¿Qué son las obsesiones?

Las desviaciones u obsesiones como definimos en escritos anteriores corresponden a las llamadas compulsiones, adicciones, o apegos. Se diferencian conforme al “objeto” al que se dirigen. Las compulsiones se refieren usualmente a una sustancia, la adicción a una actividad y el apego a personas (también mascotas). Para su fácil identificación las podemos clasificar en: recreativas, interacciones personales y acciones cotidianas.

Las desviaciones son de gran diversidad y quizás existan algunas que aún no se descubren o que todavía no son consideradas como tal. Para comprender sus consecuencias lo fundamental es conocer que siguen un patrón de conducta donde la persona pierde el control, es incapaz de detenerse y su voluntad queda supeditada al “objeto” obsesivo. Cuando no se está en contacto con dicho elemento, la persona se siente ansiosa, inquieta, molesta, deprimida, etc.

El individuo obcecado ostenta un origen emocional que lo impele a consumir, contactar o realizar actividades para satisfacer el estado de ansiedad en que se encuentra. El consumo, la toma de contacto, o el desarrollo de la acción obsesa son un placebo para subsanar tales emociones; no obstante, luego de que los efectos terminan, la persona siente un incremento de sus manifestaciones.

Tipos de obsesiones

A continuación observemos el significado del conflicto emocional que esconden algunas de las obsesiones más comunes, siendo unas de ellas, incluso, “aceptadas” socialmente. Los conflictos se esbozan de un modo general y es posible que al estudiar un caso en particular difiera de lo que aquí se plantea. Veamos:

Alcoholismo: El conflicto que esconde una persona alcohólica se relaciona con la madre. La madre en un contexto de ausencia o negligencia o sobreprotección. El individuo ostenta una gran necesidad materna. Si existe sobreprotección la persona teme a la responsabilidad o enfrentar uno o todos los aspectos de su vida adulta, se percibe incapaz de hacerlo sin la ayuda de mamá. En los supuestos de negligencia o ausencia se trata de la carencia de una responsabilidad que su madre no cumplió. En estos casos se presenta gran resentimiento por los vacíos emocionales que la abstención de la función materna suscitó.

Tabaquismo: Esta adicción se relaciona con la libertad, independencia, autonomía y la forma en la que la persona se comunica con el entorno. Está vinculada con necesidades pendientes de tu infancia como: la lactancia, protección, afecto y aceptación. Aspectos que derivan en un conflicto con el territorio (el espacio de la madre). El territorio está proyectado en: la casa, el trabajo, el lugar de estudio o en lo que lo sustente.  El humo es la forma de nublar y alejarse de lo que ve en su territorio.

Drogadicción: El conflicto principal es que el individuo se percibe ignorado, no reconocido o apartado por su clan familiar, en especial por el padre o la representación del mismo. El abandono de sus padres o la falta de atención son la búsqueda inconsciente que emprenden a través de alguna droga o sustancia alucinógena. Las drogas les estimulan y los transportan a un mundo donde creen subsanar o recrearse en lo que desean o desearon.

Trastornos alimenticios: El conflicto en esencia es con la madre, en un contexto de asco o fastidio por el alimento materno. La persona, que frecuentemente es de sexo femenino, percibe a su madre como tóxica. De modo inconsciente cree que el alimento de la madre daña y lastima. En la bulimia se refiere a expulsar el alimento que causa toxicidad y en la anorexia a no consumirlo. El comer en exceso significa carencia de madre.

Comprador compulsivo: El conflicto describe una carencia de infancia donde quizás no se tuvo las necesidades mínimas cubiertas o se tuvieron demasiadas. Esto último simboliza que se cubría con cosas, el amor y la atención no dados.

Vigorexia: Se trata de personas que quieren vigorizarse, se sienten frágiles. Ocultan una debilidad, una desvalorización importante frente a los demás, o también, con respecto a una situación que creen son incapaces de realizar o ejecutar.

Ludopatía: La obsesión es a jugar, precisamente el conflicto que ostentan. Se refiere a un niño que no jugó o que creció demasiado rápido y no disfrutó su niñez. Asimismo, que siente que jugaron con él o ella.

Adicción al sexo: En esta adicción el conflicto se relaciona con no ser el designado (a). No ser el elegido de la madre o del padre, según el sexo. Si es mujer, de su padre y si es hombre, de su madre. El individuo busca ser el elegido a través de sus parejas sexuales. El sexo es vivido en exceso o carencia.

Trabajólico: El conflicto que se presenta en las personas adictas al trabajo tiene su origen en la relación con el padre. El individuo busca reconocimiento, atención y valoración del susodicho.

Las obsesiones evidencian por lo general, carencia, un vacío o un exceso vivido en la infancia con relación a la madre, padre o clan familiar. Estas provocan miedo, incapacidad, repulsión, dolor, desvalorización o rabia de la situación experimentada, lo cual puede vivirse de manera traumática o acumulada. El individuo busca atención, afecto, expresión, ayuda y/o seguridad y “lo suple” con el elemento obseso. Todas las desviaciones ocultan una emoción y el inconsciente responde al daño que crea la misma, con una demanda. La interpretación de ésta, varía de acuerdo al grado de necesidad y conflicto del individuo; evidenciándose mediante una adicción, compulsión u apego.

Saber el conflicto emocional es una compresión que facilita la toma de consciencia en el individuo obseso, y le permite la identificación y reconocimiento de su situación. La persona adicionalmente requiere seguir un tratamiento de desintoxicación o abstinencia que le devuelvan la cordura. La recuperación se consigue cuando el individuo una vez desintoxicado, se mantiene en consciencia del conflicto que originó la obsesión, cambia la percepción de los hechos y comprende su vida. Aparte acompaña su nueva perspectiva, con la toma de decisiones que la mantengan en un estado de reconciliación con ella misma y la vida. De este modo evitará recaídas o la adquisición de una nueva obsesión.

¿Qué nos indican las obsesiones?
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Luz Quiceno Romero
Ing. Técnica en Topografía. Trabajo en su área profesional durante 10 años, en los cuales a su vez, ejerció como catedrática universitaria. Escritora y Diplomada en Bioneuroemoción, un método que perfecciona su habilidad para conectarse y acompañar a las personas en la toma de consciencia y cambio de percepción de sus conflictos. Luz Quiceno se ha especializado por su experiencia personal y profesional en temas de la mujer.
  • hola quiero saber donde me puedo contactar con la dra luz quiceno a quien quiero comentarle q desde hace varias semanas estoy presentando ideas negativas en mis pensamientos quiero saber como superar este estado de depresion ansiedad mucho llanto y falta de sueño necesito ayuda profesional sicologos y siquiatras no me dicen nada solo ejercios d respiracion ayudenme por favor comunicarse conmigo