endorfinas

Las endorfinas pertenecen a una clase de sustancias químicas conocidas como neurohormonas, concretamente son péptidos opioides endógenos, y funcionan como neurotransmisores.

¿Qué son las endorfinas?

Las endorfinas son pequeñas cadenas proteicas denominadas neuropéptidos. Son fabricados por el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal). Gracias a la producción de ciertos neurotransmisores, la glándula pituitaria en el cerebro recibe la señal para liberar endorfinas dependiendo de la situación, que a su vez se une a los receptores de las neuronas.

Las endorfinas son sustancias asociadas con los sentimientos de placer, euforia, la sexualidad y el alivio del dolor. En esencia, las endorfinas promueven una especie de “dicha”, proporcionando una sensación de bienestar. Los bajos niveles de endorfinas se asocian con los efectos opuestos: el dolor físico y emocional (incluyendo dolor crónico relacionado con trastornos como  la fibromialgia), la adicción y la mayor incidencia de las conductas de riesgo.

Las endorfinas son opiáceos naturales del organismo, que puede ser hasta 20 veces más potentes que los medicamentos contra el dolor que se venden en las farmacias.

Historia de su descubrimiento

El descubrimiento las endorfinas se remonta a la década los 60, cuando los investigadores empezaron a estudiar las causas y efectos de la adicción al opio y encontraron que existían unos “receptores opiáceos” en el tejido cerebral. Como parecía bastante improbable que los seres humanos  en realidad tuvieran un receptor específico diseñado para un químico derivado de la planta de amapola, los investigadores centraron su atención en los productos bioquímicos que pueden ser sintetizados en el mismo cerebro.

A principios de la década de 1970, varios péptidos con propiedades analgésicas naturales fueron aislados, eran las encefalinas y las endorfinas. La modificación de los transmisiones neuronales de estos productos bioquímicos parece ser responsable de la insensibilidad al dolor que se experimenta cuando nos encontramos en condiciones de gran estrés o alteración. La efectividad de los derivados de opiáceos analgésicos tales como el opio, la morfina y la heroína son un efecto secundario accidental que se deriva de la capacidad de estas sustancias para unirse a receptores de neurohormonales, a pesar de estructura distinta.

Función de las endorfinas

Se cree que las endorfinas son muy eficaces para bloquear la sensación de dolor, pero también trabajan para reducir los niveles de estrés y apoyar al sistema inmunológico. Algunos estudios han indicado que pueden generar ciertas células, llamadas células asesinas naturales, y activarlas. Una vez que se estimulan estas células, trabajan para combatir las células cancerosas. Por este motivo, algunos investigadores creen que ciertos productos químicos se pueden utilizar para reducir la probabilidad de desarrollar cáncer o para ayudar a combatir la enfermedad.

Las endorfinas controlan también las emociones. Cuando nos sentimos tristes, elevando los niveles de endorfinas en nuestro cuerpo podemos mejorar nuestro estado de ánimo. Si sentimos miedo, de manera similar las endorfinas permiten hacerle frente al proporcionarnos una sensación de euforia y calma.

Además, no hay un solo tipo de endorfina, de hecho hay por lo menos 20 tipos de una sola variedad llamada beta-endorfina, que ha demostrado ser más eficaz que la morfina en sus efectos en el organismo. Sin embargo, las endorfinas tienen la ventaja de ser no adictivas, a diferencia de los fármacos opiáceos como la morfina o la codeína.

endorfinas

Estructura molecular de la beta-endorfina

La cantidad de endorfinas liberadas por los individuos varía en la forma en que un acontecimiento estimula la secreción de esta neurohormona, por este motivo existen muchas variaciones interpersonales.

Efectos de endorfinas

Las endorfinas generan una gran variedad de efectos en el cuerpo. Algunos de estos efectos son los siguientes:

  • Bloqueo del dolor: Hay evidencia de que el sistema inmunológico libera cierto número de endorfinas dependiendo de los niveles de inflamación, lo cual es un mecanismo útil para minimizar el dolor. Y es que las endorfinas afectan a la parte del cerebro que controla cómo se siente el dolor. Cuando una beta-endorfina se inyecta directamente en el cerebro, resulta 48 veces más eficaz para el alivio del dolor que los opiáceos hechos por el hombre.
  • Mejora del estado de ánimo: Las endorfinas se han asociado desde su descubrimiento con una mayor sensación de placer. Se cree que las endorfinas nos ayudan a subir el ánimo, y nos incita a hacer cosas que encontramos placenteras, incluyendo desde estar con amigos, a realizar ejercicio o comer aquello que nos gusta, entre otros.
  • Alivio del estrés: Se ha comprobado que cuando estamos estresados, un incremento del nivel de endorfinas puede hacernos sentir más relajados.
  • Moderación del apetito: Parte de la función endorfinas es dejar que el cuerpo sepa cuando hemos comido suficiente de algo.
  • Mejora del sistema inmunitario: El sistema inmune parece mejorar cuando se secretan endorfinas en nuestro sistema nervioso central.
  • Liberación de hormonas sexuales: Al parecer la producción de endorfinas también desencadena la liberación de hormonas sexuales, provocando que tengamos un mayor deseo.

