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“Nadie es lo suficientemente discapacitado como para no poder disfrutar de la maravilla del amor, la ternura de un beso, la sexualidad y cualquiera de sus variantes y manifestaciones”. José Julián Castillo

La sexualidad constituye un tema de interés para todos. En la actualidad los científicos abordan su estudio de forma multifacética, desde las diversas disciplinas científicas y desde las respectivas posiciones filosóficas.

Sin embargo, siempre hay que tener presente que es un hecho humano inherente a una persona con características biológicas, psicológicas y socioculturales, con una historia personal, familiar, social y con un desarrollo específico de su personalidad.

Son diversas las definiciones que apuntan a concebirla como un fenómeno muy importante en la vida del ser humano, la mayoría se pueden resumir en la planteada por la Asociación Mundial para la Salud Sexual:

Qué es la sexualidad

  • Es una construcción humana.
  • Es el resultado de la interacción de factores: biológicos, psicológicos, culturales, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales.
  • Abarca el sexo las identidades y los papeles de género, orientación sexual, erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción.
  • Se vivencia y expresa en forma de: pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas, funciones y relaciones.
  • La construcción de la sexualidad, es uno de los factores determinantes de la salud sexual, de la respuesta sexual humana, de la capacidad para vincular afectivamente, de la elección de la reproducción, de la autoestima, la autoimagen, la orientación sexual y el erotismo.

La sexualidad impregna y matiza las más diversas esferas por lo que se estudia en su integración armónica con la personalidad, atribuyéndole un papel incuestionable en el sistema social. No es un proceso inamovible, sino dinámico, que se manifiesta y se expresa en cada etapa de la vida de una manera diferente.

Sexualidad y discapacidad

En relación a la misma, existen muchos estereotipos, mitos y prejuicios y en especial sobre la de las personas con discapacidad; pero es importante interiorizar que no hay una sexualidad única, común e ideal, hay tantas como personas existen y por tanto cada individuo la expresa y la vive de forma muy particular.

Varios autores refieren que la sexualidad ha sido considerada como algo propio de adultos y dirigida a la procreación, creando así una barrera que limita el desarrollo sexual de dichas personas.

La sexualidad de las personas con discapacidad, no es diferente a la del resto de la gente y las aparentes diferencias o significados dados a este tema han sido creadas por la propia sociedad, por lo que su educación y orientación ha de basarse en los mismos principios.

Es indudable que la vida sexual de las personas con discapacidades tiene ciertas especificidades, bien por las condiciones o las formas en que puedan vivirla, lo que influye en cada contexto familiar y social, al igual que el resto de las personas.

La OMS considera que una discapacidad es toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano.

Características de las personas con Síndrome de Down

Los individuos diagnosticados como Síndrome de Down, son considerados personas con discapacidad. El síndrome de Down ocurre cuando un individuo tiene una total o parcial copia extra del cromosoma 21. Este material genético adicional altera el curso del desarrollo y provoca las características asociadas con el síndrome de Down. Algunos de los rasgos físicos que presentan son: bajo tono muscular y estatura, una inclinación hacia arriba de los ojos y un solo pliegue profundo por el centro de la palma. Sin embargo, cada persona con síndrome de Down es un individuo único y puede poseer estas características en grados diferentes o no.

John Langdon Down describió a las personas con Síndrome de Down como personas con “facilidad para el humor imitativo, la mímica, con aptitudes musicales y obstinados”, atributos que se han incorporado al conjunto de características comunes entre ellos generando hasta nuestros días estereotipos que acentúan los mitos que existen; se les califica de obstinadas, afectuosas, fáciles de tratar, cariñosas o sociables, alegres obedientes o sumisas.

Las personas con síndrome de Down poseen afectaciones en la esfera cognitiva como lentitud para procesar, codificar, interpretar y elaborar información, además de dificultades en la orientación espaciotemporal, presentan un retraso significativo del lenguaje les resulta difícil dar respuestas verbales y captar información se destaca que tienen mejor nivel de lenguaje comprensivo que expresivo, aunque todo depende de la estimulación que reciba.

En relación a la esfera sexual, se plantea que los síndromes de Down experimentan la misma secuencia de cambios físicos y hormonales asociados con la pubertad igual que otros de su edad. Lo que en ocasiones hay una demora en el desarrollo de la madurez y comunicación social y el autocontrol emocional.

Este manifiesta los desórdenes hormonales propios de la adolescencia, lo que incluye el intento de establecer su propia identidad, búsqueda de privacidad y satisfacción de sus propios intereses, aspecto este que es frustrado por la sobreprotección o rechazo a que son sometidos en su entorno.

Podemos decir que no existen diferencias significativas en relación al desarrollo biológico sexual, lo que sí existen son factores que determinan la satisfacción de sus necesidades afectivas y sexuales que los coloca dentro de un grupo de mayor vulnerabilidad para el abuso sexual, entre ellos: Las dificultades de acceder a contextos normalizados, la sobreprotección, la ausencia de espacios y tiempos privados e íntimos dentro de un entorno poco estimulador y controlado, la negación de la educación sexual.

Los síndromes de Down tienen, sienten y vivencian su sexualidad. Son personas con dignidad que requieren apoyos y acompañamiento para realizarse como seres humanos y vivir de la manera más plena posible. Los profesionales y los padres debemos captar sus necesidades y deseos en todas las áreas, incluida la sexual, para que, puedan ser escuchadas, atendidas y, en la medida de lo posible, satisfechas. El objetivo común es que lleguen a ser adultos y se integren en la sociedad y puedan vivir, disfrutar y cumplir con sus derechos y deberes, dentro de ellos: el recibir educación sexual, formar una pareja y tener una vida sexual plena, por lo que realizar proyectos en este sentido es esencial para su desarrollo armónico.

Referencias

Organización Panamericana de Salud, Organización Mundial de la Salud. Declaración de Montreal sobre la discapacidad intelectual. http://www.declaracionmontreal.com/docs/declaration_espanol.pdf

Santander, L., Alzate, L., Isaza, M.  Proyecto para la prevención de abuso sexual de niño y adolescentes en el programa “apoyo a la integración” en la fundación integrar 2007. Universidad CES, Facultad en psicología, Medellín. Recuperado el día 08 de febrero de 2012: http://bdigital.ces.edu.co:8080/dspace/bitstream/123456789/163/1/PROYECTO_PREVENCION_ABUSO_SEXUAL.pdf

Castillo J. J. los senderos del placer. La Habana: Editorial CENESEX. 2011, pág. 20.

Egea C. y Sarabia A. Clasificaciones de la OMS sobre discapacidad. http://www.um.es/discatif/METODOLOGIA/Egea-Sarabia_clasificaciones.pdf).

Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2008. Actualizado: 2012.

Definiciones: Definición de síndrome de Down (http://definicion.de/sindrome-de-down/)

Egea C. y Sarabia A. Clasificaciones de la OMS sobre discapacidad. http://www.um.es/discatif/METODOLOGIA/Egea-Sarabia_clasificaciones.pdf).

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Discapacidad, Síndrome Down y sexualidad
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