Lolita
Complejo de Lolita

El complejo de Lolita

La atracción que siente un hombre mayor hacia una muchacha joven no es una situación fuera de lo normal. Pero, si la pareja establece una relación emocional o sexual, pueden surgir problemas que afectarán a ambas partes y, al final, esos problemas terminarán muchas veces por destruir su relación.

Desde la publicación en 1955 de la novela “Lolita”  de Vladimir Nabokov, se emplea este nombre para referirse a cualquier chica adolescente que resulta atractiva para un hombre mayor. Cuando esta situación aparece, el hombre que se enamore o sienta una fuerte atracción sexual por una adolescente suele experimentar grandes sentimientos de culpabilidad. En la novela original se describía “el complejo de Lolita” con humor y sensibilidad, pero lo normal es que una relación así, sea vista con desaprobación o incluso repulsión por parte de la sociedad, lo que creará grandes dificultades para el hombre y la muchacha en cuestión.               

¿Por qué constituye un problema?

Son pocos los adultos ya maduros, cuyas relaciones sexuales funcionan bien todo el tiempo y cuando la pareja está formada por una chica muy joven y un hombre mayor, la situación tiene grandes probabilidades de acabar en un fracaso. En primer lugar, si la chica es menor de edad, el hombre corre peligro de verse condenado a ir a la cárcel en caso de descubrirse su relación. Y si el asunto llega a los tribunales, la muchacha podrá sufrir un fuerte trauma emocional, aún en el caso de ver su nombre protegido de una publicidad indeseada. Es una opinión generalizada que, cuando se establece una relación así, la muchacha joven suele sufrir  grandes daños y perjuicios psicológicos.

Aparte de las barreras legales, y debido a que se basa en la desigualdad, la relación puede afectar negativamente a una o a ambas partes a la vez. Un hombre mayor poseerá lógicamente más experiencia y normalmente más dinero, lo que le concederá mayor poder que una chica normal y corriente. Ella se encontrará en situación de verse influenciada, quizás incluso,  en contra de su voluntad, en unos momentos en los que está experimentando grandes cambios, tanto desde el punto de vista físico como emocional, lo que la hace quizá más vulnerable. Dado que es raro que esta clase de amor se discuta abiertamente, se encontrará con el problema adicional de no saber a quién recurrir en busca de ayuda y consejos por temor a verse criticada o porque es consciente de que, si sus padres se enteran, lo más probable es que se muestren en contra o la prohíban continuar la relación.

chica joven

Como éste es también un tema tabú entre los adultos, al hombre le resultará igualmente difícil hablar con amigos o parientes. Puede sentir que se trata de un tipo de amor potencialmente peligroso y no considerarse todavía capaz de hacer frente a sus propios sentimientos. Antes o después, acabará encontrando la relación poco satisfactoria,  pues una chica joven no es capaz de ofrecer el amor maduro, la comprensión y la amistad que la mayoría de los hombres buscan y esperan encontrar en una relación sexual adulta.

Es posible que casi todos los hombres heterosexuales experimenten el anhelo de “una Lolita” en un momento u otro de sus vidas. En el pasado, las chicas jóvenes eran protegidas celosamente, y acompañadas por “carabinas“ cuando salían a la calle y se las mantenía alejadas del contacto con los hombres.

Hoy en día, a las adolescentes se las considera lo suficientemente formadas como para salir y moverse por su propia cuenta y, sin embargo, demasiado jóvenes como para mantener relaciones sexuales. En esta edad “indecisa” están todavía experimentando con sus propios sentimientos sexuales, muchas veces sin saber en realidad cuáles son sus efectos sobre los hombres mayores. Dado que se concede tanta importancia al hecho de que las mujeres se vistan y maquillen para agradar a los hombres, no es sorprendente que la mayoría de éstos, encuentren atractiva y estimulante la presencia de una chica joven  “muy vistosa” y comportándose con coquetería.

¿Por qué se produce este tipo de amor?

Aunque la mayoría de los hombres desean sexualmente a una mujer mucho más joven en un momento u otro de sus vidas, los que se plantean llevar dicho deseo a la práctica, experimentan por lo general sentimientos de inadecuación sexual en lo que se refiere a las mujeres. Puede ocurrir que, debido a complicaciones en la relación con su madre, el hombre no haya sido nunca capaz de mantener relaciones sexuales satisfactorias con una mujer adulta. Si las mujeres de su edad le asustan, puede muy bien trasladar sus deseos a otra más joven, por creer que tiene más posibilidades de ser aceptado cuando le manifieste sus necesidades sexuales.

