cerebro drogas

Es absurdo pedir a los dioses lo que cada uno es capaz de procurarse por sí mismo.” Epicuro de Samos (341 a.C. -270 a.C.)

La fe es el antiséptico del alma. Walt Withman (1819-1892)


Antecedentes

El uso de drogas ya sea con efectos lúdicos (hedonistas), espirituales (enteogénicos) o curativos (terapéuticos), no es una estrategia reciente del ser humano. En la actualidad se utiliza un enfoque transdisciplinario para lograr una mejor comprensión de los efectos de las drogas psicodélicas en el cerebro y en el cuerpo. Con la esperanza de que en algún momento se conozcan más y se pueda aprovechar todo su potencial: místico, curativo o terapéutico.

Un aspecto epistemológico interesante, es que la ciencia dejó de ser exclusiva de una sola disciplina y hoy día los científicos trabajan con un enfoque multidisciplinar. Así, los efectos de las drogas psicodélicas, incluyen elementos: físicos, químicos, eléctricos, fisiológicos, psicológicos, biológicos, sociales, económicos, mucha tecnología y más, mismos que son analizados por una gran variedad de personas, también con un enfoque transdisciplinar.

El uso de la tecnología al servicio de la ciencia

Mediante las técnicas de neuroimagen se puede estudiar el cerebro con lujo de detalle, tanto en lo referente a la estructura como a la función cerebral”, como lo señala Richard Haier, Neurocientífico, del Mind Research Network, Univ. New Mexico (Podemos leer la mente, 2011).

Estas técnicas generan “mapas” de los cerebros de personas vivas al examinar su actividad eléctrica, estructura, flujo sanguíneo y química (Cunningham et al, 2003). En la química de nuestro cuerpo, la imagen por resonancia magnética funcional (IRMf) mide la actividad metabólica del cerebro en diferentes regiones, revelando cuáles partes están más activas en tareas sociales como hablar o escuchar a otros, observar interacciones sociales y pensar en uno mismo (Iacoboni et al, 2004). En una resonancia magnética funcional se utiliza una interesante característica de la sangre. El átomo de hierro que posee la hemoglobina, el pigmento que tiñe de rojo la sangre. Cuanta más sangre llegue a una región del cerebro, más hierro, lo que perturba el campo magnético generado por el imán del aparato de resonancia magnética. Se mide esa perturbación provocada por el hierro de nuestra sangre y se deduce así que zonas del cerebro están más activas: la región visual, la auditiva, la motora, etcétera (Pregúntale a Punset, 2013).

La resonancia magnética funcional puede tomar una foto cada medio segundo, pero es lento en comparación con la super actividad cerebral que procesa muchísimas señales por segundo. Existen otras técnicas más para observar el cerebro en vivo: la tomografía por emisión de positrones, los electroencefalogramas, la electroencefalografía magnética, y las HPLC (Cromatografías líquidas de diversos tipos).

Una técnica vanguardista que se suma a las anteriores es el SPECT, acrónimo de “Single Photon Emission Computed Tomography” (Tomografía de emisión por fotón único). Es una técnica compleja que permite obtener imágenes sobre el funcionamiento de diferentes regiones cerebrales, el resultado es una imagen en tercera dimensión. “Es una tecnología que combina un tipo de radiación electromagnética, campos eléctricos y magnéticos” (Delgado, 2016).

La investigación de las drogas psicodélicas

Han sido varios los ejemplos de personajes celebres que de una u otra manera, abrieron casuísticamente el camino para incursionar en las drogas y llevarlas a su uso terapéutico. Cito dos ejemplos que para mi gusto son los más representativos de este tema:

  • Sigmund Freud (1856-1939): producto de los descubrimientos del farmacéutico alemán Friedrich W. A. Sertürner, fue la primera persona en extraer esencia de opio, lo que hoy se conoce como morfina, una potente droga opiácea que es utilizada como analgésico y genera adicción. En su paradoja, y por su parte, el padre del psicoanálisis, cuando aún se dedicaba a la práctica de la neurología, se interesó por el uso y el consumo de la cocaína, a la que denomino como la “droga mágica” y la introdujo a la medicina europea. Él la utilizaba para “destrabar la lengua”, supuso que era el elixir de la vida. La recetó a pacientes, amigos e incluso a su novia Martita, quien después se convertiría en su esposa. También la utilizó como antagonista para curar la dependencia de la morfina. Les envió muestras a sus colegas. El caso más conocido fue el de su amigo, un médico oculista llamado Karl Koller, quien después de diluirla en agua, la puso en el interior de su ojo para aliviar el dolor. El resultado como analgésico fue eficaz para su amigo quien la siguió utilizando para aliviar el dolor de su ojo y en broma se le conoce como el Dortor Coca Koller. La eficacia de la cocaína como analgésico, se debe a que entumece los nervios y evita que envíen señales de dolor. “Los opiáceos son estupendos analgésicos, pero tienen efectos secundarios significativos, desde estreñimiento y vómitos, hasta adicción y, si deprimen tu respiración, la muerte” (BBC News, 2019).
  • Albert Hofman (1906-2008): fue el químico Suizo que sintetizó el LSD por primera vez. Curiosamente la estructura química del LSD es muy similar a la de la serotonina (se conoce también como la hormona de la felicidad, ya que aumenta las sensaciones de bienestar, relajación y satisfacción). “En los años siguientes los científicos investigaron moléculas con propiedades similares; en los hongos, cactus, incluyendo el cactus del peyote y plantas tropicales que se usan para la bebida psicoactiva ayahuasca. El LSD, la psilocibina, y el DMT son conocidos como los alucinógenos clásicos” (The Mind, 2019). Es un referente muy importante el primer relato documentado de LSD y corresponde al mismo Albert Hofman, el 19 de abril de 1943, tras regresar de su laboratorio a su casa y producto de una dosis minúscula de 250 microgramos, le provocó: vértigo, sensación de miedo, trastornos visuales, parálisis, ganas de reír. El campo visual le oscilaba y estaba distorsionado como un espejo curvo. Sin habérselo propuesto, relato los efectos de esta potente droga. En otra parte del relato describe: “poco a poco, comencé a disfrutar de una sucesión de colores y formas sin precedentes con los ojos cerrados. Fantásticas imágenes que se transformaban como en un caleidoscopio surgían en mí, se abrían y cerraban en círculos y espirales, y explotaban como fuentes de color, se reordenaban y mezclaban en un flujo constante. Incluso los ruidos se transformaban en sensaciones ópticas. El ruido de un coche que pasó sin detenerse se convirtió en una imagen cambiante y vívida de formas y colores (Schaarschmidt, 2019, pág. 38).

Posteriormente los comentarios desatinados del psicólogo Timothy Leary, gurú del movimiento hippie sobre el consumo de LSD, pusieron esta droga en descrédito y le valió un lugar en la lista de drogas prohibidas. Así como todas las prohibiciones para su uso, por ser descrita como una droga contracultura. Durante décadas quedó en el ostracismo y con una muy mala reputación para ser utilizada como un remedio; terapéutico, médico o de psicoterapia.

Desde el 2014 el uso en investigación con drogas psicodélicas, ha regresado con más de 30 estudios con técnicas de neuroimagen en donde se investiga el efecto de estas drogas en el cerebro. La mayoría se llevan a cabo en Gran Bretaña, Suiza y España. Uno de los científicos Robin Carhart-Harris, psicólogo y director del grupo de trabajo psicodélico del Colegio Imperial de Londres, parece especialmente encantado con las nuevas posibilidades… Pone grandes esperanzas en las sustancias psicodélicas: mediante su uso pretende crear un nuevo modelo de la consciencia humana (Schaarschmidt, 2019, pág. 38).

