Mujer embarazada

El embarazo psicológico es menos frecuente de lo que podría parecer. A pesar de ser un concepto bastante conocido a nivel general, la literatura científica todavía está falta de más investigación. Se trata de un fenómeno de baja incidencia y que, en ocasiones, suele ir acompañado de algún tipo de trastorno, como se verá más adelante. Quizá las películas o las series televisivas han inducido a pensar que es más frecuente de lo que parece, sin embargo, la evidencia científica lo contradice.

Una de las principales características es que la persona cree estar embarazada, es decir, no existe simulación. Incluso puede llegar a mostrar síntomas físicos relacionados con el embarazo. Como se irá abordando a lo largo del artículo, se observará que existen algunos trastornos psicológicos asociados al embarazo psicológico. Se indagará en las posibles razones culturales así como el tratamiento. Por último, podremos observar que este fenómeno también puede llegar a darse en hombres.


Síntomas del embarazo psicológico

Como se ha mencionado anteriormente, la persona cree estar embarazada de verdad, por lo pueden llegar a presentar síntomas reales. Algunos de ellos pueden ser:

  • Producción de leche.
  • Aumento del tamaño de los pechos.
  • Se puede llegar a ablandar el cuello uterino.
  • Falta de la menstruación. Se produce una disminución de la hormona que estimula la ovulación.
  • Náuseas y acidez.
  • Aumento del tamaño abdominal. La diferencia con el embarazo real es que no se produce la inversión del ombligo.
  • Sensación de movimientos internos del feto.
  • Aumento de peso.

Posibles causas

Las causas del embarazo psicológico todavía no son muy claras. Sí se sabe que aquellas personas que lo presentan pueden padecer algún tipo de trastorno, pero de ahí a experimentar este tipo de embarazo todavía existe una falta de investigación importante. Sin embargo, existen ya algunas hipótesis que apuntan diferentes argumentos con respecto a este curioso y llamativo fenómeno.

El equipo de Qureshi (2001) apuntan el factor transcultural como un elemento importante. Esto es, dependería en gran medida del contexto del individuo. Dutta y Vankar (1996), también señalan como una posible causa el factor cultural. En sociedades donde el embarazo es un evento importante a nivel social, podría facilitar la creencia de un embarazo psicológico.

Como destaca el equipo de Cruzado-Díaz (2012), también se podrían encontrar causar a nivel neurobiológico. Como señalan los autores, «es interesante encontrar en la bibliografía reciente reportes de delirios de embarazo asociados con niveles elevados de prolactina en pacientes psicóticas y usuarias de neurolpéticos«.

Embarazo psicológico y trastornos asociados

Kornischka y Schneider (2003), han asociado la presencia de delirios de embarazo en diferentes patologías psiquiátricas, tanto primarias como orgánicas. Este tipo de delirio se ha presentado en personas de diferentes edades. Sin embargo, lo más llamativo es que también se ha recogido evidencia de su presencia en ambos sexos. Entre las patologías asociadas destacan:

Kornischka y Schneider aseguran que incluso en varones se han dado más casos que en mujeres. Su hipótesis radica en la búsqueda de notoriedad por parte de estos. A pesar de que esto pueda ser cierto, también se han detectado casos en varones donde los síntomas se presentan de forma involuntaria, un fenómeno llamado «Síndrome de Couvade» y que se abordará unas líneas más abajo.

Cómo tratar el embarazo psicológico

La intervención en este tipo de casos se puede realizar en diferentes niveles. Por un lado, es recomendable acudir al médico especialista para que la mujer compruebe a través de pruebas médicas que no está embarazada. En caso de que siguiera con la convicción de estar en estado de gestación, sería recomendable acudir a un especialista de salud mental.

El psicólogo podría ser el primer especialista al que visitar para tratar la problemática. El especialista podrá realizar una valoración sobre la situación y si es necesario, podrá derivar a la paciente al médico psiquiatra. Como se ha visto en el apartado anterior, no se puede descartar este tipo de embarazos a la presencia de algún tipo de trastorno.

Síndrome de Couvade

Por último, mencionar que este tipo de fenómeno también se puede dar en hombres, lo que se conoce como «Síndrome de Couvade». El término «couver«, proviene del francés y significa incubar. Sin duda, si este tipo de embarazo resulta llamativo en mujeres, cuánto menos en hombres. Sin embargo, así lo recogen diferentes investigaciones.

La Universidad de St. George’s de Londres, en 2007 observaron que de 282 futuros padres, 11 de ellos mostraron síntomas de embarazo psicológico. Los síntomas son casi los mismos que las mujeres: cansancio, insomnio, estreñimiento, problemas digestivos, vómitos, mareos, cambios de peso, etc.

Arthur Brennan, responsable del estudio, asegura que estos hombres «están lejos de buscar atención sobre sí mismos, estos síntomas son involuntarios». Las causas del Síndrome de Couver no están claras, pero algunos especialistas los asocian al estrés y la ansiedad de la reciente paternidad.

Bibliografía

  • Cruzado-Díaz, L., Herrera-López, V. y Perales-Salazar, M. (2012). Delirios de embarazo y pseudociesis: una breve aproximación. Revista Comolmbiana de Psiquiatría, 41 (1), 208-116.
  • Dutta, S. y Vankar, D. (1996). Delusions of pregnancy. A report of four cases. Indian Journal Prychiatric, 38, 254,256.
  • Kornischka, J. y Schneider, F. (2003) Delusion of pregnancy. Psychopathology, 36, 276-278.
  • Qureshi, N., Al-Habeeb, T., Al-Ghamdy Y. y Abdelgadir, M. (2001) Delusions of pregnancy in Saudi Arabia: A socio-cultural perspective. Transcult Psychiatry, 38, 231-242.

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