La lactancia materna es el principal método recomendado para la alimentación infantil en todo el mundo. Y es que las ventajas nutricionales e inmunológicas de la lactancia materna son innegables y están bien documentadas.

Pero hoy en día hemos de tener en cuenta que la lactancia materna es una opción, no un comportamiento que se asigna de forma obligatoria a las madres. Hay mujeres que eligen no amamantar y deciden dar el biberón a su bebé, lo cual es una opción personal totalmente válida y sin ningún riesgo para la salud del pequeño dados los fantásticos productos de lactancia que hay en el mercado.

Pero, ¿qué ocurre cuando la madre sí quiere dar el pecho a su bebé pero no puede? Los motivos pueden ser muchos, desde enfermedades de la madre, a dificultad para producir suficiente leche (Hipogalactia), problemas sociales, etc.

La sensación de fracaso cuando la lactancia no es posible

Cuando una madre está teniendo dificultades para llevar a cabo con éxito la lactancia materna de su bebé, el estrés que presenta es visible y casi palpable. Por lo general, una madre posee un instinto innato de necesidad de nutrir a su hijo, y una interrupción en este deseo puede ejercer un impacto psicológico importante.

Hay madres pueden no ser capaces de producir la leche suficiente, o pueden tener una enfermedad que las incapacite para amamantar a sus hijos. También se da el caso de algunos bebés pueden presentar un trastorno alimentario o dificultad física, por lo que necesitan tomar leche de fórmula.

La ira es una reacción natural en las madres que siempre habían planeado dar de mamar a sus bebés, pero que por lo que sea, no pueden. A muchas mujeres el hecho de no poder alimentar por ellas mismas a su propio hijo, las hace  sentir como un fracaso, ya que se supone que es algo que debe ser natural. Sin embargo, es importante para las madres transmitirles que no se deben sentir culpables por no poder dar el pecho a sus hijos.

Sólo porque la madre tiene que alimentar a su bebé con biberón no significa que no pueda obtener los beneficios emocionales de la alimentación de su hijo.

Una madre puede alimentar con biberón a su bebé de igual manera como si le estuviera dando el pecho. Por ejemplo, la madre puede sostener al bebé cerca de ella, incluso piel con piel y ofrecerle el biberón como si el bebé estuviera mamando normalmente. Mantener el contacto visual con los ojos del pequeño mientras está comiendo, también ayuda a ambos a sentir esa conexión madre-hijo. La experiencia maternal no tiene por qué ser menor si se le ofrece el pecho o si se le da el biberón a un bebé.

La leche de fórmula es una buena alternativa

Las fórmulas infantiles de hoy en día son seguras y una excelente alternativa para las madres que no pueden o no quieren dar el pecho. Y a diferencia de los países del Tercer Mundo, que podrían tener las fuentes de agua cuestionables, las madres de los países más desarrollados no tienen que preocuparse por mezclar agua contaminada con la fórmula para lactantes.

Sin embargo, es importante para las madres que nunca pensaron que tendrían que dar el biberón a sus bebés, asesorarse sobre las diferentes fórmulas infantiles y preguntar a su pediatra cuál es la mejor para sus hijos. Los médicos pediatras están capacitados para informar y orientar sobre la nutrición infantil, por lo que una madre debería hablar con él, quien le asesorará sobre cuál es la mejor alternativa para las necesidades de su bebé. Además, cada vez es más rápido y fácil obtener todo tipo de fórmulas infantiles incluso a través de farmacias online, sin desplazamientos ni tener que salir de casa.

Hemos de saber que la fórmula infantil es mejor y más segura que la leche de vaca o la leche evaporada, porque las fórmulas se han ajustado a las necesidades específicas del bebé. Las dosis de proteínas son más bajas y sus niveles de grasa son muy similares a las de la leche humana. Por otro lado, la leche de vaca no contiene suficiente vitamina E, hierro y otros nutrientes que son necesarios para el desarrollo de un bebé antes de 1 año de edad.

Así pues, las madres que siempre quisieron pero desgraciadamente no pueden dar el pecho, no deben sentirse fracasadas por tener que recurrir a la alimentación con biberón, pues es una opción totalmente válida y adaptada a las necesidades de los bebés. Ellas deben consultar con su pediatra para encontrar la mejor alternativa para su recién nacido y tener presente que el cariño se lo pueden mostrar de muchas maneras, creando así el vínculo que tanto desean con sus pequeños.

Cuando la lactancia materna no es posible, efectos psicológicos y emocionales
Vota este artículo!

  • Gracias por el artículo! Muchas somos las que no podemos dar lactancia materna exclusiva a nuestros hijos y no por ello somos peores madres. Las hay que por alguna enfermedad no hayan podido, otras porque sus bebés no tienen buen enganche al pecho y otras porque simplemente no han querido. En mi caso, doy lactancia mixta desde que nació mi hija, porque la pequeña no se agarró bien al pecho y yo tuve principio de mastitis. Mi hija nació baja de peso y los pediatras que venían a la habitación me recomendaban que le diera suplemento de biberón, menos una prolactancia que me dijo que dejara que mi hija pasara hambre y que ya se engancharía, desde luego no hice caso. Mi hija se está criando feliz y sana y no siempre quiere pecho, pero siempre tiene su ración de biberón, yo no dejo que mi hija pase hambre! Gracias a la leche de fórmula, muchos niños han crecido sanos y salvos de desnutrición, una de ellas mi hija, que tiene percentil de peso muy bajo y si tuviera que alimentarla solo con mi pecho no creo que se estuviera criando tan bien como lo está haciendo con la lactancia mixta.

  • La leche materna es indiscutiblemente superior a la de Fórmula, eso es una evidencia. Excepto en los casos en los q tome medicacion incompatible con la lactancia, una alternativa a amamantar porque resulta imposible, es el biberón, pero de leche materna. La madre deseosa d dar pecho q no lo logra, puede extraerse leche y darsela en biberón. Mantendrá la labctancia y tendrá la satisfaccion de dar leche materna a su bebé mientras pueda. Si no esto no es posible, si el beneficio es menor que el esfuerzo…mejor olvidarse y alimentar con leche artificial, que para eso está.
    Marta, matrona