Tipos de drogas psicodélicas y usos terapéuticos

Existen diferentes drogas alucinógenas capaces de producir experiencias múltiples; medicinales, psicodélicas (que excitan los sentidos), para algunos espirituales o alucinógenas, que se han utilizado también en tratamientos psicoterapéuticos a saber:

  • LSD (dietilamida de ácido lisérgico): tiene propiedades alucinógenas y psicoactivas (esto es, altera la actividad consciente, la memoria, las emociones, los estados de ánimo, y las percepciones).
    • Puede producir un buen viaje: placentero, estimulante, como sentirse flotando, con mucha alegría, flashbacks, sensaciones de “déjà vu” o reviviscencias y con pensamientos extremadamente claros. Se cree que los viajes placenteros dependen del estado de ánimo positivo y de la intencionalidad positiva de encontrarse con respuestas positivas o de querer experimentar una experiencia mística positiva, sería el equivalente a emprender un viaje al interior de uno mismo para encontrar las respuestas a nuestros problemas. De este último párrafo viene la razón de colocar frase de Epicuro de Samos al principio del presente artículo.
    • Puede producir un mal viaje: desagradable y atemorizante, se pasa de una emoción agradable a una atemorizante, las formas de los objetos se alteran, se presentan pensamientos de fatalidad, pesimismo y muerte, de dañarse o dañar a otras personas y puede incluir una sinestesia o entrecruzamiento de los sentidos; sentir o escuchar sabores o probar colores, o ver sonidos (Medline, 2019). Se pueden presentar ambas experiencias (buen y mal viaje). Microdosis de LSD pueden mejorar la productividad (Méndez, 2017). Se cree que los malos viajes dependen del estado de ánimo negativo del paciente y de un entorno también negativo cuando se vive la experiencia.
    • En su uso terapéutico se ha utilizado en el tratamiento de pacientes con depresión y como complemento de la psicoterapia, en personas con ansiedad y en medicina en pacientes terminales.
  • La ketamina: tiene propiedades; alucinógenas, disociativas, analgésicas y anestésicas.
    • Su uso terapéutico se ha empleado en el tratamiento de pacientes con trastorno bipolar y en personas con depresión mayor (Ketamina, 2019). Así como en el tratamiento de dolor agudo y crónico.
  • La psilocibina: alcaloide que se encuentra en numerosas especies de hongos o setas mágicas (unos 200 aproximadamente, un referente icónico en México, eran las experiencias místicas con la indígena mazateca oaxaqueña, María Sabina y los hongos alucinógenos, ella los llamaba “niños santos”), se usa de manera lúdica o espiritual, especialmente en contextos ritualísticos y chamánicos o terapias psicodélicas. A finales de los años 50as, Albert Hofman, consiguió aislar en su laboratorio la psilocibina y crearla de forma sintética. Puede producir alucinaciones sensoriales y una distorsión del tiempo como entrar en un bucle temporal, dar vueltas en el pasado y en el presente (Alchimia, 2019).
    • Su uso terapéutico se ha utilizado en el tratamiento de pacientes con la ansiedad y depresión de pacientes con cáncer avanzado (NIH, S/F). Especialmente con este tipo de pacientes con cáncer y su ansiedad por la muerte, después de unas sesiones de terapia y una sola cápsula de psilocibina desaparece la ansiedad y produce un efecto de felicidad y paz, capaz de durar hasta seis meses en algunos pacientes. El mismo efecto ha resultado con algunos pacientes fumadores que dejaron de fumar un año. Con pacientes depresivos que desapareció esta condición (The Mind, 2019). Se ha empleado también en el tratamiento de adicciones (alcoholismo), trastornos obsesivos compulsivos, migrañas y cefaleas.
  • El éxtasis (MDAM): es un alucinógeno sintético utilizado a nivel psicológico y psiquiátrico. Produce un efecto energizante, distorsiona la percepción sensorial, y temporal y hace que las experiencias sensoriales se disfruten más profundamente (NIH, 2017).
    • Su uso terapéutico se ha utilizado en pacientes para incrementar su amabilidad, aumenta la confianza en los demás, produce alegría y sentimientos de amor en pacientes que presentan poco contacto social y aumenta la empatía y la sociabilidad, aumenta la autocompasión y reduce la autocrítica (Méndez, 2017).
  • La ayahuasca (yagué o planta maestra): es un alucinógeno, psicoactivo. Es una droga usada durante siglos por las sociedades indígenas suramericanas. “Es una mezcla de dos plantas -la enredadera de ayahuasca (Banisteriopsis caapi) y un arbusto llamado chacruna (Psychotria viridis), que contiene el alucinógeno dimetiltriptamina (DMT)” (Thelwell, 2014).
    • Su uso terapéutico se ha utilizado con pacientes que presentan adicciones y dependencia (cocaína, alcohol y tabaco).
  • El DMT (N,N-dimetiltriptamina), conocida como la molécula de Dios: es una droga psicoactiva, alucinógena (psicotrópica o psicodélica), que produce alucinaciones (Guzmán, 2019) es muy potente y es producida de forma natural en la formación del feto (nacimiento), en la muerte, en los estados de meditación profunda. La glándula pineal es la encargada de producirla.
    • Su uso terapéutico es común en pacientes con depresión y esquizofrenia.

