50 frases de Thomas Carlyle

Thomas Carlyle

Thomas Carlyle (1795 – 1881) fue un ensayista, historiador, profesor y escritor satírico escocés, activo durante la época victoriana. Llamó a la economía “la ciencia funesta”, escribió artículos para el Edinburgh Encyclopedia y se convirtió en un polemista social.

Nacido en el seno de una estricta familia calvinista, Carlyle estaba destinado por sus padres a la carrera de predicador, pero mientras estudiaba en la Universidad de Edimburgo perdió la fe. Sin embargo, conservó los valores calvinistas a lo largo de su vida. Esta combinación de temperamento religioso y pérdida de la fe en el cristianismo tradicional, hicieron que la obra de Carlyle convirtiera atractiva para muchos victorianos preocupados con los cambios políticos y científicos que amenazaban el orden social tradicional.



Carlyle asumió desde sus primeras obras el deber filosófico de rebelarse contra un mundo que lo daba todo a las relaciones comerciales y a las necesidades de producción. Aprendió de los filósofos alemanes la fuerza del espíritu humano y no podía aceptar la caída en la gris apatía intelectual a la que Europa se veía abocada. Carlyle exige entonces un esfuerzo para huir del hombre triste y miserable en el que parece convertirse pasando hacer un agitador de conciencias.

Citas célebres de Thomas Carlyle

Aquel que no puede guardar sus pensamientos dentro de sí, nunca llevará a cabo grandes cosas

Una vida bien escrita es casi tan rara como una vida bien vivida.

El mérito de la originalidad no está en la novedad; está en la sinceridad.

El mejor efecto de cualquier libro es el que incita a su lector a la acción.

El asombro es la base de la adoración.

Mientras persista la hipocresía nada puede dar comienzo.

Una falsedad leve no es orden; es la suma total del desorden.

El mayor de los defectos, debería decir, es no ser consciente de ninguno.

De ciento que pueden soportar la adversidad, apenas hay uno que pueda sobrellevar la prosperidad.

Con números se puede demostrar cualquier cosa.

De nada le sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive, pero siempre le es posible mejorarlos.

Thomas Carlyle

La vida es un espectro que se mueve en un mundo de espectros.

La adversidad pesa a veces muy duramente; pero por un hombre que pueda resistir la prosperidad se encuentra un centenar que resistirá la desgracia.

La esencia del humorismo es la sensibilidad, una simpatía cálida y pierna hacia todas las formas de la existencia.

La fe escriba en la lealtad a algún maestro inspirado, a algún héroe espiritual.

El primero de los dones de la naturaleza es esa fuerza de la razón que nos eleva por encima de nuestras propias pasiones y flaquezas, y que nos permite gobernar nuestros deseos, nuestros talentos y nuestras virtudes.

La música en una boda me hace siempre pensar en la que acompañan a los soldados que van a la guerra.

La contemplación de uno mismo es infaliblemente el síntoma de una enfermedad.

Hemos olvidado absolutamente que el pago al contado no es la única relación entre los seres humanos.

Ningún gran hombre vive en vano; la historia del mundo no pasa de ser la biografía de los grandes hombres.

La educación y la cortesía abren todas las puertas.

El único deber del hombre es andar siempre adelante.

El hombre hace menos de lo que debería, a menos que haga todo lo que pueda.

El ideal está en ti; el obstáculo para su cumplimiento también.

Thomas Carlyle

Hablar es el arte de sofocar e interrumpir el pensamiento.

Hemos salido de las edades del heroísmo, caído profundamente en las edades del servilismo, y debemos regresar o morir.

Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, solo será cuestión de tiempo recoger sus frutos.

Puede ser un héroe tanto el que triunfa como el que sucumbe, pero jamás el que abandona el combate.

Tarea delicada la de apaciguar muchedumbres, porque hacer mucho puede ser tan funesto como no hacer nada.

Toda noble empresa parece al principio imposible.

Un gran hombre demuestra su grandeza por la forma en que trata a los pequeños.

El culto a los héroes existe, ha existido y existirá siempre con carácter universal en el seno de la humanidad.

Sólo en un mundo de hombres sinceros es posible la unión.

Puede considerarse bienaventurado y no pedir mayor felicidad el hombre que ha encontrado su trabajo.

Nada levanta tanto a un hombre por encima de las pequeñas mezquindades de la vida como admirar, sea lo que sea o a quienquiera que sea.

La esencia del sentido del humor es la sensibilidad, una simpatía cálida y tierna hacia todas las formas de existencia.

Thomas Carlyle

Seguramente, de todos los derechos del hombre, el único indisputable es el derecho que tiene el ignorante de ser guiado por el sabio para ser llevado por las buenas o por las malas, por el camino de la verdad.

El genio es el infinito arte de trabajar con paciencia.

El presente es la viviente suma total del pasado.

La biografía es la única y verdadera historia.

En verdad, el arte de escribir es la cosa más milagrosa de cuántas el hombre ha imaginado.

La poesía es pensamiento musical.

¡Cuántas cosas hay en una risotada! Es la clave secreta con que se descifra un hombre entero.

Una verdadera pintura del más pequeño hombre es capaz de interesar al hombre más grande.

La historia es la destilación del rumor.

Hazte un hombre honesto, y entonces puedes estar seguro de que hay un pícaro menos en el mundo.

Hay tiempos buenos y malos, pero nuestro estado de ánimo cambia más a menudo que nuestra fortuna.

frases-fortuna

Aquél que tiene fe no está nunca solo.

A menudo los grandes son desconocidos o peor, mal conocidos.

En la historia del mundo no volverá a haber ningún hombre, pues grande que sea, a quién sus conciudadanos conviertan en un dios.

La más noble corona es, y será siempre sobre la tierra, una corona de espinas.

Los tres grandes elementos de la civilización moderna: La pólvora la imprenta y el protestantismo.

¡El misterio! Sí, un misterio profundo nos envuelve. Cuanta más luz, más misterio.

El día más pobre que pasa por nuestras vidas es la confluencia de dos eternidades; está formada por corrientes que fluyen desde el más remoto pasado y corren hacia el mar remoto futuro.

De la conquista podemos decir que no se ha producido jamás por la fuerza y la imposición brutal, pues no dura una conquista de esta naturaleza. La conquista, lo mismo que el poder de imposición, ha de aportar, cosa esencial en toda sociedad humana, algún beneficio consigo, o bien los hombres con toda su fuerza la rechazarán.

¿No es el arrepentimiento el acto más divino en el hombre?

Somos el milagro de los milagros, el gran inescrutable misterio de Dios.

50 frases de Thomas Carlyle
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