Algunos hombres son capaces de mantener relaciones sexuales normales hasta llegar a la madurez, momento en que comienza la llamada “menopausia masculina”. Entonces, pueden atormentarse con la idea de que su capacidad sexual está disminuyendo y de que resultan cada vez menos atractivos para las mujeres. Una vez más, una muchacha tiene más probabilidades, debido a su falta de experiencia sexual, de mostrarse menos crítica en relación con el rendimiento de su compañero. Otros hombres pierden completamente el deseo de mantener relaciones sexuales adultas y descubren que sólo se excitan sexualmente mirando, estando cerca o fantaseando acerca de chicas jóvenes. Para una pequeña minoría, una relación así tendrá siempre el picante atractivo de lo oculto y prohibido. El hecho de que esas relaciones sean desaprobadas y condenadas por la sociedad les proporcionará el estímulo necesario para recuperar su disminuido apetito sexual. Y, aunque probablemente tendrán que mantener la relación en secreto, su ego se verá gratificado por la idea de que una muchacha joven les encuentre todavía atractivos.

chica joven bonita

La joven “Lolita”.

Resulta difícil describir el tipo de chica joven que tiene probabilidades de responder positivamente a las insinuaciones de un hombre mayor. La mayoría de las adolescentes están deseosas de demostrar que resultan atractivas a los hombres. Es muy probable que, cuando un hombre mayor las hace objeto de sus atenciones, se sientan alagadas y complacidas. Y un amante de edad puede proporcionarlas el “status social” del que muchas veces se consideran injustamente privadas. Como las adolescentes suelen mantener una relación bastante tensa y difícil con sus padres, una relación amorosa, que deben mantener secreta, les proporciona algunas veces una excitación adicional, pues saben que, si se enterasen sus padres se mostrarían rotundamente en contra.

Un hombre mayor puede ofrecer muchas veces a una chica joven una forma de vida a la que no está acostumbrada, pero que seguramente le gustará. Normalmente dispone de dinero, por lo que le podrá hacer regalos que ella nunca se podría comprar. También puede disfrutar viéndose llevada, de un lado para otro, en un coche lujoso o estando en casa de él. Todos estos son factores materiales, que no siempre importan demasiado en una relación adulta, en la que ambas partes están capacitadas para obtener sus propios ingresos.

Puede haber también razones emocionales por las que una chica joven se sentirá complacida ante las atenciones de un hombre mayor. Aunque probablemente de manera inconsciente, puede desear herir a un padre al que considera demasiado represivo o que intenta impedir que se divierta. Y qué mejor forma de lograrlo que “liarse” con un hombre de la misma edad que él, poniéndoles así en abierta competición.

En caso de que sus padres se hayan separado o de que el padre se mantenga alejado de los hijos, algunas muchachas pueden estar dolidas  por la ausencia de una figura paterna. Un hombre mayor como amante, puede dotarla de la seguridad que, de no ser así, le habría proporcionado la figura del padre. Existe también el aspecto sexual de estas relaciones, pues  aunque puede no estar emocionalmente preparada para un amor adulto, su cuerpo es capaz de disfrutar de las sensaciones de la atracción sexual.

La desigualdad entre los amantes

En los casos en que el hombre y la muchacha llegan a hacer el amor, y aunque ambos puedan desearlo, normalmente no resultará una experiencia tan satisfactoria como el acto amoroso entre los adultos. Además, el secreto que inevitablemente rodea a su aventura no proporciona la atmósfera más adecuada para que la relación se fortalezca. Y existe siempre el problema de que la muchacha pueda acceder a hacer el amor sin estar segura de lo que realmente significa para ella o para su pareja mayor. Por su parte el hombre, puede albergar dudas sobre las razones de la muchacha para aceptar de entrada la relación y pensar que sólo accede a hacer el amor porque no se atreve a decir que no.

En cualquier caso, las posibilidades de que una relación así perdure estarán limitadas desde el primer momento. Cuanto más dure, mayores serán las probabilidades de que se descubra. La vida de una muchacha es mucho más limitada que la de una mujer adulta, por lo que se plantearán todos los días problemas para poder verse, y poder pasar toda una noche juntos, será bastante complicado.

Si el principal atractivo que siente el hombre hacia la muchacha radica en que ésta no es todavía una mujer, ¿qué ocurrirá cuando crezca? Es poco probable que esta clase de amor consiga sobrevivir a los cambios de una adolescente.

