ingesta-nocturna

Existen muchos trastornos de conducta alimentaria que se deben a diferentes motivos. Algunos de los más conocidos son la anorexia o la bulimia, pero hay otros que también son muy comunes como el síndrome de ingesta nocturna.

Un problema muy común

Probablemente el propio término de “síndrome de ingesta nocturna” ya te haga pensar en alguna situación cotidiana. Es posible incluso que te suene familiar y que alguna vez hayas caído en ello. Y es que atracar la nevera a altas horas de la madrugada es algo mucho más común de lo que pensamos.

Aunque es una cuestión que suele asociarse a personas con sobrepeso, no solo le sucede a quienes tienen este problema. Los expertos coinciden en que este síndrome suele ser bastante habitual también en personas que no lo padecen y que tienen un peso normal.

El síndrome de la ingesta nocturna es conocido también como trastorno por atracón. Este problema se caracteriza porque la persona que lo padece suele ingerir una gran cantidad de calorías después de cenar.

Estas ganas de comer desmesuradas le pueden llevar incluso a despertarse por la noche para acudir a la nevera y asaltarla en busca de comida. De este modo, acaba por devorar lo que haya en ella, siendo además muy frecuente que se coman productos poco saludables y con poco contenido nutricional.

Como consecuencia, la persona que sufre el síndrome de ingesta nocturna llega al día siguiente sin tener hambre, ya que ha comido durante la noche. Esto se puede prolongar durante el resto del día, ya que la persona tiende a tomar pocas calorías.

Esto se debe a que cubre sus necesidades de ingesta durante las horas de la madrugada y, al irse a la cama para seguir durmiendo, estas calorías ingeridas no se queman, lo cual se traduce también en un aumento de peso. Se trata, pues, de una situación poco saludable.

Te puede interesar: Aprende a distinguir la bulimia de lo que no lo es

Causas del Síndrome de Ingesta nocturna

De este modo, el síndrome de la ingesta nocturna puede ocasionar importantes problemas de salud, por lo que es necesario tratarlo lo antes posible en el caso de sospechar que se padece. Para ello es fundamental acudir a un profesional que trate este problema de salud.

Algunos de los problemas que pueden ser causantes del síndrome de ingesta nocturna, también llamado trastorno del comedor nocturno, son la obesidad o los trastornos de alimentación tales como la bulimia.

Otro de los desencadenantes puede ser la propia ansiedad y nerviosismo, lo cual lleva a una situación de insomnio. De este modo, la persona que lo padece acaba por asaltar la nevera a altas horas como consecuencia de la propia ansiedad, para así tranquilizar y saciar sus nervios.

El orden en las comidas y no comer lo suficiente en los distintos periodos de la jornada también puede llevar a que lleguemos con hambre a la noche y acabemos por despertarnos para darnos un atracón.

Por esta razón, los expertos recomiendan establecer un orden en cuanto a los horarios de ingesta, comiendo al menos cinco veces al día. De esta forma y manteniendo esta rutina, poco a poco iremos evitando llegar a estas horas de la madrugada con la sensación de vacío y hambre.

El tratamiento del síndrome del comedor nocturno

En el caso de las personas que sufran este síndrome como consecuencia del estrés o la ansiedad, es importante que acudan a un profesional que trate este trastorno del comportamiento, ya que si no se corrige a tiempo puede derivar en otros problemas más graves.

Una de las vías que el médico puede seguir para llegar al diagnóstico es que la persona que sospecha que lo padece haga un registro de las horas a las que consume alimentos. De este modo, anotando con detalle qué es lo que consume y a qué hora del día lo hace, es posible determinar las posibles irregularidades que existan.

Una vez diagnosticado, habrá que ponerse en manos de un dietista o endocrino para que valore cuál es el tratamiento que debe seguir el paciente. En el caso de que el trastorno esté ligado a algún problema psicológico como la ansiedad, irá combinado con el tratamiento psicológico.

Y es que muchos de estos males suelen ir asociados a la propia estabilidad emocional y a los posibles desequilibrios que se producen debido a problemas personales, en el ámbito laboral o en cualquier otro contexto que pueda afectarnos de forma directa o de forma indirecta.

En resumen, el síndrome de ingesta nocturna es muy frecuente en personas que tienen problemas de ansiedad o depresión, aunque también puede ser uno de los síntomas de un trastorno alimenticio más grave. Lo importante para evitarlo es, sobre todo, tomar conciencia de que se padece este problema para así poder solucionarlo.

El Síndrome de Ingesta Nocturna, en qué consiste
4.8 (96%) 5 votos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.