emociones y corazón

Aunque las emociones tienen su origen en el sistema nervioso,  cada vez se hace más evidente el fuerte vínculo entre el corazón y las emociones. Existen vías conductuales y biológicas, así como factores psicosociales con los cuales se asocia la incidencia y mantenimiento de problemas cardiovasculares, en especial, de padecimientos coronarios, éstos son producidos debido a trastornos de vasos sanguíneos.

Las emociones son definidas como un estado mental que surge espontáneamente, es una sensación o estado afectivo que viene acompañado de cambios orgánicos -fisiológicos y endócrinos- de origen innato, influidos por la experiencia. No es un esfuerzo consciente.

Memoria y respuestas emocionales

Existe un registro de nuestra vida emocional escrito en nuestro cuerpo, parte importante de él, se encuentra en nuestros corazones”.

La amígdala cerebral guarda memorias emocionales, especialmente  las ‘non gratas’; asimismo, procesa la información sensorial recibida junto con los sistemas efectores del tronco encefálico y del hipotálamo, ayudando a mediar respuestas emocionales específicas. 

Aunque el corazón no es donde se generan nuestros sentimientos, es altamente sensible a ellos: “el miedo y la pena por la pérdida de un ser querido, por ejemplo, pueden causar una lesión cardíaca profunda”, afirmó el Dr. Sandeep Jauhar (2019), famoso cardiólogo quien se ha destacado por su trabajo en el área, así como por sus libros y artículos respecto a la salud del órgano diana.

¿Cómo perjudica ansiedad y estrés crónico a nuestro corazón?

El sistema límbico ayuda a nuestra supervivencia, pues posee la capacidad de facultar al individuo para responder con celeridad cuando la situación lo requiere, junto con la amígdala, se relacionan con las respuestas de afrontamiento ante la ansiedad y el estrés.

¿Cuándo el estrés es una amenaza importante para la salud? Al perdurar a través de largos periodos de tiempo y si a ello le sumamos problemas de ansiedad, ambos se convierten en factores psicosociales que influyen en el mantenimiento del dolor, que muchas veces acompaña no sólo a los padecimientos físicos, sino al malestar emocional que experimentamos cuando tenemos una experiencia de vida difícil. Resulta tóxico estar expuestos constantemente a las “descargas” de cortisol, adrenalina y otras sustancias que produce tu cuerpo segrega cuando está bajo mucho estrés.

Algunos de los problemas de salud más frecuentes que ocurren cuando se padece estrés crónico pueden ser: problemas digestivos como gastritis y colitis nerviosa, dolores de cabeza -desde pequeñas cefaleas hasta migrañas-, trastornos y problemas alimentarios y de control de peso, falta de sueño y síndrome de fatiga crónica, entre los principales. También se ha observado un detrimento en  la capacidad de atención, memoria, aprendizaje y otros importantes procesos cognitivos.

Las emociones también tienen una fuerte conexión con el dolor, según el neurólogo Jordi Montero: “el estrés y la ansiedad pueden intensificar el nivel y la percepción del dolor, aspecto que se asocia con mayor grado de discapacidad en el paciente”.

A su vez, “los nervios que controlan procesos inconscientes como el latido del corazón pueden sentir angustia y desencadenar una respuesta de lucha o conductas de evitación desadaptativa, provocando la constricción de los vasos sanguíneos, un ritmo galopante en el corazón y una elevación de la presión arterial que pueden causar daños”, afirmó Sandeep Jauhar (2019).

De ahí que las personas pesimistas, se asocian con un alto riesgo de manifestar padecimientos cardiovasculares (Rozanski, Alan; Chirag, Bavishi; Kubzansky, Laura y cols.; 2019), por eso, algunos rasgos de personalidad representan otro factor de psicosocial de riesgo.  

