Frases célebres de Juan Donoso Cortés

Verificado Redactado por Bernardo Peña. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 19 enero 2021.

Juan Donoso Cortés fue un filósofo, político y diplomático español, funcionario de la monarquía española bajo el Régimen Liberal. Extremeño de nacimiento, vivió entre los años 1809 y 1853.

Juan Donoso Cortés era un jurista de ideología conservadora, pero que evolucionó hacia posiciones más tradicionalistas y católicas a lo largo de su vida. Es autor de numerosas obras sobre teoría política, derecho y filosofía.

En resumen, Juan Donoso Cortés fue un intelectual español que, pese a tener una corta vida, nos dejó para la posteridad obras de tal calado, que deberían ser una referencia para cualquiera que sepa apreciar el bien, verdad y la belleza.

Frases célebres de Juan Donoso Cortés

Nunca es posible calcular lo que puede esperarse de hombres que no obran por principios fijos, sino conforme a intereses que cambian a cada momento.

Nada sienta tan bien en la frente del vencedor como una corona de modestia.

En lo pasado está la historia del futuro.

El que ama, si ama bien, ha de parecer que enloquece; y para ser infinito el amor, ha de parecer infinita la locura.

Al compás mismo con que se disminuye la fe, se disminuyen las verdades en el mundo; y la sociedad que vuelve la espalda a Dios, ve ennegrecerse de súbito con aterradora oscuridad todos sus horizontes.

La República es la forma necesaria de gobierno en los pueblos que son ingobernables.

Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos.

Un soldado es un esclavo con uniforme.

El socialista es un consumidor compulsivo del presente. El socialismo no espera el futuro, procura su consumo en el presente a cargo del día de mañana.

Mi asombro crece de punto cuando observo que los mismos que afirman la solidaridad humana niegan la familiar… lo cual es afirmar que nada tengo en común con los propios y que todo me es común con los extraños.

Yerran grandemente, lo digo con dolor, los que tienen una fe profunda en la paz; yo temo que la época de transición va a pasar, y que tocamos ya la época de los desenlaces.

Toda mi doctrina está aquí: el triunfo natural del mal sobre el bien, y el triunfo sobrenatural de Dios sobre el mal. Aquí está la condenación de todos los sistemas progresistas y perfecciones con que los modernos filósofos, embaucadores de profesión, han intentado adormecer a los pueblos, esos niños inmortales.

El libre albedrío dejado al hombre es un don tan alto, tan trascendental, que más bien parece por parte de Dios una abdicación que una gracia.

La idolatría parece ser la religión natural de todas las muchedumbres, señaladamente de aquellas que han sido corrompidas por las revoluciones.

El principio electivo es cosa de suyo tan corruptora, que todas las sociedades civiles, así antiguas como modernas, en que ha prevalecido han muerto gangrenadas.

Si hay un hecho evidente, como consignado en todas las tradiciones populares y no desmentido nunca por la Historia, es el hecho de que la civilización no nace, sino que se importa en las sociedades humanas.

Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa.

Un síntoma, señores, de que están pervertidas en una sociedad todas las ideas, es cuando todos los partidos, todas las escuelas políticas, van a su perdición por el mismo camino que ellos han abierto para salvarse.

Dios se vale muchas veces de los débiles para abatir a los poderosos.

Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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