inhibicion-social


Hace poco hablábamos en Psicoactiva sobre cómo el hecho de exponernos ante otras personas al realizar una tarea puede hacer que nuestro desempeño y resultados sean mejores. Este efecto se explica a través de la teoría de la facilitación social de Allport, una teoría ampliamente respaldada y estudiada. Sin embargo, a veces puede darse un efecto totalmente contrario en estas situaciones, un efecto que conlleva consecuencias completamente negativas: hoy hablamos de el efecto de la inhibición social.

Partiendo de la teoría de la facilitación social

Durante la mayor parte del siglo XX, se estudió y confirmó un efecto popularmente conocido: el efecto de la facilitación social. Fue Gordon Allport, un popular psicólogo que profundizó ampliamente en los estudios de la personaldiad, quien dio forma y conceptuó esta teoría que se ha mantenido hasta nuestros días.



La teoría de la facilitación social se basa en las consecuencias positivas que se dan cuando realizamos una tarea rodeados de otras personas. Esto puede darse a través de dos efectos que aparecen en situaciones diferentes:

  • El efecto de la co-acción: Este efecto se da cuando realizamos una tarea, como hacer algún deporte o tocar un instrumento que manejamos bien, acompañados de otras personas que hacen lo mismo junto a nosotros. En estos casos, nuestro rendimiento en las tareas suele mejorar mucho más que si hacemos la tarea a solas.
  • El efecto de la audiencia: Es el efecto de mejora en las tareas que ocurre cuando estamos realizando un acto delante de otras personas que nos observan. Tanto este efecto, como el anterior, ocurren debido a que nuestra motivación aumenta, consiguiendo que nos esforcemos más y hagámos un mejor trabajo.

Pero la facilitación social no siempre se cumplía

Ya en 1933, el investigador Pessin hablaba de un efecto contrario. Cuando este estudió la performance de varios participantes que debían memorizar una difícil lista de palabras, se dio cuenta de que si estos eran observados por un público los resultados eran mucho peores.

Diferentes estudios apoyaban estos datos que contradecían completamente el efecto de la facilitación social y tratando de estudiar estas diferencias, el psicólogo Robert Zajonc diseñó varios experimentos para evaluar el desempeño de las personas, tratando de llegar a una conclusión clara.

Así pues, Zajonc diseñó tareas simples y otras más complejas y observó como diferentes participantes las realizaban a solas y en compañía o presencia de otras personas. Sus resultados indicaban cómo, al realizar una tarea simple o una tarea que no suponía un gran esfuerzo para la persona por su alto entrenamiento en esta, la presencia de otras personas hacía que su desempeño mejorara mucho más que si la realizaban a solas. Esto era algo bastante conocido en el campo de la psicología social que no aportaba ninguna novedad.

Sin embargo, los resultados también indicaron algo nuevo: cuando las tareas eran complejas o los participantes no tenían mucha práctica llevándolas a cabo, la presencia de otras personas hacía que su desempeño fuera mucho peor. Así nació a teoría de la inhibición social, un cambio novedoso que desde entonces ha sido estudiado en la Psicología Social.

La hipótesis del impulso generalizado

Unos años después, en 1965, Zajonc toma estos resultados y los incorpora a la teoría de la facilitación social, explicando a través de la hipótesis del impulso generalizado, por qué en unos casos el rendimiento mejora, mientras que en otros empeora.

Según este investigador, es la misma excitación que provoca la presencia de un público determinado, la que puede hacer que el rendimiento mejore o empeore, ya que esta excitación puede hacer que un organismo mejore su funcionamiento ante respuestas fáciles o que ya conocen con anterioridad, pero a la vez consigue convertirse en ansiedad cuando las tareas son complejas, haciendo que rindamos mucho peor de lo que podríamos haberlo hecho.

La ley de Yerkes-Dodson

Zajonc basa esta conclusión en la ley de Yerkes-Dodson. Esta compara el rendimiento de las personas en función de la ansiedad que sienten y este rendimiento fluctúa configurándose en una forma de “U” invertida. Cuando la ansiedad es moderadamente elevada, las tareas se hacen con mejores resultados, pero si la ansiedad es demasiado alta o demasiado baja, el rendimiento será peor.

arousal

Por ende, cuando la ansiedad que nos provoca ser observados por otros no es demasiado alta, puesto que la tarea a realizar es sencilla, nuestro desempeño será mejor que cuando no tenemos nada de ansiedad. Mientras que si la ansiedad ante la observación es alta, ya que la tarea es demasiado compleja para nosotros, nuestro desempeño será peor.

Así pues, basándonos en esta teoría, lo mejor es que si por casualidad un público nos observa, practiquemos y trabajemos previamente para hacerlo lo mejor posible y no dejarnos llevar por las expectativas que otros nos generan.

Enlaces de interés

La teoría de la facilitación social de Allport https://www.psicoactiva.com/blog/la-teoria-de-la-facilitacion-social-de-allport/

Social Inhibition. https://www.psychestudy.com/social/social-inhibition





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