Cuando el dolor de una pérdida amorosa no se procesa

Verificado Redactado por Marta Guerri. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 22 junio 2021.

Ante la ruptura de una relación es imprescindible normalizar nuestra vida lo antes posible y evitar desarrollar pautas de conducta destructivas que el común de la gente emplea como paliativo para mitigar su pena.

Se intenta escapar del dolor aferrándonos a fantasías que poco o nada tienen que ver con la realidad y posponemos el momento en que tendremos que enfrentemos a esa «profunda sensación de fracaso e insuficiencia» y al «sentido de pérdida», que es parte del proceso que tenemos que vivir.

Ilusionarnos o tener fantasías es hasta cierto punto normal y su contenido variará según cual haya sido nuestro papel tanto durante la relación, como en la ruptura: rechazado o rechazador.

Pensamientos distorsionados y autoengaños

Nuestra mente muchas veces nos juega malas pasadas y construimos una imagen de nosotros mismos y de la otra persona que no se ajusta a los hechos, a las circunstancias, a la vida que lleváramos con esa persona y a los motivos de la ruptura. La idealizamos, la desmerecemos, culpamos a otros de la situación, nos culpamos a nosotros mismos y con esa culpa vivimos infelices añorando algo que ya se perdió y que probablemente nunca se recupere.

Muchos toman posturas extremas a la hora de asignar culpas. Unos se asumen culpables de todo, de lo que se ha hecho y de lo que les han hecho o han dejado de hacer. Otros no asumen responsabilidades y consideran que toda la culpa la tiene el otro, asumiendo ser una pobre víctima de las circunstancias. Se suele además descalificar a la otra persona pensando que así podrás recuperarse de la crisis que estás atravesando.

Engañarnos a nosotros mismo y utilizar cualquier mecanismo que nos aleje de e la realidad retrasará nuestro proceso de «curación», ya que si bien en un momento podremos «consolarnos» con este tipo de engaño, en nuestro interior siempre se revelará la parte de nosotros que conoce la verdad.

Estrategias inadecuadas

Si pensamos que la soledad, el alcohol o las drogas, huir a otro lugar, consolarnos con relación accidentales, nos pueden aliviar, estamos muy equivocados. No nos ayudarán, nos enfermaremos y tendremos mayores problemas.

El alcohol y las drogas nos alejan de la realidad, nos hunden y nos enferman. La soledad deprime, nos aparta de otras personas que nos quieren y se preocupan de nosotros y también enferma.

Tampoco servirá confiar en personas inadecuadas, charlatanes, gente de poca confianza, pues no nos aportarán protección, apoyo o soluciones. Es preferible hablar de nuestro dolor, de nuestros sentimientos con personas de confianza que nos apoyen y nos comprendan.

Entablar una nueva relación prematuramente, sin haber resuelto el duelo no es saludable ni para ti ni para la otra persona. «Un clavo no saca a otro clavo», Es probable que cada vez que te sientas «enamorado» en realidad estarás «necesitado». En lugar de enfrentar el dolor, estarás buscando a una persona que te cuide o te acompañe para que el tiempo pase más rápido y no estar solo, pero no a una pareja.

No es tampoco una solución aislarse, huir y dejarlo todo. El dolor lo llevamos por dentro, nos seguirá a donde vayamos y eso nadie lo puede cambiar.

Hay personas que insistentemente se mantienen apegados al pasado sin darse oportunidad para construir un futuro. Encuentran la ruptura, tan dolorosa que hacen un pacto consigo mismos para no volver a querer, no volver a sentir no volver a amar. Cierran puertas, no se dan oportunidad para superar su dolor y establecer una relación que le proporcione amor, compañía, protección, apoyo tan necesario para una vida sana, para una vida tranquila y feliz. El amar a otras personas y continuar viviendo no significa querer menos o no querer de verdad.

Algunos se torturan escuchando música o contemplando objetos, lugares que insistentemente le hacen recordar a la otra persona, sin darse oportunidad para afrontar la realidad y vivir su dolor con dignidad.

No llames si no quieren escucharte, no busques si no te quieren encontrar. Esto prolonga tu dolor, lo convierte en obsesión, baja tu autoestima y hace que tu vida y la del otro sean un infierno.

Otros reaccionan imponiéndose, tratando por todos los medios de lograr que se reanude la relación. La violencia, el chantaje, la manipulación, no conduce a nada. Nos hace vivir un infierno, nos trae graves problemas. Este comportamiento genera odio, resentimiento, enfermedad.

Estacionarse en una de las fases del duelo significa detener el proceso y seguir sufriendo. Deja que el despecho se elabore. No te detengas, deja que fluya y trabaja en tus emociones y sentimientos en cada etapa. Desarrolla las técnicas necesarias para manejar mejor tus emociones.

Cuando el duelo no se resuelve positivamente, se vuelve crónico y no nos recuperamos. Lo que distingue el duelo normal del anormal, es la intensidad y duración de las reacciones en el tiempo. En el duelo anormal el proceso queda bloqueado y el dolor no es elaborado.

Si los sentimientos de fracaso e insuficiencia se apoderan de nosotros, es importante recordar que somos responsables de nuestra propia conducta y que no podemos cambiar la conducta de la pareja, a menos que ésta quiera. Tu única preocupación deberán ser los cambios que tu necesitas hacer en tu vida.

