psicología desarrollo

En la década de 1880 se publican una serie de obras que, por su significado, son consideradas como la fundación de la psicología del desarrollo.

Las figuras que van a marcar este período son el alemán Wilhelm Preyer, los estadounidenses Stanley Hall y James Baldwin y el francés Alfred Binet.


A partir de este momento una característica típica de la psicología del desarrollo es que sigue un curso paralelo al de la psicología general o experimental. Finalmente, en los años 60 se produce un acercamiento que perdura hasta nuestros días.

La fundación de la psicología del desarrollo (1882-1913)

Durante este período histórico, para referirse a la disciplina se emplean nombres como psicología infantil, psicología del niño o psicología del niño y del adolescente.

Estas denominaciones suponían la aceptación de la idea de que la psicología general debía tener como objeto el estudio de la mente del ser humano adulto y normal.

Como consecuencia de tal planteamiento, se entendía que la psicología del desarrollo debía ocuparse del estudio de una etapa de la vida del ser humano que caía fuera del ámbito de estudio de la psicología general.

Es por ello, que en esta etapa de desarrollo de la disciplina se abordaba el estudio de las características psicológicas del niño y del adolescente sin una teoría que guiara tales estudios y minusvalorando la infancia y adolescencia.

En cierta medida, seguían vigentes concepciones preformistas: el niño y el adolescente se consideraban como adultos pequeños y concebidos como seres inacabados e incompletos. Seguidamente se presenta la aportación de los que pueden considerarse padres de la disciplina: Preyer, Hall, Baldwin, y Binet.

Wilhem Preyer: la fundación de la psicología del desarrollo

El libro de Wilhelm Preyer The mind of child (1882) se cita generalmente como la primera obra científica de psicología evolutiva. Este libro se basaba en las observaciones de Preyer sobre su propia hija, y en él describía su desarrollo, desde el nacimiento hasta los dos años y medio, en áreas como la risa, la sonrisa, la actividad motriz, la autoconciencia, el desarrollo cognitivo, etc.

Preyer concedía una gran importancia a la herencia para explicar el carácter secuencial de la conducta del niño pequeño

Preyer insistía en seguir procedimientos científicos adecuados, de manera que su obra supuso un avance importante en cuanto a los criterios de sistematización y objetividad de las observaciones.

Así, Preyer estableció las siguientes normas:

  1. La necesidad de que se citen solamente las observaciones realizadas directamente, que se deberán comparar con las realizadas por otros
  2. Toda observación deberá ser inmediatamente anotada, con independencia de que pueda parecer carente de interés o sin significado
  3. En la medida de lo posible, las observaciones deberán ser realizadas con discreción y deberá evitarse toda tensión artificial sobre el niño, etc
  4. Separar la observación de la interpretación
  5. Realizar interpretaciones derivables de los datos, no de las opiniones

Stanley Hall y su importante papel en la fundación de la psicología del desarrollo

Stanley Hall, uno de los psicólogos americanos más influyentes de comienzos del siglo XX, se considera como otro de los fundadores de la psicología del desarrollo.

Hall y su conocido estudiante Arnold Gessel, inspirados en el trabajo de Darwin, desarrollaron teorías basadas en las ideas evolucionistas. Estos autores consideraban el desarrollo del niño como una serie de eventos genéticamente determinados que aparecían automáticamente.

Hall adoptó como mecanismo explicativo la ley biogenética de Haeckel, según la cual la ontogénesis recapitula la filogénesis. Este marco recapitulacionista le llevó a plantear una educación sin instrucción, que deje a los niños seguir el curso natural de la evolución, sin interferir en ella, para evitar efectos perjudiciales en su desarrollo.

Este autor escribió el primer libro sobre la adolescencia en 1904 (Adolescence). Sin embargo, no siguió las normas de Preyer, especuló en exceso y no aportó demasiados datos empíricos.

Estudios de Hall en psicología del desarrollo

Hall es recordado por sus aportaciones metodológicas. Este autor estudió en Alemania con Wundt, tras lo cual regresó a los EE.UU. en 1880 llevando consigo el método del cuestionario.

Consciente de las limitaciones de los estudios sobre las biografías de los bebés, Hall se propuso recopilar un gran conjunto de hechos objetivos sobre los niños.

Este objetivo dio lugar a la aproximación normativa del estudio infantil, en la que se recogen medidas de un gran número de niños. Siguiendo esta aproximación, elaboró cuestionarios para evaluar muy diversos temas (intereses, miedos, amistades, juguetes favoritos, etc.) sobre los que se podía interrogar a los niños de distintas edades.

Finalmente, hay que reconocer que Hall estimuló el movimiento para el estudio del niño, fomentando la realización de estudios sobre los niños por padres y maestros y dirigiendo numerosas tesis doctorales.

