La esquizofrenia, sin duda, es uno de los trastornos más conocidos por todos. Aún así, mucha gente tiende a mitificarla, a exagerarla o a demonizarla. Se trata de un trastorno que despierta tanto fascinación como miedo. Desde que se comenzaron a estudiar los procesos psicológicos, la esquizofrenia es uno en los que más se han indagado y de los cuáles todavía existen numerosas incógnitas. Su etiología todavía no es nada clara y su tratamiento abarca diferentes terapias.

A lo largo de este artículo se expondrán los criterios diagnósticos de la esquizofrenia, así como sus síntomas más destacados. Se diferenciará entre los síntomas positivos, negativos y de desorganización. Por último, se abordará la evaluación y el tratamiento. Para los criterios diagnósticos se ha utilizado como referencia el DSM-V. Se trata de la última actualización en 2013 del “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales”, publicado por la APA (Asociación Estadounidense de Psiquiatría).



Criterios diagnósticos de la esquizofrenia

A. Dos (o más) de los siguientes síntomas. Cada uno de ellos presente durante una parte significativa de tiempo durante el periodo de un mes (o menos si se trató con éxito). Al menos uno de ellos ha de ser 1, 2 o 3:

  1. Delirios.
  2. Alucinaciones.
  3. Discurso desorganizado.
  4. Comportamiento muy desorganizado o catatónico.
  5. Síntomas negativos.

B. El nivel de funcionamiento del individuo en diferentes áreas está muy por debajo del nivel previo al inicio del trastorno durante una parte significativa de tiempo.

C. Los signos continuos del trastorno persisten durante al menos seis meses. En el periodo de seis meses se debe incluir al menos un mes de síntomas del criterio A y puede incluir períodos de síntomas prodrómicos y residuales.

D. Se han descartado el trastorno esquizoafectivo y el trastorno depresivo o el trastorno bipolar con características psicóticas debido a:

  1. No se han producido episodios maníacos o depresivos mayores de forma concurrente con los síntomas de la fase activa.
  2. Si se han producido estos episodios durante la fase activa, han estado presentes sólo durante una mínima parte de la duración total de los períodos activo y residual de la enfermedad.

E. El trastorno no se debe a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia o a otra afección médica.

F. En caso de existir antecedentes de un trastorno del espectro autista o de un trastorno de comunicación de inicio en la infancia, el diagnóstico de esquizofrenia se llevará a cabo solo si los delirios o las alucinaciones son notables y están presentes durante un mínimo de un mes.

Especificaciones

Después de un año de duración del trastorno se deberán especificar los siguientes puntos:

  • Primer episodio, actualmente en episodio agudo. Un episodio agudo es aquel en el que se cumplen los criterios sintomáticos.
  • Episodios múltiples, actualmente en episodio agudo. Este tipo de episodios se pueden determinar después de un mínimo de dos episodios.
  • Primer episodio, actualmente en remisión. Los criterios de diagnóstico solo se cumplen en parte y se encuentran en remisión.
  • Episodios múltiples, actualmente en remisión parcial.
  • Primer episodio, actualmente en remisión total. Los síntomas del trastorno ya no están presentes después de un episodio inicial.
  • Episodios múltiples, actualmente en remisión total.
  • Catatonia.
  • La gravedad actual. Se realiza sobre los síntomas del criterio A.

Síntomas positivos, negativos y de desorganización

A pesar del nombre, los síntomas positivos son aquellos que se presentan en exceso o como una exageración de las funciones normales. Los síntomas negativos, por el contrario, representan la ausencia de comportamientos o pérdida de funciones normales. Por último, los síntomas de desorganización han estado incluidos en los positivos durante muchos años, pero tras diversas investigaciones, se decidió crear una categoría diferente alegando que representan un “factor del trastorno del pensamiento”.

Síntomas positivos

  1. Ideas delirantes. Se trata de ideas o creencias erróneas que no pueden entenderse en el contexto cultural en el que tienen lugar. Las convicciones del sujeto son férreas a pesar de demostrar que carecen de validez. Al mismo tiempo, la persona se preocupa por su creencia y se implica emocionalmente. Por otro lado, este pensamiento suele causar malestar y quien lo padece no suele intentar paliarlo. Las ideas delirantes más comunes son: perjuicio (pensamiento de conspiración), persecución, control, referencia (elementos del entorno hacen referencia a la persona), grandiosidad y culpa.
  2. Alucinaciones. Las alucinaciones tienen lugar en ausencia de un estímulo externo real. Las más frecuentes son las auditivas (voces, ruidos y voces que hablan al paciente). Por lo general suelen ser desagradables aunque no siempre tiene porque ser así. Sin embargo, las más peligrosas son aquellas que les dan órdenes negativas al paciente. En este caso podría ser requerida la hospitalización. En las alucinaciones visuales lo más frecuente es ver personas. Con respecto a las olfativas y gustativas suelen ser estímulos desagradables. Las táctiles pueden ir desde quemazón a picores.
  3. Síntomas motores o catatonia. Destacan los estados estuporosos (parálisis sin hablar y aislado del mundo externo), la inhibición o agitación psicomotora, la catalepsia o inmovilidad y la ecopraxia (repetir movimiento que acaba de llevar a cabo otra persona).