El amor no se obliga. Es más saludable vivir nuestro duelo, nuestro despecho y salir adelante sin rencor, sin culpa. Perdonando y olvidando. Viviendo y dejando vivir.

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Qué hacer para soportar la angustia por una pérdida amorosa

No todas las personas reaccionan igual ante la ruptura amorosa. Pensar que nuestro mundo se ha vuelto confuso e inseguro, que tenemos sentimientos y emociones encontradas, que sentimos rabia, cólera y tristeza a la vez, es normal en estas circunstancias.

  • Deja que tus emociones fluyan, acéptalas, son propias del duelo. La rabia, la cólera, la tristeza, el desconcierto, la impotencia, son emociones naturales que así como aparecen también se agotan y desaparecen. Todos la sufrimos. Son parte de nuestro dolor. Si te opones a ellas van a aparecer con más intensidad y el dolor será más agudo, no lo podrás soportar y enfermarás.
  • Siente tus emociones como algo desagradable que tiene que suceder. Acéptalas como parte de tu dolor, vívelas, verás que en el futuro te rendirán muchos beneficios.
  • Ante la emoción de rabia, de cólera, vívela, siéntela, pero sin hacerte daño ni hacer daño al otro o a otros. No hagas al otro o a otros recipiente de tu cólera, no tienes derecho aún sí el comportamiento de esa persona te haya afectado profundamente. No es necesario.
  • No des paso a la ira, si estas muy cargado de rabia, de rencor, golpea un colchón o un cojín, un muñeco, grita, insulta con todas tus fuerzas, siempre y cuando estés a solas y no lo hagas para herir o agredir a alguien No tienes derecho a hacerlo.

La violencia, la manipulación el querer imponer una situación o dirigir tu rencor, tu hostilidad hacia otras personas inocentes, crea problemas, causa tristeza y dolor en quien no lo merece. Terminas solo, frustrado, con un dolor más intenso, más insoportable … la tristeza y la cólera permanecerán sin superarse y la culpa se incrementará por tu actuación.

  • Comparte tu dolor con libertad y amor. Pon tu confianza en familiares, en amigos de confianza, en personas que te escuchen, te comprendan y te apoyen.
  • Disimular nuestro dolor no es bueno. No permite la comunicación con otros que nos pueden acompañar y aliviar nuestro dolor.
  • Revive la experiencia de la ruptura, de la separación, de tu despecho, esto facilitará tu recuperación. Duelo que no se habla es duelo que no cicatriza.
  • Acércate a las personas en plan de amistad, no te aísles aunque ese sea tu deseo. Busca a la gente, no esperes que ellos te busquen a ti. Recobra o crea un círculo social y mantente ocupado en actividades que requieran esfuerzo físico.

No dudes en utilizar formas paras descargar tu angustia, tu estrés, con ejercicios físicos, relajación, imaginería, pasatiempos, deportes. Recupera las actividades que antes te agradaban y habías dejado por tu relación. El fin es reconstruirse, volver a vivir con plenitud.

Para facilitar el proceso de duelo, no busques a tu ex pareja, rompe contacto con ella, al menos por un tiempo. No dejes que los demás te vengan con comentarios o chismes. Esto te evitará interpretaciones de pensamientos o actitudes que no conocemos y comportamiento que puede que no se ajusten o que esté muy alejada de la realidad.

Recuerda que el duelo requiere de tiempo y esfuerzo, que depende de la situación individual, del tipo de relación que mantuviste con esa persona, de las circunstancias que rodean a la ruptura de la relación, de los rasgos de personalidad de quien lo vive.

Cicatrizamos más fácilmente nuestra herida buscando información acerca de lo que es y lo que se siente durante el proceso de duelo, cuánto dura, qué factores modifican o alteran el proceso de cicatrización.

Recordando los hechos y circunstancias de la ruptura y nuestra vida con la ex pareja podrán venir a nuestra memoria los detalles y las cosas que realmente pasaron. Esto nos permitirá traer a nuestra memoria a la otra persona, a la relación, sin culpa ni rabia.

Aunque es muy doloroso, esto permite una mayor descarga de angustia y dolor. Es como la cura que se le hace a una herida abierta durante el proceso de cicatrización.

Reconociendo y tratando cada uno de los componentes de nuestro dolor y realizando actividades para superarlo, la herida se irá cerrando.

  • No pretendas no vivir o acelerar un proceso que tiene varias etapas y que es propia de los seres humanos. De ti depende que el proceso se acelere o se retrase.
  • Comienza a asumir el control de tu vida, realiza los cambios necesarios para recuperarte, para recuperar tu realidad, para levantar tu autoestima, tu personalidad, para darle un nuevo sentido a tu vida.
  • Observa las oportunidades que tienes en este momento, analiza la situación y ve los pro y los contras de la situación,. Analiza y ve el lado positivo, aprende de la experiencia, utiliza todos tus recursos biológicos, psicológicos y ambientales para salir adelante con fe y esperanza en un futuro mejor.
  • Busca tu bienestar físico y psicológico: esfuérzate por dormir bien, comer y trabajar bien; mantener relaciones sociales saludables, dominar o retomar alguna actividad o tarea que te haga sentir útil y bien, dale sentido y pertenencia a tu vida, mantén el control de tu propio destino, siente satisfacción de ti mismo y de tu propia existencia.