Síndrome del corazón roto o miocardiopatía de tako-tsubo (STK)

En el «síndrome del corazón roto» o  «miocardiopatía de tako-tsubo» (STK), es un evento coronario agudo, en el que el corazón se debilita como respuesta al dolor o a situaciones altamente estresantes, también se le conoce como ‘discinesia apical transitoria’; aunque se considera benigna, puede presentar complicaciones graves, los sujetos que lo padecen, manifiestan importantes arritmias y  es frecuente la aparición de grados variables de insuficiencia cardiaca (IC), es potencialmente mortal, por lo requiere de atención médica oportuna. El Dr. Sandeep Jauhar (2019), nos dice que miocardiopatía de takotsubo: “también se ha constatado tras un evento feliz”, podemos apreciar una vez más que: las emociones están vinculadas a la fisiología del corazón.

¿Cuáles son algunos síntomas típicos de un “corazón roto”?

Los mismos que cuando tenemos una pérdida que nos causa una “pena en el corazón” y/o dolor: no puedes conciliar el sueño cuando te acuestas, pensamientos recurrentes y nuestro sistema inmune se deprime, entre otros. En un estudio que se realizó al respecto, 40% de las personas con ‘corazón roto’, manifestaron depresión. ¿Qué vacíos y qué emociones dejó aquel amor que se fue de tu vida? ‘Rompiendo así tu corazón’…

La pérdida de un “amor”, puede hacer al sujeto disfuncionar en el trabajo, los estudios, o cualquier otro ámbito; cuando va acompañado de un intenso dolor, puede alterar algunas de nuestros procesos cognitivos como la inteligencia, entorpeciendo la lógica, el razonamiento y la toma de decisiones. Si ha pasado mucho tiempo y no has podido superar ese sentimiento de opresión en tu pecho tras la pérdida de alguien, es recomendable para tu salud que consultes con un psicólogo.

Depresión clínica y corazón

Corazón: ¡ponte en pie! Cierra tu herida. Seca tu llanto, alegra tu mansión, olvida tu dolor. Cubre de flores, tu sutil guarida.” Abraham Valdelomar.

La depresión, es un problema de salud que puede tornarse grave, especialmente en pacientes con problemas cardiovasculares, pues a menudo actúa como una barrera para la adherencia a los tratamientos médicos, resultando en una progresión más acelerada de la enfermedad clínica (Roose, S. P.; Glassman, A. H.; 1994). Aunado a que algunos antidepresivos, como los psicofármacos de la familia de tricíclicos tomados por largo tiempo, pueden ser otro factor de riesgo, para desarrollar una enfermedad coronaria.

La muerte por dolor se ha visto en cónyuges y hermanos. Los ‘corazones rotos’ son literal y metafóricamente mortales. Estas asociaciones son válidas incluso para los animales”. Sandeep Jauhar, 2019

‘Muerte vudú’ o ‘muerte súbita’

Es bien sabido que diferentes síndromes cardíacos, pueden devenir tras una sorpresa, aunque ésta sea por motivos gratos, tras un disgusto o hasta por un buen susto: como los casos de “muerte súbita” o “muerte vudú”, término utilizado por primera vez en 1942, por Walter Cannon, quien describió casos de sujetos que tenían la firme creencia de que “algo externo” los había “maldecido”, sintiéndose ‘condenados y sin esperanza’, los pacientes manifestaban ciertas respuestas fisiológicas y eran susceptibles de morir en el acto pues: sus vasos sanguíneos se contraían dramáticamente, presentaban alteraciones importantes en la presión sanguínea, su corazón se debilitaba y había daño masivo en algunos órganos, debido a la importante falta de oxígeno (Sandeep Jauhar, 2019).

¿Qué ritmo sigue tu corazón?

¿Alguna vez te has detenido a escuchar y a sentir los latidos de tu corazón? Es una de las meditaciones más poderosas y uno de los ‘mántrams’ más preciosos.

Cada latido del corazón emite un sonido (beat), mismo que sigue una pauta, configurando así un ritmo particular. Nuestro corazón puede tener un compás melodioso o uno poco armónico, depende de varios factores; sin embargo, los sonidos producidos se envían a los centros emocionales en el cerebro, puede reconocer y clasificar los sentimientos como negativos (estresantes), o positivos por el ritmo que sigue tu corazón.

