Saxa Stefani
Saxa Stefani

Es un placer entrevistar a un profesional como Saxa Stefani, que sin duda merece toda nuestra atención, especialmente cuando hablamos de personas en una época donde la interacción humana y sus necesidades está tan latentes en una sociedad azotada por una crisis sin precedentes, hemos querido hablar esta vez con uno de los psicólogos sociales más polivalentes de la actualidad, con un currículum extraordinario que nos demuestra no sólo el amor por la psicología y las personas, sino por la aventura del saber, donde  continuamente el entrevistado sigue creciendo en el aprendizaje continuo y experiencia profesional, aprendiendo a conocer la mente humana y la sociedad en paralelo.

Saxa Stefani es psicólogo por la Universidad de Buenos Aires, donde también fue docente universitario. Realizó estudios de doctorado en la Universidad de Barcelona obteniendo acreditación como investigador científico. Es experto en psicología social y actualmente se encuentra residiendo en el Reino Unido, realizando tareas de investigación y actividades docentes.

Hola Saxa, primero agradecerte este tiempo donde esperamos viajar juntos por un mundo tan apasionante como es el de la psicología social.

Hola, gracias a ustedes. Es siempre un placer hablar de  Psicología y  Psicología Social y acercar este apasionante mundo a la gente.

Viendo tu experiencia y formación, la primera pregunta casi obligada sería: ¿Qué entendemos por psicología social?

Freud decía que la Psicología es, ante todo, psicología social. Y es que nacemos, nos desarrollamos e interactuamos en mundo que es por definición social y grupal. Nadie existe ni puede concebirse por fuera de los grupos humanos, el primero y fundamental, la familia, pero luego los grupos escolares, los amigos, los compañeros de trabajo…  vivimos inmersos en grupos toda nuestra vida!

La gran revolución de la psicología social es haberse atrevido a comprender e intervenir sobre el comportamiento humano en la dimensión grupal, que es el punto de confluencia de lo individual y lo social,  con el objetivo de establecer una relación saludable entre las personas y su entorno.

Prosigamos en este ámbito ¿En qué campos trabaja la Psicología Social y de qué forma?

Si pensáramos en las ciencias como las diferentes cartas de una baraja, la Psicología Social sería el comodín: no hay ámbitos de interacción donde no pueda insertarse: todo lo que hacemos y producimos está mediatizado por los grupos, así que la consideración de la psicología social es obligada!

Lo interesante es que hemos sido capaces de crear esta maravillosa disciplina para comprender la complejidad del comportamiento humano, y hoy por hoy nadie discute que la psicología es clave si queremos entendernos a nosotros mismos y como sociedad.

Por poner ejemplos, la psicología social sirve tanto para comprender el cuidado de los niños y ayudar a los padres a ser mejores gestores, para utilizarla en las escuelas y la educación en general, para organizar el trabajo y los ámbitos laborales, y por supuesto, para tratar el malestar y promocionar salud. En fin, que  cada actividad humana que se desee estudiar en profundidad, ya sea filosofía, economía, medicina o derecho, debe incorporar la mirada psicológica. De lo contrario el análisis siempre resultará incompleto!

Saxa, una pregunta práctica ¿Por qué recomendarías formarse en Psicología Social?

Por lo que comentábamos antes, estudiar psicología se hace inevitable.

Además, la psicología social en la que yo me especializo, aporta dos  aspectos clave:

Uno, llegar a la raíz del problema, la profundidad, porque la psicología social analiza lo irracional, el efecto de lo inconsciente. Nosotros les llamamos emergentes. Son de tipo emocional y están en la base del comportamiento. Quien no conozca esta determinación inconsciente del comportamiento se sentirá frustrado al intentar comprender la conducta humana. Y desafortunadamente, muchos enfoques no consideran suficientemente este aspecto.

Dos, la multidimensionalidad. La psicología social plantea que la actividad humana tiene una dimensión ecológica, ¿qué quiere decir eso? Que la famosa discusión de si es el individuo o la sociedad  quien determina el comportamiento, no tiene sentido. Para poder explicar los fenómenos humanos hay que incorporar varias dimensiones. Por ejemplo, no podemos entender el bullying o acoso escolar sin entender la psicología del acosador y del acosado -la dimensión individual-, pero también qué pasa en las familias de los acosadores -dimensión grupal familiar-, o del entorno de los compañeros que lo legitiman -grupo de pares-, o del entorno en que esta situación se presenta -comunidad educativa-. Como ves, no podemos reducir los problemas a una dimensión si queremos solucionar los problemas de raíz.