Recuperando nuestra realidad, nuestro sentido de la vida, nuestra alegría y buen humor y la confianza en el mundo, estaremos estableciendo las bases para un futuro sano y seguro Queda la cicatriz que como toda herida, molestará de vez en cuando.

Neutraliza esa carga pesada que es la culpa y el rencor

  • El despecho es el shock, el dolor por la herida que nos causa la ruptura o la separación del ser amado.
  • En toda situación adversa que causa pena y dolor, están presentes tres elementos:
  • La herida o daño o perjuicio causado por la ruptura o separación.
  • La deuda, dolor o sentimientos (ira, frustración, amargura, odio, rencor, culpa, despecho) que acompañan el recuerdo de la experiencia y que nos engancha emocionalmente al que nos causó la herida.
  • La cancelación o anulación de la deuda o liberación, que deviene de la satisfacción, reparación, reconciliación, devolución o el olvido y el perdón.

No son los hechos los que nos hacen sufrir sino el significado que le damos a los acontecimientos. Es el cómo percibimos, vemos, oímos y sentimos la experiencia de la ruptura y la separación y cómo esta se grava en nuestra memoria. El recuerdo ligado a las emociones que hacen que emerjan todos esos sentimientos y que se reflejan en nuestras reacciones corporales y en nuestra conducta es lo que nos hace sufrir y nos «engancha» a la situación y a esa persona que es hoy la causa de tantos sentimientos encontrados, pues unas veces la amamos y otras la odiamos, unas veces la culpamos y otras nos culpamos.

De cómo percibimos los hechos depende de nuestra personalidad, de nuestras experiencias, del control que tengamos sobre nuestras emociones, de la forma como enfrentamos y resolvemos nuestros problemas y de la decisión, voluntad y esfuerzo que realizamos para cambiar el recuerdo de la experiencia vivida.

Buscar explicaciones, una satisfacción, reparación, o la reconciliación inmediata es con frecuencia imposible –o se tarda demasiado o nunca se logra–. La herida permanece abierta, nuestro dolor no se cura y nos convertimos en personas angustiadas, frustradas, amargadas, malhumoradas, temerosas, pesimistas, solitarias, obsesivas, culpables, agresivas, conflictivas y enfermas, pues el recuerdo y las emociones negativas y los sentimientos encontrados, nos causan problemas físicos y psicológicos.

Para liberarnos de la pesada carga del recuerdo que lastima y limita debemos primero olvidar y luego perdonar.

Olvidar es una de las funciones de la memoria que nos permite liberar de nuestra conciencia, el dolor que acompaña las experiencias penosas.

El tiempo para olvidar es muy personal y es involuntario. No se pueden cambiar los hechos, pero si la experiencia de los mismos. Es decir, podemos esforzarnos por transformar el recuerdo y acelerar el proceso del olvido.

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El perdón

Transformar el recuerdo significa recordar y contemplar los hechos a distancia, neutralizando las emociones, colocándonos inclusive, en el lugar de la otra persona, sin juzgar, sin criticar, sin comparar, sin compadecerse, sin pena ni culpas, eliminando toda emoción anidada en nuestro recuerdo y que ha determinado la forma como hemos percibido la experiencia, para así estar en capacidad de perdonar.

  • Perdonar es liberar de la deuda o neutralizar (olvidar) las emociones ligadas al recuerdo de la experiencia o de aquel que nos causó el dolor. Sin embargo, el perdonar no borra el daño, no exime de responsabilidad al ofensor, ni niega el derecho a hacer justicia a la persona que ha sido herida. Perdonar es un proceso complejo que solo nosotros mismos podemos hacer.
  • Perdonar no es aceptar pasivamente la situación, dejar hacer a la otra persona o culparnos por la situación.
  • Perdonar no es olvidar o negar la situación y dejar que el tiempo o Dios se hagan cargo. Tampoco es culpar a otros, a las circunstancias o al destino.
  • Perdonar no es justificar, entender o explicar por qué la persona actúa o actuó de esa manera.
  • Perdonar no es esperar por la restitución, por una satisfacción, por alguna explicación a los motivos que tuvo la otra persona para dejar la relación.
  • Perdonar no es obligar al otro a que acepte tu perdón o decirle «te perdono» para hacerlo sentir «humillado» . Tampoco es buscar u obligar a la reconciliación.
  • Perdonar es, en primer lugar, reconocer nuestros errores y perdonarnos a nosotros mismos. Esto es, aceptar lo que no podemos cambiar, cambiar lo que podemos y aprender a establecer diferencias, sin remordimientos, sin culpas, sin odios ni rencores.
  • Perdonar es buscar la solución a los conflictos, apartando de nosotros, todo sentimiento negativo como el rencor, odio, culpa, rechazo, deseos de venganza, pues son sentimientos inútiles que esclavizan y crean mayor frustración, mayor desesperanza.

Cuando no perdonamos no tenemos alegría ni paz. Nos volvemos impacientes, poco amables, nos enojamos fácilmente causando rivalidades, divisiones, partidismos, envidias.

Cuando no perdonamos, nuestras ideas y pensamientos se vuelven destructivos, pesimistas, erróneos; perdemos la confianza y respeto por nosotros mismos, desarrollamos conductas que crean mayores conflictos y nuestro modo de vida y nuestras relaciones con los demás, quedan afectadas.