Existen emociones que producen efectos fisiológicos como: “el miedo y la pena, que pueden causar una lesión cardíaca profunda” (Sandeep Jauhar). ¿Cómo se manifiestan algunos problemas de corazón? Mediante arritmias, palpitaciones, infartos, pulso débil, tensión sanguínea y tensión en el pecho, entre otros.

Preocuparse en exceso, las emociones acompañadas de ira, frustración, temor, tristeza o ansiedad, pueden hacer erráticos a los patrones del ritmo cardíaco. Mientras que cuando experimentamos: el amor, cuidado, aprecio, gratitud, servicio, compasión y el perdón, se produce un ritmo muy diferente en el corazón… uno que se asocia más con la salud, Buda decía:

No vivas en el pasado, no sueñes con el futuro, concentra la mente en el momento presente. El camino no está en el cielo: el camino está en el corazón

Factores psicosociales que afectan al corazón

La evidencia epidemiológica es cada vez más contundente, diversas investigaciones aportan las asociaciones causales entre incidencia de la enfermedad coronaria y factores psicosociales, algunos de ellos conducen a riesgo cardiovascular importante, como: sobrepeso, obesidad, falta de actividad física de manera regular, tabaquismo, pautas alimentarias no saludables, presión arterial elevada, elevados niveles colesterol y de azúcar en sangre (Rozanski, A., Blumenthal, J.A., Kaplan, J.,1999). Una ventaja, es que la mayoría de estos factores puede regularse mediante el apego al tratamiento médico, psicológico y/o psicofarmacológico, en caso necesario, así como al ejercicio de la voluntad.

Un estudio de casos con infarto de miocardio, realizado en 52 países, informó que el estrés psicosocial representa aproximadamente el 30% de riesgo para padecer infarto de miocardio agudo (Molinari, E.; Comapare, A. y Parati, G.; 2006). ¿Cuáles son algunos factores psicosociales que promueven problemas cardiacos? La lista está encabezada por problemas importantes para la salud como: estrés crónico, ansiedad, depresión y aislamiento social principalmente, pero también entran en juego  ciertos rasgos de la personalidad.

Conclusión

Para procurarle más salud a tu corazón, debes tratar de escuchar, sentir y de sintonizar tus emociones con el ritmo de tu propio corazón… Pues aún con los avances en ciencias y biotecnología, con los beneficios que presuponen: la salud, depende, en gran medida, de la manera en que elegimos vivir a cada momento. Por lo que, tomar en cuenta y cuidar los aspectos biopsicosociales en el tratamiento de padecimientos cardiovasculares, puede marcar una gran diferencia en el curso de un padecimiento de éste tipo y en la prevención de los mismos.

Referencias electrónicas

http://www.siacardio.com/educacion/guias/acc19-nuevas-guias-de-prevencion-primaria-accaha-2019/

https://www.ted.com/talks/sandeep_jauhar_how_your_emotions_change_the_shape_of_your_heart/

Bibliografía

Guerri Marta (2014). Inteligencia emocional. Una guía útil para mejorar tu vida. España: Mestas Ediciones.

Roose, S. P.; Glassman, A. H., (1994) Antidepressant choice in the patient with cardiac disease: lessons from Cardiac Arrhythmia Suppression Trial (CAST) studies. J. Clin. Psychiatry 55. [Suppl A]:83-100.

Molinari, E.; Comapare, A. y Parati, G. (2006). Clinical Psychology and Heart Disease. Milán, Italia: Springer.

Miryam Gomez Obregon
Psicóloga NeuroEducativa/ Freelance. Diseño de programas y gestión del tiempo mediante el mejoramiento de habilidades y competencias. Técnicas de programación y sugestión en Nivel Alfa, de Respiración y Relajación Profunda. Promoción de estilos de Vida Saludables a través de las Tecnologías Educativas. Musicoterapia. Redacción de contenido especializado.

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