Alfred Binet y el estudio de la inteligencia

El psicólogo francés Alfred Binet (1841-1911) siguió también una aproximación normativa para estudiar el desarrollo infantil, pero sus motivos fueron distintos a los de Hall o los de Gessell.

La dirección de la escuela de París pidió les a Binet y a Simon que encontrasen un método para identificar a los niños retrasados que deberían ser asignados a clases especiales.

El instrumento que elaboraron sería la primera escala para medir la inteligencia: El famoso test Binet-Simon.

Las concepciones anteriores a Binet, defendían una concepción atomista de la inteligencia, reduciendo su análisis a funciones simples como los tiempos de reacción o la sensibilidad a estímulos físicos.

Binet y el estudio de la inteligencia y de la memoria

Binet defendía la complejidad de la inteligencia. Por lo que respecta al desarrollo cognitivo, consideraba que éste es un proceso constructivo, que el propósito del desarrollo es la adaptación al mundo físico y social.

Además, Binet planteaba que el desarrollo puede producirse a diferentes ritmos en distintos individuos, debido a las diferentes tasas de maduración y a las distintas experiencias educativas de cada cual. Por tanto, enfatizaba el valor potencial de la educación para aumentar la inteligencia de las personas.

Por otro lado, sus estudios sobre la memoria revelaron que los niños reorganizaban activamente el material que se le presentaba para recordar.

Los estudios de Binet sobre la memoria infantil abarcaron temas como el recuerdo de prosa, la memoria de testigos y el papel de la memoria en el cálculo mental.

Una característica de este autor fue su pluralidad metodológica. Binet no se aferraba al empleo de un determinado método, y el uso que hacía de ellos dependía de las características de aquello que debía investigar, procurando realizar análisis convergentes sobre un mismo problema.

Así, a las observaciones minuciosas y pequeños experimentos realizados sobre sus dos hijas, unía el empleo de muestras amplias de sujetos, el análisis de individuos con inteligencia excepcional, o con retraso, etc. Incluso en la aplicación del método experimental, en sentido estricto, introducía numerosas variaciones para profundizar en los análisis.

James Mark Baldwin

Las aportaciones que este autor realizó a la disciplina fueron de carácter teórico, en un momento histórico con fuerte tendencia a valorar más los hechos empíricos que las construcciones teóricas.

Baldwin, influyó de manera decisiva en la psicología del desarrollo europea y especialmente propuso el punto de vista genético en el estudio de cualquier proceso psicológico: los procesos mentales deben estudiarse en su génesis.

En su obra Mental development in the child and the race, publicada en 1894, establece una sucesión de etapas o épocas en el desarrollo cognitivo que anticipa la que posteriormente propondría Piaget.

  • Primeramente, el niño solo dispone de reflejos y reacciones fisiológicas
  • Posteriormente, progresa desde una etapa de tipo sensoriomotor o ideomotor a una etapa de transformaciones simbólicas e ideacionales
  • Después pasa a través de las etapas prelógica, lógica e hiperlógica

Baldwin como precursor de Piaget y Vygotski

Balwin no solo es fundamental cara a la definitiva fundación de la Psicología del Desarrollo. También formula otras ideas que posteriormente influirían y serían recogidas por Piaget como: la de acomodación, asimilación, reacción circular, o esquemas.

Igualmente, se encuentran antecedentes directos de este autor en otros importantes teóricos evolutivos como Vygotski. Así, su concepto de imaginación, referido a la construcción personal o a la reorganización del conocimiento, es parecido al de síntesis dialéctica, que emplearía Vygotski, y que permite explicar la aparición de nuevos conocimientos mediante la actividad mental interna.

En lo que se refiere al desarrollo de la personalidad y el desarrollo social, Baldwin (1897) considera que el desarrollo de la personalidad del niño y su imagen de sí no podrían entenderse sin la influencia de las indicaciones que provienen de los comportamientos de los otros, y por los nexos sociales en los que está integrado el niño.

Pero el niño no solamente es influido por los demás, sino que existe una especie de mutualidad. En las relaciones sociales se da un proceso interactivo, de tal forma que no sólo el niño aprende de los otros, sino que también éstos se ven influenciados por los niños.

Referencias

  • Barajas, C. y otros (1997). Perspectivas sobre el desarrollo psicológico: teoría y prácticas. Madrid. Pirámide.
  • Berk, L.E. (1998). Desarrollo del niño y del adolescente. Madrid. Prentice-Hall.
  • Corral, A.; Gutiérrez, F. y Herranz, M.P. (1997). Psicología Evolutiva. Tomo I. Madrid UNED.
  • Pelegrina, S. (1999). Psicología del Desarrollo (vol 1). Teorías, métodos y Desarrollo cognitivo.
  • Vasta, R.; Haith, H.H. y Miller, S. (1996). Psicología Infantil. Barcelona. Ariel.
Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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