Cuando no perdonamos estamos permitiendo que nuestra salud, nuestro crecimiento personal, nuestro desarrollo y nuestra vida, esté gobernada por la decisión y la conducta de alguien que nos dejó y que decidió por la separación.

Olvidar y perdonar nos permite en primer lugar, controlar nuestras emociones y reacciones. Eleva la autoestima, nos da mayor seguridad y confianza. Facilita la recuperación de la habilidad para aprender, discriminar y seleccionar nuestras respuestas ante situaciones futuras. Aprendemos además, a actuar con madurez y sabiduría frente a la adversidad.

Olvidar, perdonar y perdonarnos, aunque doloroso, es deshacernos de la pesada carga de la culpabilidad, la amargura, la ira que nos embarga cuando nos sentimos heridos. Es abrir caminos hacia la esperanza de nuevas oportunidades. Es crecer y desarrollarnos como personas positivas, libres para vivir en paz y armonía con nosotros mismos y con los demás.

Para sentirte mejor tras la pérdida

Saber qué es el proceso de duelo, conocer el estrés que surge ante esta situación, reconocerlo y sobre todo, saber cómo está afectando nuestro organismo, es el primer paso en su manejo y control.

Haz un inventario de los problemas y las cosas que te causan tensión y estrés. Escríbelas y uno a uno, analízalos y busca alternativas para su solución.

  • Analiza tus pensamientos, tus ideas, tus emociones y tu comportamiento. Vive de realidades. No te refugies en ideas o fantasías, pues retrasas el proceso de duelo y te causa más angustia y depresión.
    Deshecha los pensamientos y recuerdos intrusos. Cuando estos aparezcan trata de distraer tu mente en alguna actividad que te distraiga.
  • No te exijas más de lo que puedas dar.
  • Cuida tu alimentación. El tabaco, café y alcohol potencian el estrés.
  • Intenta dormir bien. Relájate con un baño de agua caliente, ejercicios físicos, alguna actividad que te permita descargar tus tensiones.
  • Visita al médico para examinar tu estado de salud. No dudes de buscar ayuda profesional si crees que lo necesitas.
  • Habla, di lo que sientes, lo que piensas, saca afuera todo lo que tienes dentro, esa hostilidad que no te deja estar en paz contigo mismo ni con los demás. Cuanto antes mejor. Aprenda a contar lo que te pasa. Duelo que no se habla, duelo que no cicatriza.
  • Practica el optimismo.
  • Aprenda a decir que NO cuando algo no te gusta o no te conviene.
  • Ríe más. El humor es una de las mejores formas de alejar el estrés y estimula la producción de una sustancia similar a las hormonas reductoras del estrés que se liberan a través del ejercicio.
  • No seas perfeccionista. No dejes que tu anhelo de perfección y el temor al fracaso te paralicen de ansiedad.
  • Controla tu malhumor. La gente que se disgusta en silencio corre aún mayor riesgo.
  • Debes buscar tiempo para almorzar, recrearte y descansar.
  • No pospongas, cuando algo deba ser hecho, hazlo de inmediato.
  • No generalices.
  • No hagas comparaciones inútiles. Toda persona, toda situación es diferente por más similitudes que le quieras encontrar. La memoria y la imaginación nos causan malas pasadas.

Te pueden sobrevenir sentimientos de inferioridad, sentir que no vales nada y por ello sentirte inseguro, hostil, malhumorado, desesperanzado. Levanta tu autoestima, reconoce tu valer. Tienes todo un futuro por delante, no dejes que el dolor, el pesar te hundan en la tristeza y la desolación.

  • Evita buscar culpables. Esto crea odio y resentimiento. Acepta la realidad y los hechos tal como sucedieron.
  • Deja de sentirte culpable. El remordimiento y la culpa te crean angustia y desesperación y no te conduce a nada. La culpa es una de las emociones humanas más inútiles.
  • Tampoco guardes rencor. El rencor te amarga, te mortifica. Perdona y olvida.
  • Domina tus deseos de venganza y elimínalos de tu mente. Afronta la realidad, Fíjate metas y objetivos reales a corto plazo y utiliza todas tus energías y recursos para alcanzarlos.
  • Vive en paz y deja vivir. Cada uno de nosotros somos dueños de nuestra vida y de nuestro destino.
  • Escoge tus luchas cuidadosamente. Preocúpate de las cosas que puedes controlar, no de aquellas que escapan de tus manos.
  • Se fiel a tus sueños y esperanzas.
  • Haz ejercicio, te conviene. Aprende a jugar, utiliza técnicas de relajación, imaginería, meditación, convierte tus quehaceres en juegos.
  • Busca algún pasatiempo. Realiza alguna actividad que te guste. Aprende algo nuevo. Intenta arreglar cosas en casa o construye algo.
  • No te aísles. Comparte más tiempo con tus familiares, con tus amigos. Ten presente que la soledad trae amargura y depresión.
  • Tu puedes mostrar a la persona que realmente eres, sin afeites, sin irrealidades, sin engaños ni mentiras.
  • Tu puedes buscar formas para levantar tu autoestima, desarrollarte como una persona adaptada, sana, capaz de dar y recibir afecto.
  • Tu eres capaz de todo lo que te propongas. Solo depende de ti , de que lo hagas enfrentando la realidad con todas sus consecuencias y de los esfuerzos que hagas por lograrlo.