Por eso es que existe tanta frustración y fracaso al intentar resolver los problemas humanos. Tras años de experiencia en muchos campos de la psicología, he llegado a la conclusión de que la psicología social es la más forma más completa de estudiar las actividades humanas y de intervenir científicamente con éxito.

Dada tu dilatada experiencia profesional ¿En qué campo laboral te sientes más cómodo y por qué?

He tenido la fortuna de trabajar profesionalmente en psicología en ámbitos diversos, desde la psicología clínica hasta la gestión de recursos humanos en empresas, desde la atención psiquiátrica o las adicciones hasta la gestión educativa. No ha sido un camino fácil, ya que estamos inmersos en una demanda de hiperespecialización, y esto pasa en todas las disciplinas. Y es válido, claro, pero es que a veces esa hiperespecialización dificulta poder ver y establecer conexiones importantes a la hora de explicar ciertos fenómenos.

¿Dónde me siento más cómodo? Tal vez el ámbito educativo tiene un especial interés por su gran capacidad transformadora y de promoción de salud en términos psicosociales.

Si no hubieras estudiado Psicología ¿Qué otra licenciatura te hubiera gustado realizar?

¡Buena pregunta! No lo sé, tal vez alguna formación artística o musical, porque esa vertiente está muy presente en mi historia familiar. Pero creo que el impulso por entender y ayudar a otros se hubiera desencadenado de todas formas!

¿Cómo fueron tus inicios en el campo de la Psicología y que fue determinante para trasladar estos conocimientos como docente?

Tengo muy presente el momento en que decidí estudiar psicología. Cuando aún era adolescente participé en un proyecto urbanístico de recuperación y saneamiento de un río que atravesaba la ciudad donde vivía. Nos tocó presentarlo en diferentes congresos y ganamos premios nacionales e internacionales, llegando a presentar el proyecto en la cumbre de la tierra Eco-Río ‘92. Pero lo que más me interesaba no eran los aspectos técnicos sino las cuestiones humanas que necesitaron resolverse en el desarrollo del proyecto. Hubo una situación que tuvo gran impacto en mí en ese entonces: parte de nuestro proyecto planteaba realojar habitantes del área -en situación de pobreza extrema y riesgo sanitario- donde el proyecto se emplazaría, habría un sector residencial con nuevas viviendas y accesos a servicios básicos y confort. Desafortunadamente, observamos en las entrevistas mantenidas con ellos que rechazaban la idea de ser realojados con mejores condiciones.

Me di cuenta de lo complejo del factor humano y decidí que dedicaría mi vida a comprenderlo.

¿Qué diferencias y semejanzas encontramos entre la psicología como disciplina entre por ejemplo: España, Argentina (de donde es nuestro entrevistado)  y Reino Unido (donde vive y trabaja y desarrolla diversas labores profesionales)

Ese es otro privilegio que atesoro y agradezco, la posibilidad que he tenido de conocer, vivir y estudiar en culturas tan diferentes. Esa experiencia me ha permitido tener varios inputs de análisis psicosocial. He llegado a la conclusión que las necesidades humanas siempre son las mismas, son los intentos de respuesta los que difieren entre una y otra cultura, y ¡esas diferencias a veces parecen abismales!

Es muy curioso observar comparativamente algunas comunidades donde ciertos problemas o situaciones son altamente conflictivas, mientras que otras son resueltas o están bien gestionadas, y viceversa.

Más allá de las diferencias de enfoques, que existen, me interesa más cómo el mundo occidental ha cambiado su concepción sobre la psicología: antes, visitar al psicólogo era visto como sinónimo de un déficit o una enfermedad. Hoy ir al psicólogo es sinónimo de tomar una decisión para mejorarte como persona, superar cualquier conflicto. Eso es un gran avance!

¿En qué se diferencia un psicólogo social de un psicólogo clínico? Esta pregunta te la hacemos porque hemos leído tu currículum y hemos podido observar una época tratando psicopatologías, en la que anotas que te decepcionaste un poco?