¿Qué pasa dentro del cerebro que se le administra una droga psicodélica?

El trabajo actual en el laboratorio cuando se analiza el cerebro sigue mostrándonos rutas completamente insospechadas que no se conocían hace unas décadas, aunque aún seguimos aprendiendo más sobre este interesante órgano, se describen algunos hallazgos al respecto, unos encontrados por el psicólogo Carhat-Harris y otros descubiertos por investigadores diversos, hoy sabemos que con el consumo de drogas psicodélicas:

  • Las neuronas se comportan en todas las zonas de la estructura cerebral, de manera casi completamente caótica. Presentan un desorden o entropía química, magnética y eléctrica, como se ha podido observar con las modernas técnicas de neuroimagen.
  • El comportamiento caótico o entropía a nivel cerebral, revela el grado de conciencia o no que podemos tener en el control de nuestros actos y lleva a las personas a sentir que no son ellos mismos, es una especie de despersonalización, como si viviéramos dentro de un set montado en donde nosotros mismos, no somos nosotros mismos.
  • Los viajes pueden ser positivos o negativos. Se presentan reacciones; biológicas (intoxicación, p.e.), fisiológicas (vómito, p.e.), psicológicas (despersonalización, p.e.) y conductuales (hacerse daño o hacer daño a otra persona, p.e.) generalmente distintas a las que tenemos en la vida cotidiana.
  • Son diversas las distorsiones cognitivas, la alteración de los sentidos puede venir acompañada por una sinestesia o traslape sensorial, en donde un estímulo auditivo provoca una respuesta olfativa, o un estímulo visual provoca una respuesta gustativa. Lo cual llega a interpretarse como una experiencia psicodélica, mágica, mística, paranoica, espiritual, religiosa, estresante o sobrenatural. Esta puede ser positiva o negativa.
  • El desorden o entropía a nivel cerebral da cuenta de un fenómeno analizado en la física llamado criticidad o criticalidad, esto es, son microsistemas desorganizados, en este caso cada una de las áreas del cerebro, con cierto grado de desorden, pero que corresponde a la manifestación de un solo acontecimiento, la distorsión del grado de conciencia producido por el consumo de alguna droga psicodélica. Aun en el desorden existe una cierta conexión entre los sistemas, por ello se presenta el solapamiento de áreas que da lugar a manifestaciones sensoriales y cognitivas distorsionadas. Y todas ellas corresponden a un mismo evento o acontecimiento, en física se conoce como criticalidad autoorganizada.

Reflexión final

Resulta revelador y al mismo tiempo inquietante el trabajo en neurociencias con drogas psicodélicas en el terreno de lo místico, pero también en el terapéutico, para ayudar a sanar algunos trastornos mentales, adicciones o enfermedades en donde otros fármacos no han tenido éxito.