Algunos rasgos positivos propios del bienestar psicológico que pueden mejorar las capacidades y ayudar al bienestar y la salud de las personas son:

  1. Dormir, comer y trabajar bien
  2. Mantener relaciones sociales saludables
  3. Dominar alguna actividad o tarea
  4. Sentimiento de pertenencia y de sentido
  5. Control sobre nuestro propio destino
  6. Satisfacción de sí mismo y de la propia existencia.

La vida nos hace vivir situaciones de conflicto,
dolor, frustración, renuncia, duelo;
pero también está llena de alegrías, proyectos,
esperanzas, ilusión, lucha y adaptación.
De nosotros depende el énfasis que le demos al dolor,
al conflicto, a la culpa, a la venganza, al desinterés,
a la violencia,a la pasividad y a la frustración,
o dedicar todas nuestras energías físicas,
psicológicas, espirituales, morales y
toda la entereza de la que somos capaces
para reconstruirnos con optimismo y fe y
desarrollarnos como personas saludables, felices,
capaces de dar y recibir amor.
con confianza, con libertad, sin limitaciones, sin culpas,
sin desesperanza, con oportunidades.

Alejandra Palacios Banchero
Psicóloga Clínica y Comunitaria

Marta Guerri

Psicóloga con Máster en Terapia de la Conducta y la Salud. Máster en RRHH. Diplomada en Enfermería con postgrado en Salud Mental. Psicóloga especializada en terapia con familias con vulnerabilidad social en el Servicio de Orientación y Acompañamiento a Familias (SOAF).

50 comentarios en «Cuando el dolor de una pérdida amorosa no se procesa»

  1. Primero gracias por este articulo.
    Desde unos 3 meses he estado saliendo con una chica que conoci en una app, y que no es de la misma ciudad. Hablabamos bastante por whatsapp. LLegué a amarla y sigo amandola y según me decía ella también. Cuando nos veiamos sentía que era lo mejor que me pasaba. Hace una semana llegamos a vernos y lo pasamos bien y tampoco vi nada raro en ella, pero al dia siguiente me escribe por whatsapp que un par de días antes de vernos su ex contactó con ella y han estado hablando sobre sus sentimientos. Al final me acabo diciendo que parece que aun siente algo por su ex y que no quiere estar conmigo y estar como engañandome. Comentar que tengo 27 años y que es la primera a la que he llegado a amar. Cuando me llego a decir eso sentí una angustia y peso en mi pecho que nunca en mi vida senti. Estos dias estoy sin ganas de nada, sin fuerzas ni de sonreir. Siento culpa de si no he sido lo suficiente bueno para hacerla olvidarse de su ex. Me siento como una mierda, con ganas de llorar. Hay momentos en los que consigo despejar mi cabeza y no pensar en ella, pero luego muchos otros en los que solo pienso en ella y en que la amo y en que quiero ver como esta y hablar con ella y probar a ver si puedo volver con ella. Aunque llevo solo una semana he dejado de seguirla en redes sociales, y he borrado conversaciones y fotos suyas. Se que lo mio no se compara a la de muchos que han estado bastantes años. Solo queria compartir lo que siento.

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  2. Despues de un año y medio de relacion y viviendo juntos me dijo en 15 min no lo veo y se fue corriendo. Como vivia en su casa me fui con cuatro cosas a casa de una amiga, tres dias despues me mando un whatsapp diciendo pideme lo que necesites te lo quiero poner facil. Me dio tanta rabia que lo llame y le pregunte los motivos, tan solo me dijo eres muy activa por las mañanas……excusas de mierda, yo nunca lo desperte. Me esta costando superar todo esto, que te dejen por un motivo es mejor a que te digan tonterias, que no me quieres o has encontrado a otra….mucho mejor que excusas baratas.

    De esto hace un mes, sigo pensando en el a cada instante pero ya puedo respirar. Animo

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  3. Estoy pasando por una separación después de 13 años super plenos… Estoy muy muy muy triste. Hay momentos en los que no paro de llorar. De la nada me viene el llanto, no importa donde esté o lo que esté haciendo. Me viene el llanto y no lo puedo contener. Es una tristeza que no tiene fin. Me siento realmente muy mal. La amo y no puedo superar la pérdida. Es muy feo.

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    • César.

      Pérdidas como las tuyas son tan dolorosas y difíciles de superar, pero no hay nada imposible.
      En 2019 mi ex esposa me corrió y dio una patada en el trasero como a un perro, el Gran Amor de mi Vida a quien conocí desde el 2000 y con quien pude estar en 2011. Tan solo 8 años con ella y que fueron de lo más lindo a lo inimaginable.
      Después de que me corrió y ya no estuve con ella, no dejaba de sentirme culpable, pensaba en ella todo el tiempo e imaginaba mil cosas.
      A finales del 2020 nos divorciamos por solicitud de ella, el día de la audiencia a distancia no lo olvido cómo sus ojos expresaban una tristeza y arrepentimiento.
      Desde que me dejó solamente dos veces he podido llorar y han sido instantes. Hoy quisiera hacerlo hasta secarme, pero he aprendido que las cosas se dan o no se dan por algo.
      No llores por ella, llora por ti, por lo que sientes y cuando hayas terminado levántate, mira hacia atrás y agradécele todo lo que puedas, lo que realmente sientas.
      Déjala ser y sé tú mismo.
      No vale estancarse por alguien que no somos nosotros y por favor, no la veas y busques a través de redes sociales.
      Si puedes borra su contacto y olvídate de ella, sé bien que es difícil al inicio pero en verdad que es lo mejor y lo más sano para ti.
      No estás solo, habemos muchos como tú y se supera, solamente es cosa de levantar la cabeza, aceptar nuestro duelo/sentir y ver hacia adelante.

