Calígula, en la mente del emperador

Emperador Calígula


Cayo Julio César Germánico, más conocido con el sobrenombre de Calígula, fue uno de los emperadores romanos más controvertidos. Nació el 31 de Agosto del año 12 d.C y de él se han contado muchas historias, a cuál más extravagante. Por ejemplo, se cuenta que nombró a su caballo Incitatus cónsul y que se autoproclamó Dios. También es conocida su gran crueldad. Se dice que mandaba asesinar a senadores, amigos y familiares. ¿Cuál era la causa de tanta sangre? Al parecer, el placer.

A lo largo del artículo nos adentraremos en qué ocurrió en la vida del joven emperador para desarrollar tanta crueldad. Repasaremos su infancia, sus épocas que pudieron traumatizarle, así como su posible encefalopatía herpética, su envenenamiento por plomo y la muerte de su hermana predilecta.



Calígula: el niño emperador

El tercer emperador romano, Calígula, sucesor de Tiberio, fue hijo de un importante y reconocido comandante romano, Germánico. Cuando era pequeño acompañaba a su padre por los campamentos militares. Su vestimenta era la misma que la de los militares pero adaptada a su estatura. Es por esto, que llamó la atención del resto de soldados militares y lo bautizaron como “Calígula”, que significa, “botitas”.

El pequeño Calígula tuvo una infancia cómoda, muy cómoda. Demasiado cómoda. Algo que empezaría a marcar su carácter y su forma de ser. Su padre era tan admirado (dicen que incluso más que el emperador Tiberio), que su hijo era tratado casi como otro comandante. El ejército concedía al pequeño Calígula todo lo que quería. De esta forma, el futuro emperador comenzó a tener todo lo que quiso y más, sin escuchar nunca un no por respuesta. No es de extrañar que pudiera desarrollar el síndrome del emperador.

Calígula en Capri: un viaje para el recuerdo… y el trauma

Cuando Calígula tenía diecinueve años fue llamado por Tiberio. El todavía emperador, vivía en un palacio en la isla de Capri, lo más protegido y aislado posible de la civilización. Calígula pensó que ordenaría su ejecución ya que su padre, Germánico, murió en extrañas circunstancias. La historia atribuye la muerte de Germánico a un envenenamiento con cianuro ordenada por Tiberio. Calígula solo tenía siete años cuando vio a su padre morir. Años más tarde, Tiberio mandaría llevar a una isla desierta a la madre del joven Cayo y a dos de sus hermanos. Ella y un hermano morirían de hambre. El otro hermano se suicidaría. Calígula quedó huérfano muy pronto.

La estancia de Calígula en la isla supuso toda una experiencia. Temeroso por ser ejecutado, deambulaba cauto por el palacio. Sin embargo, Tibero, su tío abuelo, pensó en él para ser el futuro emperador. Lo que Calígula no sabía era lo que encontraría en el palacio. La historia cuenta que el emperador organizaba orgías, asesinatos y que incluso arrojaba a mujeres y niños por acantilados de 300 metros de altura solo por placer. Todo lo que ocurría en Capri superaba con creces lo que el futuro emperador había visto a lo largo de su corta vida. Aquello supuso un antes y un después para Calígula.

A raíz de su estancia en Capri, Calígula quedaría marcado por la violencia y la crueldad extrema, por el placer sexual desmedido y por la experiencia de poder absoluto. En un comienzo, el joven Calígula, aceptó participar en los actos sexuales y demás actividades del emperador. Llevar la contra a Tiberio solía suponer la muerte, así que para evitar problemas, Calígula accedió. A pesar de ello, su estancia en el palacio fue de seis años, tiempo suficiente para marcar al futuro emperador de por vida.

Encefalopatía Herpética

Cuando Calígula llegó al poder con 24 años, tras la muerte de Tiberio, el pueblo estaba entusiasmado con su figura. Los historiadores afirman que sus primeros ocho meses de mandato fueron ejemplares. Sin embargo, algo ocurrió. Calígula cambió de la noche a la mañana. Su forma de ser venía arrastrando luces y sombras, pero a pesar de ello, conservaba una salud mental estable hasta que algo se torció para siempre.

Algunas fuentes afirman que la conducta sexual desmedida del emperador pudo conllevarle una encefalopatía herpética (herpes cerebral) que le afectó en el lóbulo frontal. Este lóbulo es el encargado del raciocinio, de medir nuestros impulsos emocionales, de controlar nuestra conducta, etc. Así pues, una afección en este área del cerebro puede suponer un cambio importante de personalidad.

Esta teoría sobre el cambio repentino del emperador no se descarta del todo, pero tampoco se puede afirmar completamente ya que en la actualidad, con todos los medios disponibles, la probabilidad de curarse de un herpes cerebral es baja. Por lo que si hoy la recuperación es difícil, ¿cómo sería hace dos mil años?

