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Cada edad tiene sus logros y sus conquistas, y a su vez, sus bellezas. Sin embargo, a partir de los 40, la mujer alcanza ese período de madurez en el que da un paso adelante, se reafirma y comienza a ser la protagonista de su vida. Pero, ¿cómo ser feliz en esta etapa de la vida? ¡Descubrámoslo!

Ser mujer a partir de los 40

Los 40 son el símbolo de la madurez por excelencia, un momento peculiar en el que la mujer comprende la efimeridad de la vida y desea no desaprovechar ni un segundo más. Todas las batallas libradas, las decepcionantes derrotas y las alegres victorias forman parte de su esencia así como todo su esfuerzo. A partir de los 40 es cuando la mujer deja de preocuparse por el pasado para enfocarse en su presente y comienza a disfrutar realmente lo que está pasando, si es capaz de conectar con su sabiduría interna.

En esta edad, a la mujer ya no le importa tanto la cantidad de relaciones sino la calidad de los vínculos porque ha comprendido que cada persona juega su papel y que son pocas las que de verdad merecen la pena y sacan lo mejor de ella. A partir de ahí tiene claro que el valor lo aporta una compañía sincera y el tiempo de oro que los demás le regalan como muestra de su afecto y apoyo. Porque si hay algo que ha aprendido es a no dar oportunidades a las expectativas y esperas, ya que ha sido víctimas de miles de promesas inacabadas e ilusiones gigantescas. Ahora sabe que no necesita ser la mitad de nadie para estar feliz y contenta.

Así, a partir de los 40 la mujer que alcanza la madurez emocional se muestra tal cual es, libre de máscaras y falsedades como alguien que se ama a si misma, que ama la vida y que descubre que la soledad no tiene por qué ser su enemiga.

9 claves para ser feliz después de los 40

Ser feliz es posible siempre y cuando se tenga la disposición para serlo y las ganas para construir felicidad. Ahora bien, a partir de los 40 es justo cuando se acumulan experiencia y juventud suficientes para conectar con la propia esencia, conocerse un poquito más y dar a la felicidad la importancia que se merece. Porque una mujer que ha pasado los 40 sabe y entiende que no necesita demostrar nada a nadie, que cada día es más humana, menos perfecta y si lo desea y quiere, más feliz. Así, algunas claves que contribuyen a ello son:

  • Quererse a una misma. La primera clave y fundamental es practicar el amor propio como sostén para ser feliz. Algo que aunque sea sencillo de decir guarda su dificultad por la educación recibida y la figura de la mujer en la sociedad. Pero toda mujer debe saber que es increíblemente valiosa por ser ella misma y que no necesita aprobaciones de ningún tipo para dar un paso adelante y luchar por sus sueños. Porque la edad no es un impedimento para quererse, sino una aliada. Ya sea a los 20, a los 40 o a las 60 cada mujer debe aprender a darse amor sincero a ella misma porque será el más fuerte y valioso que pueda encontrar.
  • Aceptar los 40 y todos los años que vendrás después. No hay mejor momento para aprovechar que el presente. Los cuarenta y cincuenta y tantos son una gran etapa de la vida para seguir viviendo experiencias y descubriendo momentos. Porque cada año que pasa no nos hace más viejas sino más vivas.
  • Redefinir los objetivos e intereses. Seguro que habrá sueños y objetivos que no han podido cumplirse y que incluso hayan podido llegar a ocasionar situaciones de frustración, es normal. La mediana edad es un buen momento para redefinir todos ellos y adaptarnos a la realidad que tengamos, lo cual no quiere decir que no puedan cumplirse sino que quizás necesiten una visión renovada y más práctica.
  • Dedicarse tiempo. El trabajo, la vida familiar, la educación de los hijos… han ocupado u ocupan la mayor parte del tiempo por no decir toda, de tal manera que los años han ido pasando y la atención en nosotras disminuyendo. Ahora es un buen momento para dedicarnos tiempo y de esta manera recuperar actividades e intereses perdidos. Un ejercicio para comenzar puede ser al finalizar el día hacer un repaso de la rutina para chequear si hemos hecho algo que queríamos y que nos ayude a desconectar. Y si no ha sido así, comprometernos a ello el próximo día. En el caso de que aun se siga con obligaciones, pedir colaboración para liberar el peso que se lleva a las espaldas aliviará esa sensación de estrés y velocidad.

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  • Rodearse de gente positiva. Las personas de nuestro alrededor influyen en cómo nos sentimos y en definitiva en nuestra salud emocional, por lo que establecer relaciones con gente positiva nos contagiará de ese bienestar que a veces necesitamos.
  • Perdonarse. A partir de los 40 los recuerdos del pasado suelen aflorar con más facilidad que en épocas anteriores, por ello es muy importante hacer las paces con una misma. De nada vale sentir rencor, despreciarnos, criticarnos o latigarnos por lo que hicimos o sentimos atrás. Perdonar nos libera y nos permite avanzar, dejando atrás las cadenas del pasado.
  • Cuidar la salud. Preocuparse y cuidar nuestra salud tanto a nivel físico como psicológico nos aporta numerosos beneficios sobre todo con el paso de los años. Concienciarse de ello es importante por lo que incorporar a nuestro día a día una dieta sana y equilibrada junto a algún tipo de ejercicio físico es imprescindible para ser feliz, así como acudir a controles médicos rutinarios.
  • Ser agradecida. La gratitud es una poderosa herramienta para valorar todo lo que tenemos a nuestro alrededor que nos abre puertas y nos acerca a los demás. La capacidad de ser agradecidas nos permite liberar sentimientos, mejorar nuestra autoestima, fortalecer vínculos, combatir las emociones negativas y aumentar nuestra paz interior.
  • Saborear las pequeñas cosas de la vida. Hay miles de cosas que nos rodean y que pasan desapercibidas. Por ejemplo, apreciar un bonito atardecer, dar un paseo por la playa, disfrutar del olor de las flores cuando caminamos por el campo o simplemente, valorar los momentos compartidos con las personas que apreciamos… Estamos rodeados de pequeñas cosas cargadas de grandes efectos. No lo olvidemos.

El ingrediente secreto para ser una mujer feliz

Por último, hay un ingrediente secreto para ser una mujer feliz después de los 40 y es saber que cumplir años permite vivir la vida desde la calma y la tranquilidad, coleccionando recuerdos y sumando sabiduría sin dejar de seguir creciendo.

Porque no hay un momento determinado para ser feliz, ya que siempre podemos serlo. Lo importante es que antes de ello tenemos que aprender a amarnos, aceptarnos y abrazarnos para reconocer la mujer valiente que todas y cada una de nosotros somos a pesar de las heridas y los pedazos rotos; siendo a partir de los 40 cuando nuestra madurez nos permite seguir siendo auténticas pero mucho más plenas, mucho más nosotras.

Claves para ser una mujer feliz después de los 40
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