      Un abrazo
      Luis Gómez

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      • Hola Luis, no se si me vas a leer, pasando tambien por eso. Y años y medio con la mama de mi hijo de 3 años, los primeros de enero llegue un dia de trabajar y no estaban, se habia ido. Desde hace 1 mes y medio ya esta viviendo con otro, eso me destrozo. No le importaron mis sentimientos , a pesar de que no soy perfecto, tengo muchos errores, como muchos. Pero esto es duro, pero creo que es una especie de entrenamiento. Pero de que duele duele

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  4. Lo conocí en internet, parecía ser una persona excepcional. No tenía idea del por qué él se habua interesado en mí pero al parecer habían muchas cosas que yo no podía ver pero que él las amaba desde el momento en que me conoció. Hubiera deseado poder tenerlo cerca para compartir completamente el amor que nos teníamos. Yo sabía que estaba mal hacer esto desde un principio, por tantas cosas, pero seguí con él hasta que ya no pude continuar. Cuando tuve que terminarlo el dijo que deseaba que tomara la decisión correcta para mí vida pero aún no puedo asimilar que yo le pagué de la manera incorrecta, nadie merece que le paguen bien con mal. Él dijo que estaba feliz porque era tiempo de que creciera pero me siento tan mal pensando que el estará triste porque yo me fuí. Tengo crisis y odio sentirme mal porque todo me recuerda a él, aunque en el fondo de que es la decisión correcta.

    Te amo Ángel, te prometo que vas a estar orgulloso de mi. Gracias por apoyarme a tomar estás difíciles decisiones, gracias por escucharme y ayudarme a crecer. Te amo por siempre, solo que tengo que aprender a estar sin ti. Siempre siempre tendrás un lugar en mi corazón y quiero que sepas que mis abrazos están guardados para ti

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  5. Tengo 20 años, y cuando tenia 15 conocí alguien con quien tuve una relación de 2 años y 3 meses, él tenía 15 también, y él fue mi primer novio y se podría decir que yo fui su primera novia, la verdad lo amé tanto como podía en ese momento, el significo mucho para mi pero también nos hicimos mucho daño, al principio siento que era él quien estaba más enamorado, yo lo hice sufrir mucho y fui tan inmadura, que le reclamaba cosas muy estupidas, lo terminaba u después regresaba con él, haciéndolo como yo quería, hubo un día en el que él se hartó, y dejo de priorizarme y comenzó a darse cuenta de que yo en realidad estaba mal, ahora era yo quien sufría, y en realidad, nunca me engaño, nunca me trato mal, es solo que yo era muy caprichosa y siempre quise que él hiciera lo que yo quería, y ahora ya no lo hacía, y a mi eso me hacía mucho daño, ya casi no hablábamos, ya casi no iba a verme, prefería hacer cualquier cosa que hablar o estar conmigo y a mi eso me ponía mal, le reclamaba y eso solo generaba más peleas, era una relación tóxica, y él nunca intento terminarme, siempre lo hacía yo esperando a que él fuera tras de mi, y lo hacía a pesar de todo, pero hubo una vez en la que yo le dije que nos teníamos que dar un tiempo, y él me dijo que estaba bien… ya no hubo vuelta atrás, le lloré, le rogué tanto, me humille y perdí mi dignidad mientras él mantenía su postura, duramos un mes así, yo realmente sentí que caí en depresión, casi no comía, baje 5 kilos, no salía para nada y me aislaba, sentía que lo único que podía hacerme sentir mejor era recibir un mensaje de él, y así estuve, hasta que llego un momento en el que le hablé de nuevo, y traté de convencerlo de regresar, le insistí tanto que termino diciendo que si, pero él no estaba muy convencido, duramos sólo dos semanas así, yo noté que todo estaba muy frío, todo era forzado, en ese tiempo no nos veíamos para nada, y hasta que tuve el valor y termine la relación por completo, me dolió tanto, terminamos bien, pero siento que no sufrí como yo debía…
    Al mes de terminar, me empezó a gustar otro muchacho de mi salón, al principio me rechazo porque él no sentía lo mismo, pero pasaron 8 meses y se enamoró de mi, él se había convertido en mi mejor amigo en esos 8 meses, hacía todo con el, le contaba todo, yo acepté el hecho de que no le gustaba y así lo dejamos, no tocamos más el tema, y cuando me di cuenta de que yo le gustaba para mi fue como un sueño, él no dudó en pedirme que fuera su novia y ahora llevamos 1 y 6 meses de novios, al principio estaba muy enamorada de él, ni por la mente me pasaba mi ex, pero hubo una vez que él se metió a mi cuenta de facebook, le tenía mucha confianza y por eso es que tenía mi contraseña, yo no había borrado la conversación con mi ex, y miro fotos de nosotros que no debió de haber visto, mi novio tiene ansiedad y no lo sabía hasta hace poco, para él ver eso fue horrible y yo creo que para cualquiera, pero pa una persona que tiene ansiedad es mil veces peor, se sintió tan mal que me termino y no me dejo decirle ni una palabra, le rogué todo el día, le lloré, y recordé lo que mi ex me hizo pasar, recordé ese dolor, me dolió tanto y desde ahí dije, “no volveré a dejar que alguien me haga llorar así otra vez” si, regresamos ese mismo día, pero desde ahí siento que ya no doy todo de mi en la relación, me acuerdo mucho de mi ex y no sé por qué, ya no lo amo, no quiero volver con él, desde que lo termine no lo he visto, ya han pasado dos años, de vez en cuando hablo con él y mi novio no sabe… no sé porque lo hago, es como un capricho, es como si quisiera que se arrepintiera de todo y se diera cuenta de lo que perdió, siento que no tuve el tiempo suficiente para sanar mi dolor, y no sé qué hacer, yo amo mucho a mi novio, pero no estoy dando todo de mi por miedo a que él me lastime igual, ahora si más fría, siempre estoy pensando en que algún día terminaré con él y volveré a sufrir, y la verdad tengo mucho miedo, pero necesito quitarme esta barrera, aún no supero el dolor que pase con mi ex, y no sé cómo superarlo teniendo a mi novio, sé que si lo termino él ya no volverá conmigo, y tampoco es justo para él terminarlo, y después volver con él como si nada, no sé cómo hablar esto con él, es muy dificil decirle las cosas, y con mi ex, la verdad no tengo porque hablar con él, pero no sé porque lo hago, no sé porque aún lo recuerdo…