Lo único que debería diferenciar a un psicólogo clínico de uno social es la dimensión a la que se dedica. Creo que todos los psicólogos deberían tener una formación de excelencia en psicología social, y esto no ocurre en la mayoría de las universidades. Es por eso que nosotros decidimos dedicarnos a paliar ese déficit desde nuestra organización ceideps.

Con respecto al otro tema, es cierto! Pero lo que en alguna medida me decepcionó son los sistemas de atención de la salud mental. Su abordaje y tratamiento me parece fascinante, y además reinvindico la tarea de los psicólogos y terapeutas en este campo!

Debería existir un reconocimiento y oportunidades de formación de calidad para todo el sector que acoge y trata, gestiona y cuida a otras personas, ya sean profesionales en un hospital, una residencia de adultos mayores o profesores en una escuela. Las profesiones que implican el cuidado y la gestión de personas son, con diferencia, las que más distrés laboral provocan. Hace falta una revolución total en este campo, aunque hay avances y en algunas sociedades ya se han puesto a ello.

¿Crees como profesional de la Psicología Social la crisis ha disparado el número de personas y grupos en exclusión social y por tanto la necesidad de intervenciones en este sentido?

¡Sin duda! Las crisis económicas suelen traducirse en crisis psicosociales y como tales tienen un impacto directo sobre un sector amplio de la población, funcionando como “disparadores” de un malestar hasta entonces contenido.

Si tenemos presente cuál es el grado de salud de nuestra sociedad, y cómo, eventualmente, una crisis económica le puede afectar, podríamos ser más capaces de  gestionar y prevenir el malestar social. Hay que tener en cuenta que el grado de salud va a estar determinado por la satisfacción de necesidades básicas, pero también por necesidades psicosociales de los individuos y los grupos humanos.

Dicho esto, todas las crisis suelen ser el resultado o la “denuncia” de un problema

¿Qué labor desarrollas actualmente y que proyectos tienes pensados para el futuro?

Sí, porque estamos en constante interacción e interdependencia, no solo a nivel grupal o local, sino cada vez más a nivel global. Las crisis representan una denuncia como bien dices, pero no todo es negativo. Esa denuncia nos puede permitir revisar activamente qué tipos de respuestas pueden funcionar mejor y mejorar nuestra capacidad adaptativa. Es decir, las crisis pueden servir como oportunidad de aprendizaje y transformación.

Actualmente estoy trabajando en tres proyectos diferentes, uno sobre la infidelidad en las parejas, otro sobre gestión educativa y otro sobre las condiciones grupales necesarias para producir respuestas empáticas.

Sabemos que no sólo evolucionas formándote sino que además eres Director Académico un Centro de Investigación y Formación en Psicología Social ¿Nos puedes contar algo de ello?

Desde el 2012 dirijo una organización dedicada a la investigación, desarrollo y formación en psicología social -ceideps, afincada en Barcelona pero con estudiantes alrededor del mundo. Nuestro equipo comparte la idea de que la formación es, a la vez una gran responsabilidad y una vocación que disfrutamos enormemente simultáneamente. Actualmente estamos trabajando para -próximamente- ampliar la formación al portugués e inglés.

¿Cuál sería la máxima recompensa para un psicólogo social al trabajar y por qué?

Personalmente, ver cómo las personas logran alcanzar resultados y su gratitud cuando superan una fobia, atraviesan satisfactoriamente un duelo, se  sobreponen a un trauma, en fin, cuando consiguen estar mejor y desarrollar todo su potencial y bienestar.

¿Qué referencia o referente te ha impactado más en el campo de la psicología o que personaje ilustre te ha llamado siempre la atención para tomarlo como ejemplo?

Sería una larga lista! Freud, Klein, Erickson, Bion, Pichon-Riviere, Jung

En el plano más personal, Enrique Saforcada, catedrático de la Universidad de Buenos Aires. Me inculcó el cuestionamiento permanente y el amor por la psicología social.

¿Qué le dirías a las personas que quieren estudiar psicología? ¿Hay que tener vocación o podemos conseguirla?

Hay diferentes formas de acercarse a la psicología porque sus ámbitos de aplicación son muchos. Cuando alguien me dice que le interesaría estudiar psicología, le pregunto: estás dispuesto a cuestionarte a ti mismo y ayudar a los demás a hacerlo? Si la respuesta es que sí, ¡adelante!