Desde el punto de vista de la chica, un amor que haya que mantener oculto a su familia y amigos, puede ser más un problema que una fuente de alegrías. También es probable que se sienta culpable y angustiada, así como que experimente una gran inseguridad debido a que sabe que no puede ofrecer a su amante el amor maduro que él necesita. Finalmente, es posible que, a causa de su falta de experiencia en el mundo, se vea obligada a depender de su pareja para que le resuelva los problemas, con lo que se intensificará todavía más esa desigualdad entre los amantes.

chica joven

La inmensa mayoría de las relaciones entre chicas jóvenes y hombres maduros están abocadas desde el primer momento al fracaso. La vergüenza y el secreto que inevitablemente las acompañan,  significa que ninguna de las dos partes será capaz de entregarse y relajarse plenamente en el amor hacia la otra. Los desequilibrios innatos derivados de la diferencia de edad y experiencia significan que una de las dos partes, el hombre, disfrutará casi siempre de demasiado poder, mientras que la otra, la chica, tendrá muy difícil proseguir con normalidad su vida escolar y familiar habitual. Si el hombre mantiene dicha relación por considerarse sexualmente inadecuado, puede no ser la persona más indicada para iniciar a la joven en los placeres del amor sexual o para colmar todo su potencial sexual.

Según la muchacha vaya haciéndose mujer, puede descubrir que desea la compañía de jóvenes de su propia edad,  que comprendan mejor que su amante mayor, los problemas y gozos de la adolescencia. Puede empezar a sentir que se está perdiendo la oportunidad de explorar el sexo y la vida en general con personas como ella, para quienes todo es todavía nuevo, una experiencia a aprender y compartir. No es probable que un amante maduro comparta sus gustos en relación con la ropa, la música u otros aspectos del ocio y la forma de vida. Así mismo es improbable que posea la energía y el vigor propios de la juventud.

Por tanto, una de las dos partes o ambas a la vez, se cansarán antes o después de este tipo de aventura, de la que desearán escapar, dejando a la otra incapacitada para compartir su dolor con amigos y familiares de un modo normal, lo que constituye un necesario consuelo cuando se pone fin a cualquier relación intensa o duradera.

No obstante, es importante que la gente intente comprender y mostrarse  benévola con los dos amantes involucrados en una relación “tipo Lolita”. La desaprobación y las condenas morales no conseguirán nada. De hecho, tales actitudes pueden servir únicamente para empujar más a cada amante en los brazos del otro,  cuando de no ser así, podrían salir de la situación por su propia cuenta y sin ayuda de nadie. Los padres preocupados ante la posibilidad de que su hija esté manteniendo relaciones con un hombre mayor no deberían reaccionar apresuradamente, sino que pueden pedir el consejo especializado de un psicólogo y tratar de ganarse la confianza de su hija, en lugar de padecer en silencio la carga adicional del secreto y los sentimientos de culpabilidad.

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Gerardo Castaño Recuero
Graduado en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid. Trabajando como psicólogo en Madrid desde el año 2015 y realizando voluntariado (Cruz Roja, Fundación ANAR...). Práctica clínica y formación postgrado: - Máster en "Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica“ impartido por el Dr. Hugo Bleichmar en Madrid. - Máster sobre "Psicoterapia Focalizada en la Emoción". Ejerciendo como psicoterapeuta individual con adultos (trastornos de ansiedad, cuadros depresivos, baja autoestima, adicciones...) y también con niños y adolescentes (trastornos de conducta, agresividad, trastornos alimenticios, fracaso escolar...).

1 Comentario

  1. Yo no soy adolescente, pero sigo sin entender porqué un hombre de 65 años me está acosando, yo tengo 36. Me da mucho asco, solo de pensar en besarle o tener sexo con él. En serio los hombres mayores piensan que nos atraen? Por qué creen que vamos a querer estar con ellos? Si yo puedo estar con alguien de mi edad por que voy a estar con un señor tan mayor? Pero ellos no lo entienden, son patéticos, quieren una mujer mucho mas jovenes para sentirse ellos jovenes. Deberian tener dignidad y orgullo e irse con mujeres de su edad. A la larga saldrian ganando y tendrian mas cosas en comun con ellas.
    Yo quiero estar con hombres de mi edad porque tengo mas cosas en comun, estamos en la misma etapa y nos entendemos en todo.
    Estar con un hombre de 65 es estar como con mi padre, y no me interesa.
    Pero ellos siguen acosando, no se dan cuenta que no nos interesan. Yo le ignoro, y sigue insistiendo.
    Son muy superficiales, solo quieren chicas mas jovenes por el atractivo fisico y lucirlas delante de sus amigos como trofeos, en vez de mirar el interior y la belleza interna de las mujeres de su edad. A mi las mujeres mayores me parecen maravillosas, tienen magia, tienen esencia y una madurez que me gusta mucho.
    Pero ellos siguen baboseando con mujeres a las que sacan 30 años, y no se dan cuenta que hacen mucho el ridiculo.

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