Frases célebres de James Hillman

Verificado Redactado por Bernardo Peña. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 1 mayo 2021.

James Hillman fue un psicólogo y analista junguiano estadounidense que vivió entre 1926 y 2011. Fue el principal representante de la Escuela Arquetipal en la Psicología Analítica.

James Hillman estudió en la Sorbona de París y en el Trinity College de Dublín, graduándose en 1950. En 1959 obtendría su doctorado por la Universidad de Zúrich, al igual que su acreditación como analista junguiano en el C.G. Jung-Institut Zürich.

James Hillman y la Psicología Arquetipal

La Psicología arquetipal es una psicología politeísta que trata de reconocer los muchos mitos y leyendas que configuran nuestra vida psicológica. Siguiendo esta línea, el yo sería una fantasía dentro de esa fantasía. La psicología arquetipal relativiza y desliteraliza el yo, centrándose en la psique, el alma, y los archai; los patrones más profundos del funcionamiento psíquico.

Frases célebres de James Hillman

Nos olvidamos de que el alma tiene sus propios antepasados.

Es muy difícil saber lo que es la sabiduría.

No tengo respuestas. Tengo preguntas.

Soy precavido con muchas palabras.

Al invocar a Jung en el punto de partida, estoy reconociendo la importantísima deuda que la psicología de los arquetipos ha contraído con él. Jung es el antecesor inmediato en una larga línea que se remonta desde Freud, Dilthey, Coleridge, Schelling, Vico, Ficino, Plotino y Platón hasta Heráclito, y con más ramificaciones que aún quedan por rastrear.

No puedo leer todos los libros que quiero leer, no puedo ver a todos los fenómenos que me interesan en el mundo. El trabajo me llama, ya veces me pregunto si esto es una obsesión y que debería caer, o se trata de una necesidad que estoy obligado a cumplir.

El alquimista proyectaba sus profundidades en sus materiales, y mientras trabajaba con ellos trabajaba también con su alma. La herramienta de este trabajo era la imaginación: la alquimia era un ejercicio imaginativo encubierto en el lenguaje de sustancias concretas y de operaciones impersonales y objetivas. Si aludo con tanta frecuencia a ella en este libro es porque la alquimia ofrece abundantes ejemplos, precisos y concretos, de lo que es el proceso imaginativo de hacer alma.

Sin lugar a dudas, morir es fácil. Una fracción de segundo de desatención y los planes mejor diseñados por un ego fuerte se van por el desagüe.

Tarde o temprano, algo parece estar llamándonos a un camino específico. Esta ‘cosa’ puede recordarse como un momento notable en la infancia, cuando una urgencia inexplicable, una fascinación, un extraño giro de los acontecimientos tuvo la fuerza de un anuncio: esto es lo que debo hacer, esto es lo que necesito tener. Eso es lo que soy.

Más frases de Hillman

Hay más en la vida humana de lo que permiten nuestras teorías al respecto.

La belleza es algo que todos anhelan, necesitan y tratan de lograr, de alguna manera, ya sea a través de la naturaleza, un hombre o una mujer, o la música, o lo que sea. El alma lo anhela.

De todos los pecados de la psicología, el más mortal es su desprecio por la belleza.

No creo que nada cambie, ni siquiera las ideas para el cambio.

La vocación puede referirse no solo a las formas de hacer, es decir, al trabajo, sino también a las formas de ser. Lleva a un amigo.

Forjamos vidas sin riesgo donde no pasa nada.

La cultura está entrando en una depresión psicológica. Estamos preocupados por nuestro lugar en el mundo, de ser competitivos: ¿Mis hijos tienen todo lo que tengo? ¿Voy a tener mi propia casa? ¿Cómo puedo pagar por un auto nuevo? Son inmigrantes quitando mi mundo blanco?

El carácter construye una vida independientemente de lo oscura que sea y las pocas luces que vengan de las estrellas.

El énfasis psicoterapéutico recaerá en los efectos desintegrativos del sueño, los cuales nos confrontan con nuestra “des-integridad” moral, nuestra psicopática falta de control central sobre nosotros mismos. Los sueños nos enseñan a ser plurales, y que cada una de las formas que ahí figuran son “el hombre en su totalidad”, sus plenos potenciales de conducta. Sólo desintegrándonos en las múltiples figuras, nuestra conciencia se amplía lo suficiente para abrazar y contener sus potenciales psicopáticos.

Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego».

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