climacofobia

Sara es una mujer adulta, trabajadora y exitosa cuya vida se ve perjudicada por un gran temor que le es muy difícil de controlar. Cada vez que Sara ve unas escaleras, su respiración empieza a volverse rápida y un ligero sudor le recorre las palmas de las manos. El sólo hecho de pensar en subirlas le aterra, aunque es capaz de darse cuenta de que no hay ningún peligro en ello. En su lugar de trabajo, los compañeros suelen subir las escaleras hacia el despacho charlando, pero ella siempre se ve obligada a separarse de ellos para coger el ascensor. Esto le provoca vergüenza, ya que cree que los demás pueden pensar que no quiere esforzarse, pero su temor a las escaleras es más grande que cualquier preocupación. Sara padece climacofobia.

¿Qué es la climacofobia?

La climacofobia es un miedo irracional y excesivo a las escaleras, tanto a la idea de subirlas como de bajarlas. Esta fobia, que no es muy habitual, se encuentra altamente relacionada con otras fobias como la acrofobia, que implica temor a las alturas y la batofobia, un temor irracional a las profundidades.

La climacofobia, como el resto de las fobias, es una condición que interfiere en la calidad de vida de los individuos. Las fobias mantienen a los individuos que las padecen en una situación de constante pánico y bloqueo en la que se antepone la necesidad de evitar el objeto temido causando un malestar psicológico y social enorme. En este caso, el objeto temido es algo bastante cotidiano y usual como subir y bajar escaleras y evitarlo supone un gran desgaste psicológico y social para las personas.

Causas de la climacofobia

Al igual que sucede con otras fobias, las causas de la climacofobia se nutren de una combinación de factores. El más usual es haber vivido eventos externos que han desencadenado este miedo posteriormente como, por ejemplo, experimentar sucesos traumáticos como haber caído de unas escaleras o haber visto a alguien hacerlo, así como haber sufrido ataques de pánico subiendo escaleras.

A partir de esto, existen ciertas distorsiones cognitivas, además de predisposiciones internas que pueden haberse formado a través de la observación de eventos negativos asociados al objeto temido. Aunque muchas fobias concretas se desencadenan muy específicamente a causa de estos eventos vividos, otras más complejas, como la agorafobia o las fobias sociales tienen causas no tan claras que pueden ir desde el condicionamiento contextual por las situaciones vividas, hasta causas incluso genéticas.

Síntomas de la climacofobia

Los síntomas de la climacofobia, al igual que ocurre con otro tipo de fobias, se basan en sentir una ansiedad excesiva ante el estimulo temido, en este caso escaleras, que dificultan el correcto funcionamiento diario del individuo y que puede llegar, dependiendo del nivel de ansiedad, a convertirse en un pánico desmedido. Algunos de los síntomas fisiológicos asociados a este miedo incluyen:

  • Sudor excesivo
  • Respiración acelerada
  • Náuseas
  • Sequedad bucal
  • Taquicardia y palpitaciones

Demás se pueden dar otros síntomas como falta de capacidad para articular bien palabras u oraciones, así como una pobre calidad de sueño y problemas en la concentración.

Estos síntomas suelen ser normalmente automáticos e incontrolables y con solo notar que empiezan, dirigen a la persona a un comportamiento de evitación del objeto temido para conseguir acabar con ellos.

Existen sin embargo otros síntomas que pueden experimentarse de manera paralela al hecho de subir o bajar escaleras, pero que no son producto de la climacofobia. Estos son miedos desencadenados por causas médicas como enfermedades cardíacas o musculares que hacen prever al afectado una gran dificultad para realizar este acto. Este miedo es racional y en contra de el temor que producen las fobias, tienen sentido.

Otra causa que puede desencadenar el miedo a las escaleras y que no tiene relación con la climacofobia es el simple vértigo. Este implica sensaciones fisiológicas de mareo y movimiento cuyas causas pueden ser médicas y que también pueden ir de la mano a este tipo de fobias.

Tratamiento de la climacofobia

El mejor tratamiento para la climacofobia, al igual que para el resto de las fobias, es la terapia cognitivo conductual. En esta, el paciente y el terapeuta se centrarán en identificar las distorsiones cognitivas que se asocian al problema, para sustituirlas por otras más adaptativas. Además, la técnica más eficaz usada para tratar las fobias, dentro del espectro conductual, es la técnica de exposición, en la que concretamente se busca perder el miedo al estímulo temido a través de la exposición a este, consiguiendo de forma gradual y con repeticiones, que la ansiedad no se dispare y nos mantengamos tranquilos. Si crees que tú o algún conocido podéis padecer este u otro tipo de fobias, no dudes en consultar a un profesional.

La climacofobia, causas, síntomas y tratamiento
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