hombre dormido trabajo

Quedarse dormido en el trabajo podría ser un motivo de despido, o al menos, motivo de un toque de atención. Sin embargo, en Japón parece ser que es todo lo contrario. En el país nipón, quedarse dormido en el trabajo es una muy buena señal, porque significa que la dedicación laboral es tal que se llega al agotamiento y, como consecuencia, aparece el sueño. Los trabajadores que se duermen en el trabajo son conocidos como inemuri. A pesar de que lo vean como algo positivo, ¿se trata realmente de algo bueno?

Las costumbres de otros países pueden llegar a asombrarnos. Las diferencias culturales, sin duda, en muchas ocasiones nos enriquecen, pero, ¿son todas positivas? Quedarse dormido en el trabajo, en muchos países podría ser interpretado como una señal de explotación laboral, pero en Japón está altamente valorado. ¿Hasta qué punto una tradición debe mantenerse? ¿Es conveniente revisar aquellas conductas que, aunque aceptadas, pueden afectarnos negativamente? ¡Empecemos!


Inemuri, el trabajador que duerme en el trabajo

Inemuri es un concepto japonés que hace referencia al trabajador que se queda dormido en su lugar de trabajo. Inemuri, significa «dormir mientras uno está presente». Esta práctica está bien vista por jefes y supervisores. Quedarse dormido en el trabajo es un acto loable, ya que demuestra el cansancio que ha acumulado el trabajador tras haberse dedicado exclusivamente al trabajo durante horas. El inemuri, se contempla como la consecuencia de una dedicación absoluta al trabajo, por lo que tanto jefes como supervisores lo tienen muy en cuenta.

Sin embargo, para que esta práctica sea vista con buenos ojos, el trabajador ha de quedarse dormido en su lugar de trabajo, nunca en un lugar a parte descansando. Si el inemuri se queda dormido en su silla de trabajo sólo significa que se ha tomado un descanso y que puede volver a su labor en cualquier momento. Es más, incluso algunos trabajadores fingen quedarse dormidos para ser tenidos en consideración por sus jefes. Al convertirse en una señal de gran dedicación a su trabajo, la conducta de dormirse puede ser simulada con el único fin de crear una fama de gran trabajador.

Inemuri, una práctica perjudicial

¿Hasta qué punto una creencia social y laboral bien aceptada puede perjudicarnos? Sin duda, trabajar tanto hasta caer exhausto de sueño, puede pasarnos factura. Las alteraciones del sueño, la falta de descanso y un estilo de vida lleno de estrés y ansiedad laboral, tarde o temprano, pueden provocar diversas patologías. Es por ello necesario repasar algunas de las consecuencias que puede provocar la alteración del sueño.

La National Sleep Foundation asegura que para los adultos jóvenes (18-25 años) y los adultos de edad media (26-64), «se recomienda una duración de sueño diaria de 7-9 horas. Se ha encontrado relación entre sueño de corta duración y la presencia de fatiga diurna, afectación psicomotora, accidentes, deterioro de la salud física y psicológica y bajo rendimiento académico o laboral». El artículo «Sueño saludable: evidencias y guías de actuación. Documento oficial de la Sociedad Española de Sueño» (2016) afirma que a parte de las consecuencias anteriores, la privación crónica del sueño, también produce cambios metabólicos, endocrinos e inmonológicos.

La Sociedad Española de Sueño también señala que «cada vez hay más evidencia científica de que la falta de sueño deriva en intolerancia a la glucosa y diabetes, incremento de la actividad del sistema nervioso simpático e hipertensión, o reducción en la secreción de leptina y obesidad». Lira y Custodio (2018), afirman que existen evidencias de que la falta de sueño dificulta la consolidación de la memoria al mismo tiempo que perjudica el rendimiento de la memoria al día siguiente.

Los tiempos cambian

A pesar de que los inemuri estén bien vistos en Japón, los tiempos están sujetos al cambio. La vida laboral en Japón es tan importante, que ha llegado a provocar depresión e, incluso, suicidios. Se trata de una problemática que no ha pasado desapercibida y con la que se busca poner algún tipo de remedio. Aún así, es importante un profundo cambio de mentalidad para que fenómenos como estén más controlados. Una sociedad que prioriza el trabajo hasta tal punto de caer muerto de sueño, es una sociedad que necesita una reflexión sobre sus prioridades.

Todas las consecuencias psicológicas y físicas que conlleva este estilo de vida, ponen en evidencia lo disfuncional de esta práctica. Una práctica que, sin duda, empeora de forma notable la calidad de vida de sus protagonistas. Es por ello necesario, reconsiderar algunos aspectos culturales que pueden arrastrar a un gran número de personas a tener una vida desequilibrada psicológica y físicamente.

Bibliografía

Lira, D. y Custodio, N. (2018). Los trastornos del sueño y su compleja relación con las funciones cognitivas. Revista de Neuropsiquiatría, 81 (1), 20-28.

Sociedad Española de Sueño. (2016). Sueño saludable: evidencias y guías de actuación. Documento oficial de la Sociedad Española de sueño. Revista de Neurología, 63 (2), 1-27.

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