niño tumbado libro
Sueño y aprendizaje

Hace ya más de un siglo que el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus hipotetizó sobre los beneficios del sueño en la mejora de la memoria. Por desgracia, su estudio sobre el aprendizaje durante el sueño presentaba algunas anomalías en los resultados que no supo explicar, por lo que rechazó la posibilidad. Cuarenta años después gracias al trabajo de Jenkins y Dállenbach (1924) ‘el efecto del sueño’ se demostró directamente la importancia del sueño sobre nuestra memoria.

Nuestro trabajo cerebral

Todos los días nuestros cerebro es bombardeado con millones de datos que debemos procesar, pero como en la práctica no todos los datos son útiles, muchos de ellos son desechados casi instantáneamente. Otros más importantes son almacenados para su uso posterior. Todo esto lo hacemos la mayor del tiempo de forma inconsciente, sin embargo, hay momentos en los que nos vemos obligados a grabar información sin importar su utilidad, por ejemplo para un examen. Es aquí donde comienza el conflicto entre nuestros deseos de almacenar un dato y lo que nuestro cerebro desea almacenar, por mucho que queramos almacenar una información, si nuestro cerebro lo considera inútil, lo eliminará, pero si convencemos a nuestro cerebro de que ese dato es valioso, podrá llegar a almacenarlo por largo tiempo. Por desgracia, para darle ese valor a la información debemos hacer muchas cosas de forma paralela, entre otras insistir en la lectura de unos apuntes, realizar esquemas, etc.

Varios estudios apoyan en la actualidad la idea de que dormir es una terapia muy productiva contra la pérdida de memoria, aunque por otro lado, también algunos estudios hablan del hecho de que aprender un concepto por la mañana y permanecer despiertos durante el día provoca mayor pérdida de información, como el estudio realizado por Kimberly M. Fenn y David Z. Hambrick, en el que nos muestran que si queremos retener un dato a largo plazo, después de aprenderlo ya no hay que seguir bombardeando al cerebro con más datos, si no más bien, irnos a dormir para procesar la información aprendida y consolidarla por mucho tiempo.

Aprender mientras dormimos

Aprender mientras se duerme podría ser posible mediante algún tipo memoria inconsciente que aún no entendemos del todo bien, aunque de acuerdo con un estudio realizado por estos investigadores de la Universidad Estatal de Michigan, y según ellos mismos dicen: “Creemos que es posible que hayamos investigado una forma separada de memoria, distinta de los sistemas de memoria tradicionales”, dijo Kimberly Fenn, profesora asistente de psicología e investigadora principal del proyecto. “No hay pruebas sustanciales de que durante el sueño, el cerebro esté procesando la información sin su conocimiento y esta capacidad puede contribuir a la memoria en un estado de vigilia”.

En el estudio que se realizó con más de 250 personas, Fenn y Hambrick Zach, profesor asociado de psicología, sugieren que las personas obtienen diferentes efectos de esta “memoria del sueño”, la capacidad con algunos recuerdos mejora sustancialmente, mientras que otros parecen no tener diferencias. Esta capacidad sería una nueva forma previamente definida de memoria.

Usted y yo podríamos irnos a la cama al mismo tiempo y dormir el mismo tiempo“, dijo Fenn, “pero mientras que su memoria puede aumentar considerablemente, puede no haber ningún cambio en la mía.” Pero añadió que la mayoría de la gente en el estudio mostraron una mejoría.

Fenn también dijo que cree que esta capacidad potencial de memoria independiente no está siendo captada por las pruebas tradicionales de inteligencia y las pruebas de aptitud, tales como el SAT y el ACT.

Este es el primer paso para investigar si es o no posible la construcción de una nueva memoria relacionada con resultados, tales como aprendizaje en el aula”, dijo.

Esto refuerza la necesidad de dormir adecuadamente. Según la Fundación Nacional del Sueño, la gente duerme menos cada año y un 63 por ciento asegura que no duerme lo suficiente durante la semana. De manera que, sólo con una mejora del sueño se podría mejorar la atención en clase, según afirma Fenn.

La conclusión de todo esto es obvia: Conviene dormir más no sólo para mantener un mejor nivel de salud, sino también para poder beneficiarnos de esa aparente forma de memoria vinculada al sueño, con el resultado de mejorar nuestra capacidad total de aprendizaje y memorización.

Durmiendo bien aprendemos mejor
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1 Comentario

  1. Excelente divulgación, Siempre fui un buen alumno en la secundaria tenia buenas calificaciones y sin esforzarme mucho, tiempo más tarde entendí q mi capacidad para retener información era superior al promedio, lamentablemente factores económicos y la falta de un buen guía evitaron desarrollar al máximo esta capacidad, Ahora busco formas y maneras de explotar mi memoria un poco mermada por la rutina del trabajo y aprovecho la ocasión para agradecer esta publicación q sé ayudará bastante para lograr asimilar toda la información necesaria para lograr terminar mi carrera.

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