Las altas concentraciones de endorfinas en el cerebro producen una sensación de euforia, aumentan el placer y suprimen el dolor, tanto emocional como físicamente. Cuando el nivel de endorfinas es bajo, las personas se sienten ansiosas y son más conscientes del dolor. Tienen un mayor apetito de alimentos ricos en ácidos grasos, tales como las patatas fritas, los dulces, la mantequilla, el queso o el chocolate, por citar algunos ejemplos. Y tras comer un poco de grasa, notan un incremento del estado de ánimo, sintiendo más placer. Esta sensación se relaciona con una mayor concentración de endorfinas.

Además del estrés y el dolor, la secreción de endorfinas puede ser provocada por el consumo de ciertos alimentos, como el chocolate o los pimientos picantes. De hecho, el aumento en los niveles de endorfinas corporales causados por el chocolate se cree que desempeña un papel significativo en el incremento de la ingesta cuando nos sentimos estresados. Por otra parte, la liberación de endorfinas asociada al consumo de chiles, han sido utilizados en diversos tipos de tratamientos médicos, especialmente como parte del tratamiento para el dolor crónico, considerándose también un afrodisíaco.

El ejercicio, debido al efecto de liberación de grasa de dentro del cuerpo y también de endorfinas, genera una elevación del estado de ánimo.

Las endorfinas y  la depresión

En los últimos 30 años hemos aprendido mucho sobre la importancia de la química del cerebro. Anteriormente, se pensaba que la depresión era el resultado de problemas de la vida. Ahora se sabe que muchas de las víctimas de la depresión tienen un desajuste en sus neurotransmisores químicos cerebrales como la serotonina, la dopamina, la norepinefrina y las endorfinas, las cuales tienen una poderosa influencia en la inteligencia, la personalidad y estado de ánimo.

La mayoría de los psiquiatras recurren a los potentes medicamentos que alteran la química del cerebro, en un intento de ayudar a sus pacientes. Sin embargo, las respuestas individuales a los psicofármacos son extremadamente variables. Incluso cuando un medicamento altera efectivamente los niveles de serotonina o dopamina, el fármaco puede afectar a otras sustancias químicas del cerebro con importantes efectos adversos.

Un equilibrio de la salud incluye una producción continua de endorfinas. Los bebés y los niños pequeños por naturaleza tienen una alta producción de endorfinas. Pero cuando llegamos a la adolescencia y la edad adulta, tendemos a perder nuestro bienestar natural y a endurecer el carácter. La adrenalina y el cortisol, las hormonas de la tensión y la ansiedad comienzan a predominar.

Cómo aumentar nuestro nivel de endorfinas

Lo sorprendente del cerebro y el cuerpo humanos es que todos somos capaces de producir nuestro propio “bienestar natural”, sin tomar sustancias ilegales. Los estados de ánimo positivos poseen un patrón cíclico: cuando liberamos endorfinas, esas nos motivan a continuar realizando aquellos comportamientos que habían generado dicha liberación, como hacer ejercicio o pasar más tiempo con los demás. Así que, aquí van algunos consejos:

1. Haz ejercicio de forma regular

Una gran cantidad de estudios muestran que las personas que hacen ejercicio regularmente padecen menos depresión, tienden a lidiar mejor con la ansiedad y duermen mejor. El ejercicio es una de las cosas que más hace aumentar los niveles de endorfinas, además ofrece numerosos beneficios para nuestra mente y cuerpo.

2. Haz una dieta saludable

La dieta es la clave para la creación de neurotransmisores, y por fortuna existen alimentos ricos en nutrientes pueden mejorar cómo nos sentimos en general, además de equilibrar el nivel de azúcar en la sangre y actuar como combustible en el cuerpo. La estabilización del estado de ánimo con una dieta saludable también puede permitirnos romper con la dependencia a sustancias de alimentos procesados, que interfieren con la química del cerebro y agotan su energía. Para aumentar la producción de serotonina y la liberación de endorfinas con la dieta debemos hacer lo siguiente:

