En la sociedad del siglo XXI no son pocos los hombres y mujeres que muestran insatisfacción por sus cuerpos. Los cambios socioculturales de los últimos años han incrementado la obsesión de mucha gente por la perfección física. Esto conduce a muchos, sobretodo personas jóvenes, a lo que se conoce como la tiranía de la belleza. Aunque no hay que descartar factores personales, parte de la culpa la podemos ver en los valores positivos de éxito, felicidad y salud que nuestra sociedad asocia a los cuerpos esbeltos, atléticos, bronceados. Un ideal que no corresponde a la gran mayoría de la población y que en algunos individuos genera una presión sociocultural y creencias erróneas sobre ellos mismos.

El culto al cuerpo se ha convertido en uno de los principales ejes en la vida de muchas personas, así los gimnasios se llenan de gente que no solo quieren mantenerse sanos sino que también viven pendientes de la perfección de sus cuerpos. El físico se ha convertido para muchas personas en el referente más importante de la propia identidad. La necesidad de tener un cuerpo normativo puede llegar a provocar diversos trastornos psicológicos ya que la imagen queda asociada al éxito, las relaciones personales e incluso a las oportunidades laborales.


Factores de riesgo

Se han descrito varios factores implicados que contribuyen al desarrollo de una mayor vulnerabilidad, algunos estos serian:

  • Factores socioculturales, la influencia de las modas y de la publicidad es un elemento crucial vinculado con el incremento de las patologías relacionadas con la imagen corporal.
  • Familia y entorno social. El círculo más intimo de la persona puede trasmitir a través de comentarios y opiniones, implícitos o explícitos, la importancia de la delgadez, las dietas, la musculatura…
  • Factores individuales, los problemas vinculados a la autoestima, miedo al fracaso, perfeccionismo son factores que pueden predisponer a conductas de culto al cuerpo.

Tipos de trastornos

Los trastornos más conocidos vinculados a la obsesión con el físico son la anorexia, la bulimia, la vigorexia y la tanorexia. A pesar de ser síndromes muy diferentes entre sí todos comparten un aspecto en común; la fijación en un ideal de belleza y una posible distorsión de la imagen personal. Estas patologías también están vinculadas al trastorno obsesivo compulsivo debido a la presencia de pensamientos recurrentes sobre su propia imagen. Vamos a describir brevemente estos trastornos:

Tanorexia

Es la obsesión desmedida de una persona por conseguir un tono de piel más oscuro, estas personas siempre se ven demasiado pálidas y su obsesión es estar siempre bronceadas, tomando el sol o con rayos UVA poniendo en riesgo su salud (aumento de manchas y arrugas y mayor probabilidad de cáncer de piel)

Vigorexia

Obsesión por el cuerpo musculado, se considera como un trastorno de la conducta alimentario ya que los sujetos que la padecen tienden a restringir los alimentos que ingieren, al uso de fármacos y al ejercicio excesivo. Comparte con la anorexia la preocupación desmedida por el aspecto físico y la distorsión del esquema corporal. Afecta más a hombres que mujeres.

Anorexia

La llamada anorexia nerviosa es un conjunto de trastornos de la conducta alimentaria que consiste en el rechazo de la comida por parte del enfermo debido al miedo obsesivo a engordar, acompañado por una distorsión de la imagen corporal y que puede tener consecuencias muy graves para la salud, ya que puede desarrollar desnutrición, amenorrea e incluso la muerte. Es un trastorno con más prevalencia entre las mujeres.

Las causas parecen ser una mezcla de factores biológicos, sociales y psicológicos. Referente a los factores riesgo, está la falta de autoestima y algunos rasgos de personalidad como el ser personas muy perfeccionistas, obsesivas y autoexigentes. Esta autoestima negativa esta reforzada por los mensajes sociales en lo que se enfatiza los cuerpos esbeltos como valor social positivo.

Bulimia

Se caracteriza por la adopción de patrones de conductas de alimentación no saludables, consumiendo comida en exceso en periodos de tiempos muy cortos, los llamados atracones, seguidos de periodos de arrepentimiento, en el cual la persona elimina el exceso de alimento a través de vómitos o laxantes. El temor a engordar es la razón principal de la persona que sufre el trastorno.

El culto al cuerpo y la sociedad de la imagen

Vivimos en la era de la imagen y el culto al cuerpo es una de las máximas expresiones del materialismo de hoy en día. Es muy difícil escapar a las modas y la obsesión por la estética corporal y a un tipo concreto de belleza, es algo que nos influye a todos en nuestro día a día.

Pero la imagen no es la persona, no deberíamos de olvidarnos que esta no es más que una fachada con la que nos mostramos a los demás. Somos seres mucho más complejos.

Bibliografía

Carrillo, M. V., Sánchez, M. F. y Jiménez, M. (2011). Factores socioculturales y personales relacionados con el mensaje mediático del culto al cuerpo influyente en el bienestar de los jóvenes. Comunicación y Sociedad, Vol. 24 (2), pp. 227-252. Recuperado el 8 de noviembre de 2019 del sitio web: https://dadun.unav.edu/handle/10171/27283

Vera, M. V. (1998) El cuerpo, ¿culto o tiranía? Psicothema, Vol. 10, Nº1, pp 111-125. Recuperado el 8 de noviembre de 2019 de sitio web: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2012947

Monica Leiva
Licenciada en Psicología por la UAB y Master en Sexología y Terapia de Pareja por la AEPCCC. Experta en personas con diversidad funcional con más de 15 años de experiencia en Atención directa en CIPO. Experiencia en programas de inserción socio-laboral tanto a nivel voluntario como remunerado en Fundaciones como Trinijove, Clariana y Cruz Roja. Escritora.

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