inteligencias-multiples

La inteligencia es uno de los términos que en psicología todavía hoy sigue dando mucho qué hablar. A lo largo de la historia este concepto ha generado un intenso debate en torno a su significado, su medición y su naturaleza. Sin duda, intentar concretar una definición sobre la inteligencia no es una tarea nada sencilla. ¿Qué significado podríamos darle a una propiedad tan difícil de conceptualizar? Para adentrarnos en la apasionante Teoría de las Inteligencias Múltiples, primero tenemos que adentrarnos en el la historia de la Inteligencia.

En 1921, bajo la presidencia de E. Thorndike, tuvo lugar el Simposio sobre “La inteligencia y su medida”. En este evento 14 expertos tuvieron que responder a dos cuestiones: qué es la inteligencia y a través de que medios se puede efectuar una mejor medición. Cada uno de los 14 expertos dio una descripción diferente. Sin embargo, dos ideas destacaban, por un lado, la inteligencia como capacidad para aprender de la experiencia y por otro, la capacidad para adaptarse al entorno.

Sesenta y cinco años después

En 1986, Sternberg y Detterman organizaron otro simposio sobre la definición y medición de inteligencia. Esta vez con 24 participantes. Las conclusiones fueron prácticamente las mismas, excepto la inclusión del papel de la metacognición. Aún así, a la base de la definición de inteligencia se encuentra un fin adaptativo.

Sternberg y Salter (1987) resaltan que el concepto adaptativo equivale a la capacidad del ser humano para resolver los problemas que se pueden plantear en diferentes entornos: “Si bien hay que señalar que el término adaptativo no se refiere a su sentido estrictamente biológico. La idea básica es que un contexto social (ya se trate de un salón de clase, una tribu, una familia, una profesión o cualquier otro contexto) plantea una serie de problemas, y la inteligencia consiste en gran parte en la capacidad de resolver esos problemas“.

¿Cuándo empieza el estudio científico de la Inteligencia?

Visto de forma muy resumida la dificultad para definir este término, vamos a repasar cómo comenzó a estudiarse la Inteligencia desde la ciencia. Las primeras pruebas que pretendían medir la inteligencia de manera objetiva aparecieron a finales del siglo XIX. Por un lado tenemos a Francis Galton y por el otro a Alfred Binet, ambos europeos.

Galton postulaba a favor de un programa científico-tecnológico hereditario a partir del determinismo biológico de la inteligencia. Por otro lado, Binet, se decantaba por un programa científico-tecnológico ambientalista que partía del indeterminismo biológico. Ambos autores propiciaron la aparición de test de medidas de la inteligencia aunque con finalidades diferentes.

Francis Galton y la medida psicofísica de las diferencias individuales

La teoría de Francis Galton (Reino Unido, 1922 -1911) se centraba en la naturaleza hereditaria de las diferencias individuales. Estas diferencias serían los factores condicionantes para adaptarnos a las exigencias que requerían las nuevas sociedades. Así pues, tanto los aspectos intelectuales como los morales, según esta teoría, dependerían de factores físicos (Galton, 1883).

Así pues, con Galton nacen:

  • La teoría moderna hereditaria de la inteligencia.
  • Los primeros instrumentos de medida.
  • La eugenesia.

Del mismo modo que nacien tres tipos de programas de investigación:

  • Investigación científica.
  • Investigación técnico-instrumental.
  • Investigación tecnológico-social.

Galton (1883) centró, sobre todo, su carrera en el estudio de la eugenesia, que la definía como “la ciencia de la mejora de la materia prima que de ninguna manera se limita a cuestiones de emparejamientos juiciosos, sino que – y especialmente en el caso del hombre – toma conocimiento de todas las influencias que tienden, aunque sea en el grado más remoto, a dar a las razas o linajes de sangre más adecuados, una mayor posibilidad de prevalecer, con más rapidez que lo que normalmente pudiera hacer, sobre los menos adecuados“.

“Las condiciones que dirigen el orden del mundo de los vivos, se caracterizan por su persistencia en la mejora del patrimonio de las generaciones sucesivas”.

-Francis Galton-

La eugenesia giraba en torno a los mecanismos de herencia y sobre las facultades humanas y su medida. Galton defendía la existencia de una “aptitud natural” hereditaria, pero su principal problema era que no disponía de ningún instrumento para medirla. De esta forma, para Galton la inteligencia podría medirse a partir de una evaluación cuantitativa de las funciones sensoriales y motoras.

inteligencia

Defendía que si los datos sobre los que actúa la inteligencia son filtrados por los sentidos, sería obvio afirmar que aquellos que posean unos mejores receptores poseerían una mayor inteligencia. Eligió el experimento de tiempo de reacción como el experimento para medir de forma más acertada la aptitud natural.

Alfred Binet y la medida psicológica de las diferencias individuales, ¿primer acercamiento a las Inteligencias Múltiples?