El tabú por experimentar con drogas psicodélicas con el apoyo de las nuevas técnicas de neuroimagen y la tecnología actual, vuelven a abrir una luz para extraer los compuestos de la naturaleza que se pueden poner al servicio de la ciencia para curar, prevenir o aliviar los trastornos mentales y las enfermedades que nos aquejan a los seres humanos.  El trabajo transdisciplinar y multidisciplinario es un área de oportunidad interesante para compartir conocimientos y alcanzar nuevas metas en el trabajo científico. Entender nuevos paradigmas como la criticalidad autoorganizada, resulta esencial para ver los acontecimientos de la naturaleza con un enfoque revolucionario, epistemológicamente hablando.

Biblografía

Alchimia (2019) Psilocibina: ¿Qué es y cuáles son sus efectos?, consultado el 29 de octubre del 2019, en red: https://www.alchimiaweb.com/blog/efectos-psilocibina/

BBC News (2019) Cómo Sigmund Freud introdujo la cocaína en la medicina europea, consultado el 30 de octubre del 2019, en red: https://www.bbc.com/mundo/noticias-46910225

Cunningham W.A., Johnson M. K., Gatenby J.C., Gore J.C. & Banji M.R. (2003) Neural components of social evaluation, Journal of Personality and Social Psychology, 85, 639-649.

Delgado G. (2016) SPECT cerebral, consultado el 30 de octubre del 2019, en red: https://www.salud.mapfre.es/pruebas-diagnosticas/neurologicas-pruebas-diagnosticas/spect-cerebral/

Iacoboni M., Lieberman M.D., Knowlton B.J., Molnar-Szakacs I., Moritz, M., Throop C.J. (2004) Watching social interactions produces dorsomedial prefrontal and medial parietal BOLD fMRI signal increases compared to a resting baseline. NeuroImage.

Ketamina (2019) consultado el 29 de octubre del 2019, en red: https://es.wikipedia.org/wiki/Ketamina

Medline (2019) Uso de sustancias LSD, consultado el 29 de octubre del 2019, en red: https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000795.htm

Méndez R. (2017) Las seis drogas alucinógenas que pueden beneficiar a tu salud, consultado el 29 de octubre del 2019, en red: https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20170419/209729409_0.html

NIH (s/f) Instituto Nacional del cáncer, Diccionario de cáncer, Psilocibina, consultado el 29 de octubre del 2019, en red: https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionario/def/psilocibina

NIH (2017) ¿Qué es la MDMA? National Institute on Drug Abuse, consultado el 29 de Octubre del 2019, en red: https://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/abuso-de-la-mdma-extasis/que-es-la-mdma

Podemos leer la mente (2011) Podemos leer la mente, entrevista de Eduardo Punset, en redes con Richard Hier, consultado el 30 de octubre del 2019, en red: http://www.youtube.com/watch?v=9jCbCs6hO8k

Pregúntale a Punset (2013) ¿Se puede ver cómo piensa el cerebro?, capítulo 158, consultado el 30 de octubre del 2019, en red: https://www.youtube.com/watch?v=kBYs6tS9_vg

Schaarschmidt T. (2019) Revista de Psicología y Neurociencias, Investigación con drogas psicodélicas, Julio-Agosto 2019, España, Editorial Prensa científica S.A.

The Mind (2019) Explained, Documental sobre drogas psicodélicas, www.Netflix.com series.

Thelwell E. (2014) BBC News, Qué busca la gente que toma ayahuasca o yagé, consultado el 29 de octubre del 2019, en red: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/04/140430_salud_ayahuasca_yage_propiedades_gtg

Juan Antonio Barrera Méndez
Psicólogo terapeuta individual y de pareja. Ha sido, durante más de 16 años, profesor e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (México D. F.) en el área de Psicología. Participa como conferenciante en su país y el extranjero, también destaca como especialista en televisión, radio y otros medios. Es escritor de varios libros.

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