La Empatía es, básicamente, la conciencia de los sentimientos y las emociones de otras personas. Es un elemento clave de la Inteligencia Emocional, el vínculo entre uno mismo y los demás, porque es la forma en que entendemos como individuos lo que otros están experimentando como si lo sintiéramos nosotros mismos.

Daniel Goleman, autor del libro Inteligencia Emocional, dice que la Empatía es básicamente la capacidad de comprender las emociones de los demás.  Sin embargo, también señala que, en un nivel más profundo, se trata de definir, comprender y reaccionar ante las preocupaciones y necesidades que subyacen en las respuestas y las reacciones emocionales de los demás.

Pero recientemente se ha puesto sobre la mesa un nuevo término relacionado con la Empatía, y es la llamada Ecpatía.

¿Qué es la Ecpatía?

Según el catedrático de Psiquiatría J.L. González de Rivera,  “la Ecpatía es un nuevo concepto, complementario de empatía, que permite el apropiado manejo del contagio emocional y de los sentimientos inducidos”. Afirma que la Ecpatía es lo opuesto a la Empatía y lo define como “un proceso voluntario de exclusión de sentimientos, actitudes, pensamientos y motivaciones inducidas por otra persona”.

Así pues, la Ecpatía se refiere al proceso mental voluntario por el cual podemos, de forma voluntaria, excluir o dejar de lado los sentimientos y las emociones que nos transmite una determinada situación que vive otra persona. Es la capacidad por la cual los sentimientos que nos transmiten los demás no nos influyan emocionalmente hablando. Es, como hemos dicho, el polo opuesto de la empatía. Con la Ecpatía frenamos deliberadamente el contagio emocional.

J.L. González propone este término de Ecpatía, que toma del griego ek-patheia, y que significa literalmente “sentir fuera”, definiéndolo como el “proceso mental de exclusión activa de los sentimientos inducidos por otros”.

¿De qué nos sirve la Ecpatía?

Pero no nos confundamos, Ecpatía no es lo mismo que la frialdad, la indiferencia o la dureza afectiva característica de las personas carentes de empatía, sino que es una maniobra o acción mental positiva compensadora de la Empatía, no su mera carencia.

Con un buen nivel de Ecpatía somos capaces de frenar la sobredosis de contagio emocional  en situaciones como el cuidado de personas enfermas, o de actuación en crisis humanitarias, para que no nos termine bloqueando el dolor, también podemos evitar la manipulación mental o incluso la histeria de masas.

Y es que  todas las emociones son contagiosas, tanto las agradables como las desagradables. No es ningún secreto que la industria del cine y la televisión saca partido de esta característica de forma constante, empujándonos hacia intensos sentimientos que nos contagian los actores o contaminándonos con las emociones de los personajes de los realities.

Otra característica que nos produce la empatía es la llamada Fatiga por compasión (Figley, 1995), un término que se aplican a quienes padecen sufrimiento emocional como consecuencia del trabajo que realizan en servicios de apoyo y ayuda a personas con enfermedades o problemas graves. También el síndrome de burnout se describe para alguien que sufre problemas de salud o cuya perspectiva de la vida se haya convertido en negativa a consecuencia del impacto o de la sobrecarga de trabajo.

Por tanto, y a modo de conclusión la Ecpatía es una acción mental compensatoria que nos protege de la inundación afectiva e impide que nos dejemos arrastrar por las emociones ajenas. En palabras de J.C. Bermejo, “mientras la empatía comporta metafóricamente hablando ponerse en el lugar del otro/a, la ecpatía comportaría ponerse en el propio lugar, y bien es sabido que ambas cosas son necesarias”.

1 Comentario

  1. Si que es muy cierto, trabajo con personas en una congregacion con sus problemas emocionales y espirituales . Realmente es muy abrumador no saber mantener el equilibrio emocional al lidiar con los sentimientos de otros y con su problemas personales, se llega hasta a enfermar fisicamente. Sin saber nada sobre el tema de la Ecpatia mi instincto humano me ha llevado a aplicarlo en mi trabajo junto a mi esposo que estamos pastoreando una congregacion donde llegan personas con tantos problemas que si no sabe mos ser fuertes junto a esa facultad humana de ser sensibles al dolor ajeno y brindarles el apoyo necesario no podriamos seguir con nuestro trabajo. Gracias por hacernos llegar este articulato sobre este concepto de Ecpatia, el cual sera de gran alluda tanto para nosotros, como para otros que tambien lo necesitan.

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