Alfred Binet (Francia, 1857-1911) partía de la psicología individual: “la psicología general estudia las propiedades generales de los procesos psicológicos, y que por lo tanto son comunes a todos los individuos; la psicología individual, por el contrario, estudia aquellas propiedades de los procesos psicológicos que varían de un individuo a otro” (Binet y Henri, 1896).

Binet se decantó por el estudio de las facultades psíquicas superiores ya que “si se quiere estudiar las diferencias que hay entre individuos es necesario comenzar con los procesos más complejos e intelectivos” (1896, Binet y Henri), por lo que comenzaron a elaborar test para medir la memoria, imaginación, comprensión, atención, sensibilidad artística y moral, la fuerza de voluntad, la habilidad motora y la sugestionabilidad.

“La inteligencia es la habilidad para tomar y mantener una determinada dirección, adaptarse a nuevas situaciones y tener la habilidad para criticar los propios actos”.

-Alfred Binet-

Binet y Simon publicaron en 1905 varios artículos en la revista francesa “L’Année Psychologique” en los que exponían tres métodos posibles para medir la inteligencia:

  1. Método médico. Se basaba en la atropometría. “El método médico, que trata de apreciar los signos anatómicos, fisiológicos y patológicos de la inteligencia inferior”. Este método les parecía indirecto ya que medía lo mental a partir de lo físico.
  2. Método pedagógico. Se basaba en el conocimiento. “Trata de juzgar la inteligencia de acuerdo con la suma del conocimiento adquirido”. Consideraron este método más directo pero no se centraba en la inteligencia sino en la instrucción.
  3. Método psicológico. Centrado en las capacidades. “Realiza observaciones y medidas directas del grado de inteligencia”. Se inclinaron por este método.

La idea clave de este método residía en establecer una escala de medida de inteligencia compuesta por una serie de test cuya dificultad iría en aumento. Empezaría por el nivel intelectual más bajo y terminaría en la inteligencia normal media (Binet y Simon, 1905). El trabajo de Binet gira en torno a la su concepción de inteligencia como un ejercicio de múltiples y variados procesos psicológicos en nuestro día a día bajo el razonamiento práctico.

Diferencias entre Galton y Binet

Sin duda, la gran diferencia entre Binet y Galton, fue la propuesta de Binet llamada “ortopedia mental”. ¿De qué se trata este concepto? Binet diseñó una serie de ejercicios para aumentar la inteligencia real de los niños y de los niños con retraso escolar. Mientras Galton trataba la inteligencia como un tema hereditario, Binet lo trataba como un aspecto que se podía trabajar y mejorar a través de una intervención educativa.

Fancher (1985):Binet tuvo éxito allí donde fracasaron los pioneros del movimiento eugenista: desarrollar un test mental directamente relacionado con las manifestaciones de la conducta inteligente de la vida real”. Sin embargo, las ideas de Galton tuvieron más aceptación en aquella época.

James M. Catell y América

James Mckeen Cattell (1860-1944) también defendía la teoría eugenista de Galton. Cattell buscaba los datos y la cuantificación en la medida de la inteligencia apoyado en su empirismo y positivismo radical.

En la Universidad de Pensilvania desarrolló un programa antropométrico de medida intraespecie sobre las diferencias individuales. Durante diez años este programa sirvió de referencia de los test en Estados Unidos. Estos test partían de la teoría de Galton de la aptitud mental y medían: la memoria, la capacidad sensorial, la precisión en la discriminación, los tiempos de reacción, la velocidad de movimiento, etc. (Catell, 1890).

En 1893, en la Exposición Universal de Chicago junto con la recién creada Asociación Americana de Psicólogos (APA), se creó un Laboratorio Antropométrico en el que fueron evaluados miles de individuos a través de test físicos y psicofísicos. Cattell elaboró un programa de investigación con el que evaluó durante cuatro años a los estudiantes que entraban en el “Columbia College” (Cattell y Farrand, 1896).

cerebro-bombilla

Sin embargo, algo comenzaba a fallar. Parecía que los test no medían realmente las diferencias en las funciones mentales. Stella Emily Sharp afirmó que “en el estado presente de la ciencia de la psicología individual, no cabea duda de que el procedimiento empleado por Binet es uno de los que producen más resultados fructíferos” (Sharp, 1898). Comenzó a compararse la psicología individual francesa y norteamericana.

Wissler, doctorando de Cattell, en 1901 acabó de derribar la validez predictiva de estos test. Analizó puntuaciones de test mentales y notas académicas de un gran número de alumnos y encontró que no existía ninguna correlación digna de destacarse entre las puntuaciones académicas y las obtenidas en los test mentales de Cattell. Esto supuso un cambio de rumbo tanto en la dirección profesional de Wissler y de Cattell.

Goddard y la expansión de Binet en EE.UU

H.H. Goddard (1866-1957) también era eugenista, pero echó el ojo al test de Binet. Tradujo al inglés la escala original de 1905 y la revisión de 1908. Lo administró a 400 niños de su institución y a otros 2000 niños de diferentes escuelas públicas. Los resultados resaltaron diferencias entre los “débiles mentales” que tenía a su cargo y los otros niños de los colegios públicos. 

