El test de la golosina no es de fiar

Verificado Redactado por Isbelia Farias. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 15 septiembre 2021.

El test de la golosina fue un estudio que muchos psicólogos usaron como una guía, pero ahora ha quedado demostrado que, al parecer, no es de fiar….

El test de la golosina encantó a muchos psicólogos, sobre todo en la década de los cincuenta y los sesenta, pues, se consideraba como un medio para comprender mejor al ser humano.

El test de la golosina

El test de la golosina también fue denominado el test de “marshmallow”, para los angloparlantes, o el test de la nube. En todos los casos, siempre se trató del mismo test que prometía ser un gran predictor. Tuvo tanto éxito que incluso muchos padres lo aplicaron a sus hijos para tratar de predecir si tendrían un futuro como personas exitosas o “fracasadas”, en la sociedad.

Sin embargo, este test no contaba con una garantía científica como muchos pensaron. La prueba de la golosina consistía en colocar a un niño de cuatro o cinco años precisamente frente a una golosina y prometerle que, si era capaz de no tocarla ni comerla, durante quince minutos, luego la obtendría como una recompensa, además de otra adicional.

Los adultos salían de la habitación y observaban. Según este estudio, dirigido por el psicólogo Walter Mischel en los años setenta, los niños que resistían la tentación por comer el dulce obtuvieron mejores calificaciones y tenían un mejor comportamiento. Además, llegaban a ser más delgados cuando eran adultos y ganaban más dinero.

Para llegar a tales conclusiones, se hizo un seguimiento de los niños que habían sido sometidos al estudio, por diez y veinte años, hasta que en los años noventa los estudios comenzaron a publicarse.cA partir de entonces, muchos creyeron que tener un poco de resistencia individual a una gratificación inmediata, como lo fue en aquel momento a la golosina, ya era una evidencia predictiva confiable.

El estudio causó furor no solo a psicólogos, sino también a periodistas y a muchos curiosos. Esto llevó a algo mucho peor, a que se multiplicaran las publicaciones de autoayuda que se valían de esa imagen para sugerir ciertas estrategias, tanto a niños como a adultos, y obtener éxito en la vida.

Nuevos estudios

Sin embargo, ahora se han realizado nuevos estudios y aquellos han quedado en desuso con todas sus falacias.

Entre las nuevas investigaciones, el mismo Mischel formó parte y tuvo que admitir sus puntos débiles, pues, los estudiantes de postgrado le ayudaron a seguir el ensayo original. Tras este ensayo, se empezaron nuevas indagaciones y encontraron que el test no era tan replicable, ni predictivo, como se pensaba.

Según Dee Gill, en su texto redactado sobre el nuevo estudio acerca de la prueba del malvavisco, señala que Mischel pasó una década trabajando de nuevo en su estudio, pero falleció en el 2018 antes de que el estudio estuviese completo.

Sin embargo, fue de forma literal que muchos padres, legisladores e incluso educadores, aplicaron el test de la golosina para criar niños que supuestamente serían exitosos y muy responsables, si tan solo pudiesen resistir ese primer malvavisco.

Otro investigador, Watts, también encontró otro detalle en el test de la golosina: el que la tentación reciba una recompensa posterior es en gran medida un comportamiento de clase media o alta, pero, si se viene de un lugar de escasez y promesas incumplidas, comer la golosina que se tiene en el frente puede ser la mejor apuesta, antes que confiar “en un más adelante”.

Hoy día son muchos los hallazgos científicos que están siendo reevaluados, lo cual es favorable, pues, forma parte del progreso de la ciencia.

Y, cada día van quedando atrás ideas que en principio parecían una panacea, tales como: el que se obligue a sonreír a un sujeto lo hará más feliz, o el que se imiten poses de poder le harán ganar confianza a un individuo; también, la creencia de que recibir educación monetaria convertirá a las personas en más egoístas, entre otros.

En el fondo, todas estas revisiones son un buen indicio de que los conocimientos se continúan revisando y se sigue apostando por los objetivos que sean más verificables y reproducibles, es decir, más objetivos y veraces.

Bibliografía

 

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching (Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura (Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo (Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.

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