meditación

En este artículo te exponemos los beneficios de la meditación como nadie te los ha contado hasta ahora. La meditación puede definirse como el camino del recogimiento interior. Para los antiguos místicos era la vía sagrada para la conquista y realización personal. Pues, para ellos, meditar significaba escuchar el mensaje de la divinidad dentro de nosotros.

Desde otras ópticas, como las orientales, se suele definir la meditación como el arte de la comprensión y de la contemplación. También, como la base y fundamento de la acción correcta, justa, buena y sana.


Por encima de todo, la meditación permite centrarse en el presente, ser más consciente de las pequeñas cosas, conocerse mejor y hacerse más sabio cada día. Todo ello imbuido en un ambiente de paz y serenidad.

Beneficios de la meditación

1. La paz interior

Entre los principales beneficios de la meditación está que nos da paz y unidad. Nos armoniza, nos restaura, nos ayuda a superar el conflicto interno. Para aquellos que conciben la enfermedad como un estado de incompleto, la meditación nos facilita la tarea para completar el Ser: cuerpo, alma y espíritu.

2. Estado placentero de relajación

La meditación nos relaja, alivia y reduce las tensiones físicas y psíquicas. Es uno de los mayores calmantes o sedantes. Alivia nuestros miedos y problemas emocionales, aquellos que nos atenazan y angustian. Además, disminuye el estrés, la ansiedad, la depresión y las preocupaciones.

3. Una mirada dentro de ti

Otro de los grandes beneficios de la meditación es que nos hace volver la mirada hacia nuestro interior. Uno de los problemas actuales es que vivimos «hacia afuera», y nos alejamos de nuestra propia realidad. No nos conocemos a nosotros mismos. Precisamente, la meditación permite conocerse a uno mismo.

Nos hace tomar contacto con nuestro Ser más profundo. Por lo tanto, podemos sentir su presencia, su importancia, su significado. Podemos conectarnos con nuestra íntima profundidad y aprender de ella.

4. Un viaje hacia el autoconocimiento

Nos ayuda a conocernos mejor y aprender cómo funciona nuestro propio mundo personal. Nos permite conectar con nuestro cuerpo y nuestra psique, terminando con la desconexión habitual con la que vivimos nuestro vida, y que nos impide integrar nuestra experiencia.

Permite darnos cuenta de todo aquello que ocurre dentro de nosotros y en nuestro exterior. Además, somos conscientes de las sensaciones, reacciones, pensamientos o impulsos que surgen de nuestra mente, así como del porqué de nuestros cambios en el estado de ánimo.

5. Vivir en el presente

Desde luego, es mucho mejor vivir en el ahora, alerta y despiertos, que estar patológicamente atrapados en el pasado (depresión) o en el futuro (ansiedad).

La meditación te permite ser consciente del ahora, con mente abierta, atentos a todo, pero presentes en nuestra propia realidad. Por lo tanto, rompe con la tiranía que subyuga nuestra vida, atrapándola en momentos temporales que nos impiden actuar.

6. Visión profunda

Otro de los beneficios de la meditación está la capacidad de desarrollar nuestra capacidad de visión. Parafraseando a Marcel Proust, no se trata de ver una nueva realidad, sino de ver la realidad con unos nuevos ojos.

De esta manera, aprenderemos a ver las cosas tal como son, con claridad y objetividad. También podremos situar las cosas en perspectiva, con un enfoque global sobre las cosas.

7. El camino hacia la libertad

La meditación te ofrece la oportunidad de experimentar una libertad personal como nunca antes. Nos libera de las excusas y de los lastres que nos impedían ser auténticos, felices.

Por otro lado, te darás cuenta que muchas personas viven en una vida falsa, poco auténtica, automatizada y esclavizada a las cosas materiales (coche, dinero, trabajo, aperiencias…).  Eso no es una vida libre.

La libertad es tener la capacidad de desprenderse de lo innecesario y vivir con lo suficiente. Lo que posees acabará poseyéndote. No obstante, tu Ser es lo único que no te podrán quitar.

8. Nos transforma

La meditación puede ayudarte a despertar, afianzar y acrecentar tus virtudes. Entendemos por virtudes aquellas cualidades y rasgos del carácter que son más necesarios). Además, podemos aprender a corregir nuestros vicios y defectos. Puedes transformarte y forjar una nueva manera de ser.

9. Higiene mental

Veámoslo así: nuestra mente se ensucia diariamente con todo lo negativo que acumulamos en ella. La meditación nos ayuda a barrer toda esta inmundicia y, por tanto, purifica nuestra mente. Nos reconcilia con el subconsciente.

Además, nos ayuda a combatir contra nuestras propias resistencias, limitaciones, fobias, manías y obsesiones. Nos enseña a encarar el sufrimiento y a afrontar los problemas. En otras palabras, la práctica regular de la meditación nos da aplomo, firmeza y fortaleza.

10. Descubrir lo importante de la vida

Otro de los grandes beneficios de la meditación es que, al centrar y canalizar nuestra atención, encontramos un centro espiritual en torno al cual organizar nuestra vida. Tomamos contacto y aprehendemos nuestro centro, aquello que aporta a nuestra existencia equilibrio, paz y armonía.

Por otra lado, nos permite encauzar adecuadamente nuestras energías físicas, anímicas y espirituales. Potencia nuestras fuerzas positivas, como aquellas curativas, creativas, liberadoras. Por el contrario, hace desaparecer las energías negativas o limitadoras del Ser.

Finalmente, nos hace receptivos, dispuestos a ver y recibir la verdad. Nos enseña a escuchar. También, desarrolla la intuición, la sensibilidad, la memoria, la inteligencia y la capacidad de asimilación y aprendizaje.

Descubre los beneficios de la meditación a través de estos ejemplos

Referencias

Gutiérrez, G. S. (2011). Meditación, mindfulness y sus efectos biopsicosociales. Revisión de literatura. Revista electrónica de psicología Iztacala14(2), 26-32.

Walsh, R. (1996). Meditación. Natura Medicatrix: Revista médica para el estudio y difusión de las medicinas alternativas, (43), 16-22.

Weiss, B. (2014). Meditación. B DE BOOKS.

Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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