El éxito fue tal que la “Asociación Americana para el Estudio del Débil Mental” adoptó los tests de inteligencia como su principal criterio para el diagnóstico de la debilidad mental. Los médicos le atribuyeron una alta fiabilidad en el diagnóstico y la clasificación de los niños retrasados y esto fue un punto importante para la Psicología como disciplina.

A pesar de la importancia que supuso Goddard en la introducción y establecimiento de los tests mentales no reformó la Escala de Binet de forma substancial ni aportó nada relevante a la psicometría.

Lewis M. Terman, “el Reformador”

Lewis Madison Terman (1877-1956) realizó aquello que a Gorddard le quedó pendiente y en 1912 llevó a cabo una primera revisión del test de Binet (Terman y Childs, 1912). Desde 1916 presentó una versión conocida como “Stanfortd-Binet” (Terman, 1916).

“Esta diversidad de ítems es necesaria porque su propósito es medir la inteligencia general del sujeto, no su aptitud especial en una línea particular”.

-Terman-

Su intervención fue importante. Realizó cambios en la parte de los ítems de Binet:

  • Usó las técnicas estadísticas más modernas para su estandarización.
  • Seleccionó los nuevos ítems para que la edad cronológica y mental promedios coincidieran en un grupo de individuos no seleccionados.
  • Se unificó la escala para que el Cociente Intelectual (CI) del sujeto fuera de 100 en cada edad cronológica.
  • También niveló la variación entre los individuos introduciendo una desviación típica de 15 puntos en cada edad cronológica (normalización estadística).

Terman estaba influido por el determinismo biológico. Identificaba la inteligencia como una capacidad unitaria para el razonamiento abstracto y el aprendizaje al mismo tiempo que postulaba que se trataba de un rasgo medible y heredable. Según Terman, los tests permitían evaluar la aptitud general heredada y de esta forma podían realizar predicciones y mejorar el proceso educativo. Además de ello, también permitía diagnosticar los diferentes niveles de subdotación mental y poder detectar a los niños superdotados.

“El movimiento de los tests amplió dramáticamente el papel de los centros escolares hasta convertirlos en auténticas ‘agencias de selección'”.

-Chapman-

El surgimiento y popularización de los tests fue gracias, en gran parte, a que se consideraba que las diferencias biológicas, sobre todo la inteligencia, eran las responsables de las desigualdades en el ámbito educativo, y estás repercutían en las diferencias en la actividad laboral y éstas repercutían a nivel socioeconómico.

Los tests permitían medir la inteligencia y clasificar así a los individuos según el grado en que poseían cierta aptitud mental. Luján, 1996: “Los tests se convirtieron así en la instrumentalidad básica de cualquier programa científico-tecnológico sobre la inteligencia”.

Alemania y su psicología sensorial experimental. Gran Bretaña con la medida de las diferencias individuales y Francia con la creación de la primera escala de inteligencia, sin duda, resultaron ser los tres pilares básicos del movimiento europeo y norteamericano de los tests mentales (Sokal, 1987). Poco a poco se van asentando las bases para el futuro surgimiento de la Teoría de las Inteligencias Múltiples.

No te pierdas: Inteligencias Múltiples, introducción histórica II

Bibliografía:

  • Binet, A. y Simon, Th. (1905). Méthodes nouvelles pour le diagnostic du niveau intellectuel des anormaux. L’Année Psichologique, 11, 1991-244.
  • Binet, A. y Henri, V. (1896). La Psychologie Individuelle. L’Année Psychologique, 2, 411-465.
  • Cattell, J. Mck. (1980). Mental tests and measurements. Mind, 15, 373-381.
  • Cattell, J. Mck. y Farrand, L. (1986). Physical and mental measurements of the students of Columba University. Psychological Review, 3, 618-648.
  • Fancher, R. (1985). The Intelligence men: makers of the IQ controversy. Nueva York, NY: W.W. Norton & Company.
  • Galton, F. J. (1883). Inquires into the Human Faculty and its Development. Londres: Dent, J.M.
  • Luján, J, L. (1996). Teorías de la inteligencia y tecnologías sociales. En M. González-García, J.A. López-Cerezo, y J.L. Luján-López, Ciencia, tecnología y sociedad. Una introducción al estudio social de la ciencia y la tecnología. Madrid. Tecnos.
  • Sharp, F. (1898). An Objective Study of Some Moral Judgement. American Journal of Psychology, 9, 198-234.
  • Sokal, M. (ed) (1987). Introduction. En M. Sokal (ed). Psychological Testing and American Society, 1890-1930, New Brunswick, NJ: Rutgers University Press.
  • Terman, L. y Childs, H. (1912). A Tentative Revisión and Extensión of the Binet-simon Masuring Scale od Intelligence, I, II, III. The Journal or Educational Psychology, 3, 61-74; 133-143, 1998-208, 277-189.
  • Terman, L. M. (1916). The Measurement of Intelligence. Boston: Houghton Mifflin.
Inteligencias Múltiples: Introducción histórica I
4.9 (97.14%) 7 votos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.