A lo largo de tu carrera profesional, que sabemos es extensa ¿Qué caso en particular como Psicólogo Social te ha impactado más al intervenir o experimentar?

Tiendo a recordar los casos en los que no he conseguido mi objetivo porque me han obligado a ampliar o revisar mi forma de abordaje.

Recuerdo el caso de una cliente que vino a mi consulta por un trastorno de tricotilomanía, que es la compulsión a arrancarse el cabello. Era una persona joven que estaba muy preocupada por su apariencia física -comenzaba a quedarse calva-. Terapéuticamente, pensé abordar la causa emocional en la base de esa conducta, y por otro generar un radical cambio en su aspecto propioceptivo -como se percibía a sí misma. Le sugerí que empezáramos por raparse la cabeza. No hubo segunda sesión, ¡nunca más volvió! Los síntomas son muletas en las que nos apoyamos para gestionar el malestar, si las sacamos de golpe fracasamos. Encontrar el timing del proceso no siempre es sencillo.

¿Es cierto que los psicólogos sociales son contratados por grandes empresas para temas de Marketing y estudiar el comportamiento humano o por Gobiernos para de alguna forma ayudar en sus campañas de la misma forma?

Nada escapa al análisis psicosocial. Los profesionales del marketing, por ejemplo, necesitan conocer qué sucede en las mentes de los consumidores, es natural que empleen a profesionales de la psicología para poder generar una comunicación eficaz con ellos y entender sus necesidades!

Es muy interesante, por ejemplo, como la génesis del consumismo de masas en Estados Unidos logró un desarrollo espectacular en los años 40 y 50, gracias a los expertos en psicología del comportamiento que asesoraban a las grandes empresas.

¿Cómo ves el nivel académico actual en España? ¿Es comparable a otros niveles europeos?

No tengo muy claro que podamos hablar de estándares generales, ya que hay determinados universidades o departamentos que trabajan muy bien, en la mayoría de países europeos. No obstante, pareciera que hay acuerdo que en el área de psicología en España tiene mucho margen de mejora en comparación con el resto de Europa.

¿Qué te impulsa a seguir aprendiendo? Porque vemos una evolución constante, idiomas, master, doctorado, proyectos de investigación, etc.

Lo de formarse continuamente es en una actitud que se decide -o no- asumir.

Y si bien tiene un componente individual, creo que las deberíamos estimularlo mucho más, en todos los ámbitos, no sólo el académico, sino también en lo laboral, en el educativo, en el profesional.

Por ejemplo, yo nunca me había planteado hablar francés -ya hablo 4 idiomas- pero recibí estímulos positivos, y dije, ¿por qué no? ¡ya estoy estudiando una quinta lengua!

Para terminar y agradeciendo de antemano este tiempo para la entrevista ¿Recomendarías Psicoactiva a nuestros visitantes?

¡Por supuesto! Es tan positivo fomentar la curiosidad y el conocimiento. Esta época que nos toca vivir es extraordinaria en ese sentido. Podemos acceder a tanta información mucho más fácilmente! Los felicito en esta tarea de divulgar y acercar contenidos de psicología tan interesantes a los lectores!

Dando por terminada esta entrevista y agradeciendo a Saxa Stefani sus respuestas, nos despedimos esperando que os haya gustado. Gracias Saxa, un abrazo afectuoso.

Entrevista por David Álvarez

Entrevista a Saxa Stefani, experto en Psicología Social
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  • Excelente nota. Excelente Profesional Saxa Stefani. Interesante todo el contenido. Felicitaciones y mas Éxitos Saxa Stefani, muy bien psicoactiva.

  • Lo que dices es que el contenido es influenciable. Si la verdad toma muchas formas, la realidad es subjetiva. Soy idealista, veo las cosas desde una perspectiva. Y que necesidad hay de que las vea desde otra ? Si cada uno tiene su parte de verdad y todos estamos equivocados, cual es la diferencia entre buscar la coherencia o el consenso ? Te hace estar más acompañado ? La realidad al final es que estamos solos porque somos subjetivos. La verdad es de cada uno y de ninguno. Entonces en que consiste el cambio ? En tomar partido por una perspectiva más utilitaria, en buscar más el consenso ?

  • Es curioso como las palabras influyen en las personas de forma tan diferente, nuestro cerebro es un universo de variables que a día de hoy no terminamos de entender del todo. Enhorabuena por el artículo, me ha gustado mucho.