por debajo de la cuchilla. Se disuelve en ácido cítrico (zumo de limón). Su utilización es muy engorrosa y además el ácido cítrico puede quemar las arterias. Actualmente se suministra el ácido cítrico en polvo a los heroinómanos, para que su uso sea más higiénico.
  • Heroína blanca: es un tipo de heroína de más fácil disolución, ya que se hace con agua destilada u otros líquidos. Se suele disolver en un tapón de botella y se carga con un filtro de cigarrillo pelado para que los grumos de la dilución no pasen a la jeringa. Este filtro es guardado por los heroinómanos porque después de 8 o 9 tomas pueden extraer la droga que ha ido quedando y tienen una dosis extra.

Efectos a corto plazo de consumo de heroína

El carácter adictivo de esta sustancia se debe en parte por su capacidad de crear sensaciones placenteras intensas. La heroína logra llevar al consumidor a un estado de gran bienestar mediante la unión a receptores de opioides en el cuerpo. Una vez que la interacción química ha tenido lugar, las células nerviosas afectadas liberan un neurotransmisor llamado dopamina. Esta sensación de recompensa que se genera puede reactivar y posteriormente reforzar, una creciente adicción, ya que el usuario busca continuamente a repetir la sensación de placer y por tanto el consumo de heroína.

Los efectos a corto plazo son variables dependiendo de la dosis y la vía de administración, pero el primer efecto en aparecer es el de analgesia o alivio inmediato del dolor, así como la depresión del sistema nervioso central que produce lo siguiente:

  • Intensos sentimientos de euforia.
  • Sensación de calor (“fiebre”).
  • Sensación de pesadez en las extremidades.
  • Disminución de la sensibilidad al dolor.
  • Sedación.

Las sensaciones placenteras relacionadas con la “fiebre” sólo se sentirán durante unos minutos, pero el bienestar y la sedación persisten durante varias horas. La duración de los efectos dependerá de la pureza, la dosis y la vía de administración, por ejemplo, si la droga se inhala, se fuma o se inyecta. Durante los efectos más intensos de la heroína, el usuario puede encontrarse con períodos de vigilia y sueño, denominados “cabeceos”.

Los efectos de la heroína disminuyen con su uso continuado, ya que el usuario se vuelve cada vez más tolerante a la droga. Por este motivo se necesitan cantidades cada vez más altas para lograr el mismo efecto, lo que puede llevar fácilmente a la sobredosis.

Efectos secundarios

Con el tiempo, los efectos placenteros a corto plazo de la heroína son eclipsados por los numerosos efectos secundarios no deseados de la sustancia. Con frecuencia, esto se debe a que el cuerpo se adapta a la heroína en el sistema y toma medidas para contrarrestar los efectos. Los efectos secundarios del uso de la heroína incluyen:

  • Náuseas y vómitos.
  • Confusión.
  • Boca seca.
  • Picazón en la piel.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Temperatura corporal inferior a lo normal.
  • Respiración lenta.
  • Disminución del ritmo cardiaco.
  • Piel cianótica (azulada) en las manos, los pies, los labios, etc.

El riesgo de muerte por sobredosis es un riesgo importante en las personas que consumen heroína, pero la dosificación es imposible de medir debido a la diferencia en la pureza dependiendo de cómo la encuentren en el mercado negro en ese momento.

Muchas de las complicaciones y los efectos secundarios de la heroína se ven agravados por el uso de otras sustancias, especialmente depresores del cuerpo como el alcohol o los sedantes. Los efectos combinados pueden conducir a una respiración peligrosamente lenta, falta de oxígeno en el cerebro, problemas del corazón, coma y muerte.

Efectos a largo plazo del consumo de heroína

Hay una amplia gama de efectos de consumo de heroína a largo plazo. Las personas que consumen heroína durante largos períodos de tiempo pueden experimentar:

  • Dientes dañados e inflamación de las encías.
  • Excoriaciones de la piel por el rascado.
  • Estreñimiento severo.
  • Debilidad del sistema inmunitario.
  • Sedación.
  • Falta de apetito y desnutrición.
  • Problemas para dormir.
  • Disminución de la función sexual.

Algunos de los mayores riesgos del consumo de heroína a largo plazo son problemas en el hígado o los riñones por daños o enfermedades infecciosas. El cerebro también puede verse afectado negativamente debido a la falta de oxígeno.

Las personas que consumen heroína con frecuencia también deben hacer frente a problemas de abscesos, infecciones bacterianas e infecciones de las válvulas del corazón. Las mujeres embarazadas que consumen heroína corren el riesgo de aborto involuntario, y ponen a sus hijos en riesgo de enfermedades transmisibles, además de adicción a la droga desde el nacimiento.

La heroína, tipos y efectos del consumo
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