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Bandura, padre de la teoría de la autoeficacia, presentó un modelo sobre el funcionamiento humano que se asienta en dos principios clave.

  • Por una parte, la existencia de una interacción recíproca entre ambiente, conducta y persona
  • Por otra, la importancia de una serie de variables cognitivas que permiten aprender del ambiente, desarrollar habilidades y competencias, reflexionar sobre uno mismo y evaluar, guiar y motivar la propia conducta

Posteriormente, Bandura subrayó la importancia de la actividad cognitiva implicada en la representación de metas, la anticipación de los resultados probables de varias acciones, la realización de atribuciones a partir de los éxitos y fracasos pasados y la estimación de la autoeficacia.


En este sentido, entre sus principales aportaciones cabe destacar su estudio sobre el papel desempeñado por las expectativas de autoeficacia y el control personal en el marco concreto del proceso de autorregulación del comportamiento.

Elementos de la teoría de autoeficacia y control personal de Bandura

Para Bandura el sí mismo representa un sistema de autorregulación de la conducta a través de la percepción y valoración de la propia conducta. Son, pues, procesos de control personal que pueden variar de una situación a otra y a lo largo del tiempo.

No tienen, por tanto, gran estabilidad temporal ni consistencia transituacional. Así, Bandura considera que lo que las personas tienen no es un autoconcepto, entendido éste como algo estable y duradero, sino autoconcepciones que cambian y son distintas según los momentos y situaciones.

De hecho, la imagen de sí mismo es el resultado final del proceso de autocontrol, distinguiendo tres etapas en dicho proceso: la auto-observación, los procesos de enjuiciamiento y la auto-respuesta.

La auto-observación

La auto-observación representa la observación que realiza el sujeto de su propio comportamiento, entendido éste en su totalidad (actos, metas, estrategias, sentimientos…).

Es realmente importante que el individuo tenga información constante sobre su conducta, para introducir correcciones o redefinir los objetivos si es necesario.

Los procesos de enjuiciamiento

Los procesos de enjuiciamiento constituyen la valoración que realiza el sujeto de sus comportamientos, en función de una serie de normas que ha ido asumiendo a partir de los modelos internos y el autorreforzamiento.

El mayor efecto regulador sobre la conducta lo produce la adopción de metas que estén ligeramente por encima de nuestra percepción de competencia, sirviendo así de estímulo efectivo para mantener e incrementar el esfuerzo en la conducta orientada a su logro.

La auto-respuesta

La auto-respuesta implica la reacción que se da en la persona tras las dos etapas anteriores. Incluso en aquellas actividades dirigidas y controladas externamente es el individuo el que dirige el ritmo, esfuerzo, calidad del trabajo…

La conducta se mantiene porque el sujeto valora periódicamente el desarrollo de la conducta, otorgándose recompensas y satisfacciones si se va progresando, o introduciendo correcciones, ensayando nuevas estrategias, e incrementando el esfuerzo, si se aprecian desviaciones respecto del plan establecido.

La idea que cada uno tiene sobre su eficacia constituye un aspecto central dentro del sistema del sí mismo. Es, pues, un elemento central del sí mismo, junto con los procesos de auto-valoración, siendo uno de los aspectos más investigados por Bandura.

 

Las expectativas de autoeficacia

Las expectativas de autoeficacia explican los resultados de la observación de modelos en la conducta. Desde entonces, han recibido una gran cantidad de atención desde diversos sectores.

Las expectativas de autoeficacia se refieren al juicio sobre la capacidad que uno cree tener para realizar algo, para llevar a cabo determinadas actividades, hacer frente con éxito a determinadas situaciones.

En general, es la percepción y valoración de uno mismo como poseedor de la capacidad y recursos personales necesarios para hacer frente a las diversas situaciones a que se enfrenta en su vida diaria.

Se diferencia de las expectativas de resultados, que también han sido propuestas por Bandura, en que éstas se refieren a la creencia sobre la probabilidad de conseguir un determinado resultado (asociación entre conducta-consecuencias).

A diferencia de las expectativas sobre lugar de control, Bandura afirma que éstas son específicas para las situaciones. En este mismo sentido, otros científicos sostienen que no son algo que caracterice al sujeto y le defina de modo general, sino la percepción de uno mismo como con recursos suficientes para hacer frente a la situación específica con que se enfrenta.

En definitiva, parece que uno de sus aspectos fundamentales es el papel que desempeñan en el control del comportamiento. Aunque también parecen influir en qué actividades participamos, cuánto nos esforzamos en una situación, cuánto tiempo perseveramos en una tarea y cómo son nuestras reacciones emocionales.

Autoeficacia y sistemas de respuesta

  • A nivel cognitivo, influyen en el modo en que el individuo anticipa y hace planes para su futuro
  • Motivacionalmente, influyen en el mantenimiento e incremento del nivel de esfuerzo para lograr la meta deseada, a pesar de los obstáculos y dificultades que puedan surgir durante el proceso que lleva al logro de los objetivos, así como en el tipo de metas y objetivos que uno se propone conseguir
  • A nivel afectivo, influyen en el mayor o menor grado de amenaza que se le atribuyen a las situaciones, en el modo en que se reacciona afectivamente ante las dificultades que surgen, ejerciendo un efecto amortiguador o modulador de la reacción emocional y disminuyendo la probabilidad de aparición de reacciones afectivas negativas como ansiedad y depresión y de pensamientos negativos que activan y mantienen dichas reacciones

Referencias

  • Bandura, A., Elder, G. H., Flammer, A., Schneewind, K. A., Oettingen, G., Jerusalem, M., & Zimmerman, B. J. (1999). Auto-eficacia: cómo afrontamos los cambios de la sociedad actual.
  • Olivari Medina, C., & Urra Medina, E. (2007). Autoeficacia y conductas de salud. Ciencia y enfermería13(1), 9-15.
  • Suárez, P. S., García, A. M. P., & Moreno, J. B. (2000). Escala de autoeficacia general: datos psicométricos de la adaptación para población española. Psicothema12(Su2), 509-513.


Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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