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  6. Primero que nada gracias por este artículo; me resulto positivo leerlo así como los comentarios de las personas.
    Las relaciones se construyen de a dos, y lamentablemente uno busca parejas complementarias psicológicamente hablando, en relación a nuestros patrones inconscientes. Es un determinismo triste para la mayoría que cree utópicamente en la versión neoliberal del libre albedrío. Sin embargo, lo positivo es que el dolor de la ruptura, y poner en palabras el trauma, puede permitirnos superar el bucle de nuestros condicionamientos.
    Yo he sido cómplice de mis errores y me negué a evolucionar por mucho tiempo. Soy de los que tienen tendencia a idolatrar a sus parejas y sufrir de dependencia emocional. Reconozco que he huido de mí mismo con la excusa de una pareja y por eso estoy donde estoy hoy en día. Es la ley de la causa y el efecto o karma…
    Sólo hoy me pido a mí mismo el Amor que siempre me negué a darme, y que se que con la ayuda de Dios podré pronto auto realizarme.
    Ánimo a todos con la cuarentena y lo que se viene.

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  7. Para ser sincero no estoy pasando por un buen momento, acabo de salir de una relación muy intensa de aproximadamente 4 años la cual dejó muchísimos momentos, recuerdos, anécdota etc etc los cuales hoy por hoy se me están haciendo imposible poder olvidar y superar.
    No hice las cosas del todo bien, siento que me faltó muchísimo por entregar y si no di lo mejor de mi fue por miedo, miedo de que me volvieran a fallar como lo hicieron en una relación pasada y ahora el sentimiento de culpabilidad me inunda la mente y el alma, pero en cierta parte leer todo este artículo me hizo ver las cosas desde otro punto de vista, en realidad me entregó tranquilidad emocional, la cuál hace muchos meses no podía encontrar…

    ¡Muchas gracias por tremendo material!