  • Tomar suficientes proteínas. La serotonina se genera principalmente a través de la ingesta de alimentos ricos en triptófano, como el pavo, el pollo o la leche. Casi todas las fuentes de proteínas nos ayudarán a la liberación de serotonina, incluyendo la carne, el pescado, los lácteos y los huevos.
  • Consumir vegetales. Todos los alimentos vegetales como las verduras, las legumbres, el maíz, el trigo, etc., son buenas fuentes vegetales de aminoácidos que ayudan a aumentar la serotonina. Incluso algunos vegetales como el brócoli, la espinaca o la coliflor, son relativamente ricos en proteínas.
  • Tomar más alimentos antioxidantes. Los radicales libres son la causa principal del proceso de envejecimiento y también pueden generar enfermedad mental, ya que atacan las células del cerebro. Aumentar la ingesta de alimentos antioxidantes  comiendo verduras de hoja verde, cítricos, arándanos, moras, fresas, frambuesas, ciruelas, brócoli y otros nos ayudarán.
  • Comer grasas saludables. Las grasas comprenden 60% de nuestro cerebro. Los ácidos grasos esenciales producen hormonas llamadas eicosanoides, que son necesarias para muchos procesos químicos dentro del cuerpo. Estimulan el sistema inmunológico, combaten la inflamación y apoyan la actividad de los neurotransmisores, incluyendo la serotonina. Por eso es recomendable tomar grasas saludables consumiendo aceite de oliva, coco, salmón, nueces, semillas y aguacate.
  • Chocolate y pimientos picantes. Ambos alimentos parece que estimulan de forma directa la secreción de endorfinas en nuestro cuerpo. Pero ojo, el chocolate debe ser chocolate negro, lo más puro posible, con el mínimo de azúcares y grasas añadidas.
  • Restringir el consumo de alcohol y cafeína. El abuso de estas sustancias puede llevar al cuerpo a generar una tolerancia y una mala regulación hormonal, debido a que se requiere aumentar la ingesta para sentir el mismo estado de ánimo cada vez, y esto causa efectos secundarios.

3. Ríe más

Por suerte la risa es una solución rápida para sentirnos mejor casi al instante, gracias a la liberación de endorfinas que esta provoca. Los estudios también han relacionado la risa con una mayor tolerancia al dolor. Así pues, trata de hacer algo para mantener tu sentido del humor, como jugar con los niños, ver o recordar algo divertido, etc.

4. Conecta con los demás

Tener una conversación agradable con otra persona, recibir un abrazo o un beso, ayudar a los demás, todo esto hace subir el nivel de oxitocina y otras sustancias químicas que nos ayudan a sentirnos tranquilos y reconfortados. Fomenta las relaciones saludables, encuentra un sentido,  un propósito a tu vida, y date cuenta de lo bien que te sientes cuando haces algo bueno por los demás.

5. Aprende algo nuevo

La dopamina es el principal neurotransmisor involucrado en el circuito de estímulo-aprendizaje-recompensa. Por eso nos sentimos satisfechos cuando aprendemos algo nuevo o experimentamos algo que no habíamos experimentado antes, como cuando viajamos a un lugar por primera vez, o avanzamos en el trabajo, los estudios… Todo esto nos hace sentir bien, por lo que deseamos repetir. Pon a prueba tus capacidades y conocimientos con regularidad mediante la búsqueda novedades, y no rehúyas asumir tareas difíciles que puedan terminar siendo muy satisfactorias a largo plazo.

6. Pasa tiempo en la naturaleza y toma el Sol

Estar en contacto con la naturaleza y el sol durante unos 20 minutos al día, ayuda a la piel a absorber los rayos UV y producir vitamina D, que es importante para nuestro estado de ánimo. El sol y la naturaleza parecen ayudar a regular la liberación de neurotransmisores como la serotonina y la melatonina.

Referencias

Bloom, F.E. i Lazerson, A. (1988). Brain, Mind, and Behavior. Nova York: Freeman and Company.

Bradford, H.F. (1988). Fundamentos de neuroquímica. Barcelona: Labor.

Carlson, N.R. (1999). Fisiología de la conducta. Barcelona: Ariel Psicología.

Carpenter, M.B. (1994). Neuroanatomía. Fundamentos. Buenos Aires: Editorial Panamericana.

Del Abril, A.; Ambrosio, E.; De Blas, M.R.; Caminero, A.; De Pablo, J.M. i Sandoval, E. (eds) (1999). Fundamentos Biológicos de la Conducta. Madrid: Sanz y Torres.

Endorfinas, las hormonas del placer
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3 Comentarios

  1. Qué belleza de artículo, lo malo es cuando a uno se lo esta llevando P. con ataques de ansiedad por cuatro años y aparte de eso con anhedonia, y hace ejercicio y le vienen más fuertes los P. ataques de ansiedad, cuando se ha probado con un montón de P. antidepresivos y cuando uno se alimenta bien y nada. y además de esto paga uno por unas terapias de M. un montón de plata, claro es una belleza de articulo de M.

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