Síndrome de Kandinsky-Clérambault

El síndrome de Kandinsky-Clérambault es un trastorno de origen alucinatorio-paranoide, en el cual, las personas que lo padecen tienen sensopercepciones de alienación, exclusión y existe alteración  de ciertas funciones cognitivas, sensoriales y motoras. Una de las manifestaciones típicas  es la idea de ser controlados por “algo o alguien”, que representa para el individuo una “alienación o influencia exterior”, capaz de controlar su cuerpo, mente y pensamientos, a pesar de su voluntad.

El síndrome incluye diferentes tipos de automatismos patológicos, son los que fungen a manera de “comandos impuestos externamente”,  por lo que los pacientes se “sienten obligados” a: pronunciar ciertas palabras, frases, realizar ciertas acciones como pestañear o hasta correr.

El psiquiatra Viktor Kadinsky, uno de los fundadores de la psquiatría rusa, comenzó a describir éste padecimiento, más tarde, continuó con ésta labor Clérambault, por ello, el síndrome lleva sus apellidos; también se le conoce como “síndrome de automatismo mental” o  «síndrome de alienación«. No debe confundirse con la erotomanía o síndrome de Clérambault, cuya caracterología típica incluye  delirios paranoicos y sensuales específicamente.

Causas y algunos factores de riesgo

“El consumo, abuso y dependencia al alcohol, así como a otras drogas, representan un importante factor de riesgo para desarrollar el Síndrome de Kadinsky-Clerambáult”.

La Psicosis traumática y epiléptica, así como la esquizofrenia, a menudo suelen ser condiciones psicopatológicas donde puede desarrollarse el síndrome de Kandinsky-Clérambault. Con frecuencia, se presenta junto con la enfermedad de Wilson, en la cual, el individuo tiene efectos de intoxicación por cobre, ya que no consigue eliminar el exceso de su cuerpo. Por ello, en sus tratamientos suelen indicarles en su dieta evitar o suprimir alimentos ricos en cobre, así como  detoxificación del cuerpo que ayude a  sacar de su organismo metales pesados.

Algunos factores de riesgo para padecer el síndrome de Kandinsky-Clérambault pueden ser: traumatismos, hipoxia, consumo, abuso y dependencia al alcohol, así como a otras drogas.

Manifestaciones clínicas del Síndrome de Kandinsky-Clérambault

Como resultado de efectos exógenos, en la etapa inicial los pacientes suelen manifestar alucinaciones y refieren sentir “como si un líquido recorriera su cabeza desde adentro”, también pueden tener la sensopercepción de diferentes clases y niveles de dolor, por lo general, éstos pueden ser muy intensos y obsesivos o ardorosos, así como experimentar “sensaciones de calor que vienen y van como en oleadas”. Otros síntomas clásicos del síndrome de Kandinsky-Clerambáult son:

  1. Eco-pensamientos. Es una forma particular de difusión del pensamiento,  basada en el convencimiento delirante de que los propios pensamientos tienen sonoridad y pueden ser escuchados por los que están en su entorno, sin embargo es una alucinación auditiva.
  2. Mentismo. Actividad mental mal controlada por la voluntad del individuo, en la cual imágenes e ideas pasan rápidamente y sin parar.
  3. Violación de actividad mental. El pensamiento se puede percibir acelerado, disminuido o pausado.
  4. Pseudoalucinación: Alucinaciones en las que no existe certeza acerca de lo que percibe como realidad de sus experiencias. Producida generalmente en modalidad visual y/o auditiva.
  5. Diálogos no verbales. El paciente tiene la sensación de que puede comunicarse con otros sin hablar, como por telepatía.

El contenido y la forma en que los pacientes elaboran sus alucinaciones ha sido un tema que el ilustre psiquiatra Jules Séglas estudió, ubicando a las alucinaciones psicomotrices verbales dentro de las disfasias funcionales (1892) y las dividió en:

  1. Alucinaciones verbales motrices puras.
  2. Alucinaciones verbales motrices y auditivas.
  3. Fenómenos de tipo pseudoalucinatorio, que son representaciones interiores de naturaleza kinestésica.

