padres hijos

Todo el mundo dice que nadie está preparado para ser padre y es una verdad como un templo. Desde el mismo momento en el que el test de embarazo nos señala que estamos esperando un nuevo miembro en la familia nuestra vida cambia por completo. A partir de ahora tendremos que informarnos sobre muchas áreas que desconocíamos, en las que además de las cuestiones físicas tenemos que tener presente el crecimiento emocional de nuestro hijo y su desarrollo intelectual. Por ello, realizar algún tipo de formación profesional si queremos profundizar en el tema no es una mala idea.

Contenido

Problemas de aprendizaje en los más pequeños

En ocasiones nos encontramos ante la situación de que nuestros hijos están mostrando problemas en lo que se refiere a sus procesos de aprendizaje. Esto puede deberse a multitud de causas y es especialmente importante mantener una actitud vigilante al respecto. Estar informados y mantenernos en constante contacto con los profesionales que va a haber en el aula son algunas de las obligaciones que vamos a tener a partir de ahora.

Los pequeños requieren de las herramientas que les proporciona el juego como medio para expresarse y para entender el mundo. En ello encuentran un medio natural en el que desenvolverse y que les invita a la acción. Muchos psicólogos y psicopedagogos han señalado ya la importancia vital que tiene realizar este tipo de actividades, algo que además puede contribuir a mejorar su aprendizaje y su rendimiento académico. En este sentido, desde la familia es importante fomentarle la creatividad, la paciencia, la diversidad, la cultura, las normas y la importancia de los sentidos, todo ello a través del juego.

Orientar hacia el futuro: un apoyo indispensable

Como padres, debemos estar pendientes de las fortalezas que tienen nuestros hijos y enseñarles a desarrollarlas lo mejor posible. Desde nuestra experiencia con ellos podemos ayudarles a orientar su vida hacia aquello que más les guste y para lo que estén más capacitados. Llegará un momento en el que tengan que empezar a decidir en qué parcela van a continuar su formación, lo que en muchas ocasiones se traduce en un problema de ansiedad ante la incertidumbre. Tienen que tomar decisiones a una edad en la que es algo complicado, por ello todo el apoyo que podamos darle les ayudará a encauzarse.

Hacerles ver que porque elijan algo no hay motivos para cerrarse otras puertas, que no va a haber una decisión equivocada, sino que todo va a ser una experiencia que va a ayudarles a aprender cosas nuevas, que no ocurre nada por equivocarse, que hay que ser optimista y mantener siempre la fuerza para continuar. En este sentido, muchas veces los adolescentes tienen presentes las conductas de sus progenitores, así que, como siempre se ha dicho, lo mejor es enseñarles a través de nuestro propio ejemplo esa batalla diaria en la que no hay que rendirse.

Saber escuchar a nuestros hijos

Son pequeñas personas a las que hemos visto crecer y a las que, en realidad, nos encanta escuchar. Desde las cosas que hacen en el colegio hasta los problemas que tienen. Ayudarles a sobrellevar un mal de amores o los problemas que puedan tener con un amigo. Servir de apoyo y guía para ellos ante la vida es una de las responsabilidades más bonitas que existen en el mundo para la que es necesaria desarrollar una capacidad para escucharles. Tenerles presentes les dará confianza y autoestima, algo en lo que nunca hay que dejar de trabajar.

¿Debemos formarnos como padres?
Vota este artículo!