Síntomas negativos

  1. Alogia. Se trata de alteraciones de pensamiento que se expresa a través de trastornos del lenguaje como la falta de producción o de fluidez. Pueden apreciarse respuestas breves, monosílabos o bloqueos.
  2. Abulia-apatía. Se aprecia por una falta de energía y de motivación en la conducta, tanto para iniciarla como para mantenerla. Puede observarse también en la falta de higiene del sujeto.
  3. Anhedonia. Pérdida para experimentar placer. Las actividades que antes podían ocasionar entretenimiento han dejado de interesar.
  4. Aplanamiento afectivo o embotamiento. Disminución o ausencia de reacciones emocionales ante diferentes estímulos. Puede apreciarse a través de un contacto visual deficiente y un lenguaje corporal mermado. También se puede observar que dejan la mirada fija o no se añade tonalidad a las palabras.

Síntomas de desorganización

  1. Lenguaje desorganizado o trastorno formal del pensamiento. Cuando el sujeto habla pasa de una frase a otra o de un tema a otro sin relación de contenidos. Si se le pregunta al paciente, las respuestas pueden ser indirectas y el significado irrelevante.
  2. Comportamiento desorganizado. Se trata de una conducta impredecible. Este tipo de comportamiento suele darse en pacientes con esquizofrenia tipo desorganizada o catatónica. La desorganización también podría ser síntoma de las alucinaciones.
  3. Afecto inapropiado. La emoción que expresa la persona no está relacionada con la situación.

Evaluación de la esquizofrenia

La evaluación de la esquizofrenia ha de ser lo más completa posible. Deben evaluarse los ámbitos en los que el paciente suele desenvolverse diariamente. De esta forma, se pueden obtener resultados de su estilo de afrontamiento y sus capacidades. Este tipo de evaluación pueden llevarse a cabo a través de entrevistas, por ejemplo, la “Entrevista clínica estructurada para el DSM-III-R” (First y Gibbon, 2004) o la “Evaluación del estado actual” (Cooper y Sartorius, 1974).

También se encuentran escalas e inventarios como:

  • Escala breve de valoración psiquiátrica (Overall y Gorham, 1962).
  • Escala de síntomas positivos y negativos (Kay, Fiszbein y Opler, 1987).
  • Inventario para los trastornos afectivos y la esquizofrenia (Endicott y Spitzer, 1978).
  • Escala de evaluación de síntomas negativos (Andreasen, 1983).
  • Escala de evaluación de síntomas positivos (Andreasen, 1984).

Tratamiento de la esquizofrenia

Como afirma el psicólogo e investigador Vicente Caballo (2014): “teniendo en cuenta la enorme diversidad de síntomas que la caracterizan, el tratamiento de la esquizofrenia debe orientarse al control de éstos y a la rehabilitación de los déficit neuropsicológicos que presente el paciente”. Debido a esto, suelen utilizarse una gran cantidad de técnicas psicológicas.

Por una parte, se encuentra el tratamiento farmacológico, entre los que encontramos medicamentos como antipsicóticos atípicos. Este tratamiento junto con terapia psicológica y psicosocial está indicado para la esquizofrenia de tipo positivo. Por otro lado, los antipsicóticos atípicos y la rehabilitación de los déficits de las funciones básicas, estaría indicado para esquizofrenia con síntomas predominantes negativos.

También se debe incluir:

  • Entrenamiento en habilidades complejas (habilidades para el día a día).
  • Intervención familiar.
  • Predicción de la recaída.
  • Entrenamiento en factores de protección.

Bibliografía

  • Asociación Estadounidense de Psiquiatría. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5ª Edición). Madrid: Editorial Médica Panamericana.
  • Caballo, V., Salazar, I. y Carrobles, J. (2014). Manual de psicopatología y trastornos psicológicos. Madrid: Ediciones Pirámide.




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