Transmision de pensamiento

El trastorno de transmisión de pensamiento es algo poco conocido pero que ha despertado mucho interés a lo largo de la historia de la psicología. Vamos a ver mejor en qué consiste y de qué trata este fenómeno.

En qué consiste el trastorno de transmisión de pensamiento

La mente puede jugarnos malas pasadas. Partiendo de esta base podremos entender mejor en que consiste el trastorno de transmisión de pensamiento, un tipo de trastorno que afecta a una parte importante de la población.


La pregunta es: ¿se puede transmitir el pensamiento? Pues bien, se han realizado muchos estudios al respecto de lo más interesantes. La posibilidad de transmisión del pensamiento de una persona a otra gracias a una interacción o comunicación directa entre sus mentes despierta el interés desde hace siglos.

Esta teoría estudia el conocimiento de la realidad y podría ser la vía para conocer algunos fenómenos. Es lo que se suele conocer como la telepatía, un fenómeno que se aproxima a esta realidad.

En este artículo vamos a describir algunas características. Hasta los más escépticos han llegado a interesarse por la telepatía. Este fenómeno de actividad mental es aceptado de forma bastante generalizada.

La transmisión de pensamientos es sopesada como algo misterioso y relacionado con el ocultismo, pero está presente en nuestra mente y en muchos aspectos de la vida. Tanto es así, que hay estudios que han podido comprobar que hay ciertas conexiones.

El caso es que existe un constante intercambio de cargas eléctricas entre nuestros cuerpos. Es por ello que entre nuestros cuerpos se intercambia una energía. Prueba de ello son también las sesiones de hipnosis.

La hipnosis se basa en la conexión con el inconsciente. De este modo se queda en un segundo plano el pensamiento crítico, con la finalidad de acceder a recursos propios de la persona. Estos pueden y suelen ser desconocidos para la propia persona. Esto permite que la persona se conozca mejor.

De forma científica lo explicaríamos así: en nuestro cerebro hay un campo eléctrico de carga positiva a nuestra disposición. Este ejerce un mínimo de control sobre nuestra mente y permite iniciar el proceso de transmisión y recepción de pensamientos.

El cerebro en este caso sería como una central eléctrica que da electricidad positiva a cada impulso mental. Por lo tanto, nuestro cerebro recibe toda esta información e influencias de las que hemos hablado. Los pensamientos se lanzan cargados de electricidad negativa, lo cual produce la fuerza de atracción.

La transmisión de pensamientos como trastorno

El trastorno de transmisión de pensamiento se asocia, no obstante, al ámbito de las enfermedades mentales. Un ejemplo sería la esquizofrenia, donde una misma persona se transmite unos pensamientos encontrados.

Un trastorno del pensamiento o trastorno formal del pensamiento, en el ámbito de la psiquiatría, se refiere al pensamiento desorganizado que se evidencia a sí mismo a través del habla desorganizada. Aquí entrarían bloqueos de pensamiento, pobreza del habla, descarrilamiento…

Los psiquiatras creen que el trastorno formal del pensamiento es uno de los tipos de pensamiento desorganizado más comunes. También estaría el delirio, relacionado con el contenido del propio pensamiento.

Aunque este trastorno de pensamientos puede dar lugar a varios tipos, en lenguaje corriente se refiere más frecuentemente a un trastorno en la «forma» del pensamiento, más conocido como trastorno formal del pensamiento.

Por ejemplo, el rasgo más común en la esquizofrenia es este trastorno de pensamiento. Pero no quiere decir que este sea exclusivo de la esquizofrenia o la psicosis, sino que hay otros muchos pacientes que presentan estos síntomas.

Las ideas delirantes son típicas de la esquizofrenia, pues se tienen apreciaciones falsas de la realidad. De hecho, la mayoría de las personas que padecen esta enfermedad presentan estas ideas delirantes y esta transmisión de pensamientos.

Los más comunes son los delirios de persecución, pues el afectado percibe el comportamiento de los demás hacia sí mismo desde el delirio. Para las personas ajenas a esto en ocasiones estas ideas pueden tener un valor místico.

Muchos críticos aluden a que el concepto de trastorno del pensamiento se fundamenta en definiciones circulares e incoherentes. Un ejemplo sería que a veces se deduce que hay un trastorno de pensamientos cuando en realidad es un trastorno del habla.

Muchos trastornos del pensamiento se asocian también la psicosis. No obstante, pueden aparecer fenómenos similares en otros trastornos diferentes que lleven a un diagnóstico erróneo.

Conclusión

En definitiva, el trastorno de transmisión de pensamiento hace referencia a una serie de conductas y creencias por parte de la persona afectada por este síndrome. En caso de detectar que se padece este trastorno, es importante acudir a un profesional tan pronto como sea posible.

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