Envenenamiento con plomo

Otra teoría que cobra peso en el deterioro mental del emperador fue el envenenamiento con plomo. Se trató de un envenenamiento involuntario. En aquellos tiempos, el vino se destilaba en barricas de plomo. Entonces no sabían de la toxicidad de este elemento. Además, aseguraban que le daba un sabor especial al vino, así que destilarlo en este tipo de barricas era una tradición para darle un gusto especial.

Como entonces no se sabía de la alta toxicidad del plomo, bebían y bebían sin saber que se estaban envenenando lentamente. Cuando Calígula llegó al poder, comenzó a beber cada vez más vino. Sus fiestas eran muy conocidas y en ellas se bebía mucho vino. De esta forma, el emperador pudo ir envenándose y desarrollando un trastorno mental evidente. Quién sabe si con el tiempo hubiera llegado a morir por la cantidad de plomo ingerido.

Muerte de Drusila, la hermana de Calígula

Drusila, hermana pequeña de Calígula, tuvo una influencia enorme en el emperador. Cuando cayó enferma y murió el 10 de Junio del año 38 d.C, Calígula sufrió un duro golpe. Se dice que mantenía relaciones sexuales con ella, a pesar de estar casada y ser su hermana. ¿Eran reales las acusaciones de incesto? La historia cuenta que ambos mantenían un romance y él estaba profundamente enamorado de ella. Así pues, cuando murió, la nombró diosa y mandó celebrar homenajes en su honor por todo el imperio. Con la muerte de Drusila, el emperador quedaría más tocado y su crueldad aumentaría.

“Cuando murió ella, hizo suspender todos los negocios, y durante algún tiempo
fue delito capital haber reído, haberse bañado, haber comido con los parientes o
con la esposa y los hijos”.

-Seutonio-

Trastorno Narcisista

Con todo lo vivido por Calígula, no sería de extrañar que desarrollara un trastorno narcisista de la personalidad. Su personalidad, excéntrica y polémica, sustentaba a un ser humano que creía estar sobre el bien y el mal. Una persona que hacía lo que le venía en gana sin ningún tipo de remordimiento por las consecuencias. Algunas personas afirmaban que estaba loco, que perdió la cabeza, sin embargo, Calígula era consciente en todo momento de lo que hacía.

“Que me odien, siempre y cuando me teman”.

-Calígula-

Reflexión final

Calígula fue un emperador que pasó a la historia por su extrema crueldad y por su mente supuestamente enferma. No obstante, se debe reflexionar sobre quién escribió los primeros documentos sobre el emperador. ¿Eran afines a él o no existía buena relación? ¿Lo conocieron en persona? Algunos autores afirman que la figura de Calígula, a pesar de ser polémica, no fue tan oscura como la pinta la historia.

El emperador atacó, sobre todo, al poder, es decir, a los senadores. ¿Quizá buscaba venganza por lo que hizo Tiberio con él y su familia? ¿Quizá Calígula era un “niño” resentido? Si tenemos en cuenta lo que relata la historia, no es de extrañar que Calígula pudiera perder la cabeza. Recordemos: niño consentido, huérfano joven, seis años viviendo entre sexo, asesinatos y poder, herpes cerebral, envenenamiento con plomo y muerte de Drusila… Si todo esto es cierto, ¿acaso no podría ser razón para desarrollar un trastorno mental grave? Con ello no se pretende justificar lo que hizo, sino buscar una explicación.

¿Fue Calígula víctima de las circunstancias? ¿Cómo hubiéramos actuado nosotros en las mismas condiciones? Es fácil juzgar a alguien desde fuera después de tanto tiempo. Aún así, no se pretende dar la razón al emperador, pero sí reflexionar sobre todo lo ocurrido. ¿Cuál es la verdad sobre el joven Cayo? ¿Cómo era Calígula en realidad? ¿Fue víctima y culpable al mismo tiempo? Todavía sigue siendo un misterio.

Bibliografía

  • Irigoyen, R. (1999). La locura de los Césares. Barcelona: Planeta.
  • Montanelli, I. (2016). La historia de Roma. Madrid: Debolsillo
  • Zapata, P. (2017). La reinterpretación del monstrum. Análisis de Calígula de Albert Camus. Pervivencia del mundo clásico en la literatura: tradición y relecturas, 183-192.

Documentales

  • Calígula: 1400 días de terror
  • Los malos de la historia: Calígula
Calígula, en la mente del emperador
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1 Comentario

  1. Senacional el texto y la forma clara con que todo es narrado.
    Me encanta leer sobre esas historias me agregan mucho como persona y
    me hacen pensar más de forma filosofica.

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