Etapas del síndrome de alienación

El síndrome de Kandinsky-Clerambáult o síndrome de alienación, en su curso evolutivo, posee dos etapas:

  1. Aguda. Se presenta por varios días o durante un periodo de tres meses, en el cual, el sujeto manifiesta: alucinaciones delirantes, quejas cambiantes y difusas, labilidad emocional, y necesidad de habla excesiva; asimismo pueden presentar un estado de hiperalerta, conductas agresivas, a veces derivadas del contenido de sus delirios paranoides, por lo que suelen abrigar sospechas, angustia excesiva y miedo que puede llegar a los niveles de pánico.
  2. Crónica. Presentan los síntomas propios del síndrome durante tres meses y puede llegar a instalarse por años, aunque la sintomatología puede suprimirse, con el tratamiento adecuado.

 Síndrome de Kandinsky-Clerambáult y esquizofrenia

En Rusia, Nevropatrol y colaboradores en Investigaciones al respecto, han asociado los índices de gravedad del proceso esquizofrénico con estos tipos de perturbaciones delirantes. Dentro de la tipología encontramos variedades clínico-psicopatológicas del síndrome de Kandinsky-Clerambáult en la esquizofrenia, lo cual no es un signo favorable para el pronóstico y la evolución del padecimiento. Los delirios tienen distintas clasificaciones de acuerdo a su contenido psíquico y desarrollo, pueden ser:

  1. Interpretados:
    1. Sistematizados. Múltiples elaboraciones o falsas creencias que el individuo  asocia solamente con un tema o evento, al que atribuye los problemas que se le presentan.
    2. No sistematizados. Implican delirios de control cuyo contenido son convicciones inexactas y difusas.
  2. Fantásticos parafrénicos agudos. Son de carácter megalomaníaco, pueden ser de alienación, persecución, filiación, transformación del propio cuerpo, o embarazos imaginarios, entre otros.
  3. Sensuales agudos. Incluyen contenido erotomaníaco.

Tratamiento

Las personas con el  síndrome de Kandinsky-Clerambáult, requieren tratamiento psicofarmacológico, durante cuadros agudos a menudo tienen que permanecer institucionalizados, dependiendo también de la comorbilidad con otros padecimientos físicos y mentales. En el periodo de ajuste del medicamento psicofarmacológico es importante tomar en cuenta las recomendaciones clínicas y ante cualquier malestar acudir al médico para un reajuste de medicamento, el manejo de los efectos secundarios de la mano del psiquiatra puede augurar un buen pronóstico para el paciente.

Durante los cuadros agudos, el tratamiento debe tener como principal objetivo reducir o eliminar las posibles consecuencias riesgosas por las conductas que manifiesta el paciente. Cuando se trata oportuna y adecuadamente el pronóstico el paciente tiene mayores oportunidades de recuperación.

La familia desempeña un rol primordial: amor, apoyo, comprensión y acompañamiento, a través de las etapas del síndrome son necesarios, ya que ciertos estímulos o eventos estresantes pueden acelerar una recaída. Es importante tomar en cuenta estrategias psicoeducativas, de rehabilitación psicosocial y ocupacionales que favorezcan la autosuficiencia del paciente.

Links

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7415696

https://academic.oup.com/schizophreniabulletin/article/24/4/537/1928964

Otras referencias

Séglas J., Las alucinaciones y el lenguaje, (Prefacio a Hallucinations et Délire de Henri Ey), Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq., 1998, vol. XVIII, N°68, pp. 673-677.

Miryam Gomez Obregon
Psicóloga NeuroEducativa/ Freelance. Diseño de programas y gestión del tiempo mediante el mejoramiento de habilidades y competencias. Técnicas de programación y sugestión en Nivel Alfa, de Respiración y Relajación Profunda. Promoción de estilos de Vida Saludables a través de las Tecnologías Educativas. Musicoterapia. Redacción de contenido especializado.

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