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  8. Bueno, aunque éste no sea el lugar, quizás sea el primer paso para verdaderamente superar lo que he vivido. Después de leer éste gran artículo, deseo superar de verdad, desde el fondo del alma porque es ahí donde está escondido todo el dolor que después de un año tres meses no he podido procesar.
    Mi historia con él fue maravillosa, o al menos eso creí, nos llevábamos muy bien, pocas discusiones, aunque a veces sentía que algo faltaba en la relación, cuando estábamos juntos me convencía de que tenía todo, que él era la persona con quien me hubiera gustado pasar toda mi vida. Estuvimos ocho años juntos, no hubo infidelidades, cuando discutiamos lo solucionábamos el mismo día. Nos gustaba recorrer lugares donde estuviéramos en contacto con la naturaleza. El amor que nos teníamos parecía ser real, el mejor de mí vida. Ya teníamos el lugar donde viviriamos, pues teníamos planeado casarnos pronto. Un día, comencé a hablar de mi ex, ya que había sido una relación muy destructiva que me dejó grandes heridas y que aún después de más de 15 años duele recordar. Lo mencioné sin darme cuenta, ya que eran fechas navideñas en que los recuerdos pesan más. Él lo tomó muy mal, lo comprendo, no era él con quien debía tocar esos temas, porque lo hacía sentir mal, más aún porque él creía que seguía enamorada de mi ex, cuando en realidad no sentía ya nada por esa, persona. Eso desencadenó todo, discutimos como nunca y terminamos. Semanas después retomamos comunicación, pero él me dijo que ya no había nada que hacer, que todo estaba perdido. Yo no entendía como una discusión nos había hecho perder ocho años de una maravillosa relación. Mantuvimos comunicación durante nueve meses, los peores de mi vida, el dolor se fue prolongando y me sentía cada vez peor, con esperanzas de regresar, porque después de algunas semanas él me hacía creer que sí deseaba recuperar lo que tuvimos, mostraba interés, pero también había algo que se había roto, nada volvió a ser igual y no volvimos a vernos. A los nueve meses descubrí que él ya estaba con alguien, comenzó esa relación a las pocas semanas de que terminamos. En muchas ocasiones le pregunté si estaba con alguien, pero me decía que sólo le interesaba su trabajo y salir adelante, que no tenía tiempo para una relación. Lo enfrenté, por mensaje de texto le dije lo decepcionada que estaba y lo bloquee de todos lados, no le di ni una sola oportunidad de explicarme nada, cambié de número y cerré todas mis redes sociales. Dos semanas después se llevó a esa mujer al departamento donde íbamos a irnos a vivir éste año. Ella tiene dos hijos. Yo no tengo. Fue algo devastador para mí, una decepción terrible, darme cuenta que no era quien yo imaginé, me rompió por completo y lo peor de todo fue darme cuenta después como él y sus hermanos se burlaban por redes sociales, lo vi desde otra cuenta alterna que tenía. Además de que se encargó de hacerme quedar como la mala de la historia… No sé si algún día podré superar todo éste dolor, no sé cómo, pero algún día con mucha fuerza sé que lo lograré. Él sólo me inspira lastima y desprecio, espero jamás volver a tener que coincidir en el camino. No creo poder perdonar tantas mentiras, pero sí quiero perdonarme a mí misma

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    • Tu historia es muy fuerte me impacto mucho el hecho de como esa persona pudo olvidar sin remordimientos todo lo que habían pasado juntos en esos 8 años y fácilmente se involucro con esa otra persona, pero lamentablemente de todo hay en esta vida y lamentable tantas personas falsas y llenas de mentiras que no tienen el corazón ni la capacidad suficiente para ser totalmente real con una persona, claramente tu ex pareja tenia un problema psicológico fuerte relacionado a la baja autoestima e inseguridad cuando le contaste de tu exnovio el no debido para nada tomarlo de esa forma, como una persona madura el tenia que estar consciente que eso era parte de tu pasado que solo quisiste compartir con el es algo que el no podía borrar fue una etapa de tu vida pero el lo tomo totalmente mal tomo una actitud infantil y posterior de su ruptura el buscar rapido a alguien más demuestra su total vacio interior el es alguien que va a ir por la vida lastimando y rompiendo gente porque el mismo no esta bien. Tu lo principal que tienes que entender es que tu no eres la culpable de nada tu solo diste lo mejor de ti y no tienes nada que lamentar, la vida te quito a alguien que tarde o temprano te iba a dañar de todas formas. Se que es demaciado dificil el superar una ruptura asi y que los recuerdos parecen jamas desaparecer del alma y corazón pero créeme que ese momento llegara en el cual al fin podras tener sanidad interior pide mucha fortaleza y paz a Dios y veras que serás mucho mejor persona después de esto.

      Saludos!
      Mary

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      • Aveces pasamos por situaciones tan dolorosas, que creemos estar en una pesadilla de nunca acabar, yo llevaba 9 años con mi ex pareja, la cantidad de veces que nos separamos es incontable , de nuestra relación quedo un niño de 5 añitos, a mi ex le permití tantas cosas cree una realidad en la que para mi en los momentos en los que me trataba mal o me agredía, yo era la culpable o la situación o cualquier otra cosa menos el.y cuando el regresaba yo volvía a perdonarlo con tal de seguir, con tal de sentirme amada con tal de lograr ese sueño de envejecer los dos de ser la familia que mi Dios tenia para mi, en ese proceso herí a tantas personas sobretodo a mi familia,en la ultima separación me fui lejos y trate de superarlo así luego conocí a alguien y mi ex al ver esto regreso prometiéndome que dejaría todo por mi e iría tras de mi y así lo hizo, montamos un negocio pero como no teníamos apoyo de mis padres me toco vivir con el en el local y cocinar donde unas conocidas que empezaron hacer parte de nuestras vidas, por un pasado de temor empece a tratar de que el no las frecuentara tanto pero ya era demaciado tarde sin darme cuenta el ya se había enamorado de unas de ellas, me pensaba sacar del negocio, se fue a vivir con ellas y es la hora que me toca verlo feliz con ella se fue culpándome de que yo no era feliz con el , de que yo exijia mucho, yo me he sentido tan culpable se que soy cansona que me extralimito con las cosas pero creía que era en pro del hogar,no puedo culparme de aburrirlo, porque para mi el amor es de dos, de dialogar de cambiar yo le pedí muchas veces que se alejara de esa casa pero cada vez que discutíamos se iba para allá, en fin nos dejo por estar allá, ahora me odia y yo la verdad les tengo tanto rencor ellas aparentemente se interesaban por la relación pero no mentiras terminaron clavan domen el puñal.muchos dicen que volverá pero no lo quiero ver como una esperanza por que así el volviera ya nuestra historia no debe seguir ya esto es lo mas duro que pude aguantarle.

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