Atención plena o mindfulness

mindfulness cerebro


El Mindfulness es una herramienta cada vez más extendida en diferentes ámbitos. Podemos encontrarlo en el campo de salud, en el área laboral, en los colegios, en el mundo del deporte, etc. De un tiempo a esta parte ha cobrado especial fama, sin embargo, no se trata de una creación reciente. Lleva con nosotros más de 2500 años. Mindfulness se puede traducir como “atención plena”. Pero, ¿por qué está tan de moda? ¿Qué se esconde detrás de esta técnica?

A lo largo del artículo se contextualizará la práctica de la atención plena a través de un breve repaso sobre su historia. Se expondrá en qué consiste y sus beneficios. Al mismo tiempo, también se despejarán algunas dudas sobre el uso polémico que se puede hacer de esta técnica. Sin duda, se trata de un tema muy de moda y del que conviene realizar un breve pero profundo repaso para tener un conocimiento más exacto del mismo.



Atención plena: un poco de historia

Hace aproximadamente un siglo, un monje budista tradujo al inglés la palabra “Sati” del “Canon Pali”. El Canon Pali son las escrituras budistas más antiguas y en su traducción tuvo que encontrar una palabra en inglés que definiera lo mejor posible el término “Sati, que en sánscrito significa memoria, recordar, mantener en mente. De esta forma, lo tradujo como “mindfull”, que significa estar atento. Y de aquí derivó a “mindfulness”, que equivaldría al estado de atención plena.

El Mindfuless quedó ahí hasta que el doctor Jon Kabat-Zinn, del hospital de Boston, elaboró en los años sesenta un plan de ocho semanas basado en mindfulness para reducir el dolor, adicciones, etc. En este caso, Kabat-Zin aplicó el mindfulness de forma laica, sin connotaciones religiosas. A pesar de ello, esta técnica posee muchos grados de profundidad espiritual. ¿Qué quiere decir esto? La atención plena es un proceso importante dentro de la meditación.

¿Qué es la meditación?

Meditar es entrar en contacto con estados positivos como el amor y la compasión. En el budismo, el amor es la aspiración de que todos los seres tengan la felicidad y las causas de la felicidad. La compasión es la aspiración de que todos estén libres del sufrimiento y sus causas. Así pues, existen diferentes tipos de meditación para familiarizarnos, cultivar y entrar estos estados internos. El budismo, y ya la ciencia moderna, afirman que meditar en el amor y la compasión hacia los demás nos hace más felices y disminuye los estados de depresión.

“Al centrarnos en lo positivo en lugar de en lo negativo, podemos liberarnos de los pensamientos que nos debilitan y los sentimientos que deterioran nuestra salud”.

-Jon Kabat-Zinn-

La atención plena sería la capacidad de atender y retener la atención, en este caso, en el amor o la compasión. Para ello, es importante aprender a centrar la atención en la respiración. En este punto nos encontramos con un tipo de meditación llamada “Samatha“, que significa calma mental. Sería lo más parecido al mindfulness. Se trata de centrar la atención en la respiración y practicar y practicar hasta que seamos capaces de no ser distraídos por nuestros pensamientos.

Atención plena, ¿en qué consiste?

El mindfulness o atención plena, es la habilidad que tiene la mente para atender a un solo estímulo y retener la atención en ese mismo estímulo. Imaginemos que atendemos el paso de la respiración por las fosas nasales, tanto al inspirar o al expirar. Nuestra atención se enfoca en el roce del aire al salir y al entrar por la nariz. En este caso, la atención plena es la capacidad que tenemos para atender y retener la atención en el punto donde roza el aire con la nariz.

Recordar en qué debemos enfocar la mente y retenerla en el objeto sensorial o mental es fundamental para que las sesiones sean lo más exitosas posibles. Para ello es importante evitar juzgar aquello que nos venga a la cabeza. Cuando juzgamos un pensamiento, tanto para bien como para mal, crea en nosotros una reacción emocional. Esta reacción, por una parte, nos distrae de la práctica; y por otra, activa en nosotros emociones tanto positivas como negativas. Lo que nos aleja de una práctica eficaz.

“Podemos reaccionar frente a los pensamientos, o bien simplemente observarlos sin juzgarlos, tal como hacemos en la práctica del mindfulness”. 

-Ken A. Verni-

También es importante alejar agobios. Al principio, todo practicante de mindfulness suele pensar que no está hecho para esta técnica. El razonamiento principal es que “me vienen muchos pensamientos a la cabeza y me agobio”. Sin embargo, esta es la respuesta normal en las primeras sesiones de meditación. Al no estar acostumbrados a controlar la mente, somos testigos por primera vez del control que tiene ella de nosotros. Y aquí radica gran parte del éxito, en saber que somos nosotros los que debemos controlar la mente y no viceversa. Por tanto, la invasión de pensamientos es algo completamente normal.

Beneficios de la atención plena

El mindfulness tiene la capacidad de producir beneficios a múltiples niveles, a continuación repasaremos los más destacados.

Salud y bienestar

  • Reduce el estrés y la ansiedad.
  • Disminuye los síntomas de depresión.
  • Reduce los niveles de dolor.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Mejora la salud circulatoria y cardíaca.
  • Mejora la calidad del sueño.

Felicidad y realización

  • Aumentan los niveles de autoestima y autoconfianza.
  • Mayor disfrute de las actividades de ocio.
  • Aumento de la concentración en nuestros objetivos.
  • Ayuda a desplegar nuestro potencial.
  • Mejora de nuestras relaciones.

Habilidades cognitivas

  • Mejora la memoria, la concentración y la función cerebral.
  • Reflejos más rápidos.
  • Aumenta nuestra resistencia mental.
  • Los procesos mentales se vuelven más rápidos.
  • Mayor capacidad en la toma de decisiones.

Conciencia de uno mismo y habilidades vitales

  • Mejor conocimiento de uno mismo.
  • Gozamos libertad frente a las respuestas habituales librándonos de respuestas automáticas.
  • Mejoramos en el control de nuestras emociones.
  • Mejor comunicación.
  • Aumenta nuestra capacidad de escucha activa y nuestra empatía.
  • Alcanzamos más independencia.
  • Aumenta nuestra inteligencia emocional.
  • Nos volvemos más resistentes a la adversidad.

Polémicas sobre el mindfulness o atención plena

A pesar de ser una técnica con innumerables beneficios, existen diversas polémicas. La más destacable es aquella que hace referencia al uso del mindfulness en las empresas y en el ejército. Por un lado, algunas críticas se centran en la utilización de esta técnica con el único fin de mejorar el estado del trabajador para un mayor rendimiento laboral y aumentar el número de ganancias. En otras palabras, es visto solo como una técnica para “explotar” mejor al trabajador.

Otro foco de polémica es el entrenamiento de francotiradores para mejorar su puntería. De este modo, a través del mindfulness un francotirador sería más eficaz en su labor, en este caso disparar. Así pues, es visto como un entrenamiento para “ser más mejor matando”. Llegados a este punto es importante señalar, que si se desvincula el mindfulness de su contexto original, puede ser aplicado en innumerables campos. El bisturí fue creado para operar y salvar vidas. Sin embargos, en manos equivocadas, puede servir para matar. Por ello, es importante aprender mindfuness dentro de su contexto original.

Reflexión final

Es por esto, importante remarcar que la finalidad genuina y principal de la atención plena es la de cultivar, entrenar y familiarizarnos con estados internos como el amor y la compasión. De esta forma, poco a poco, iremos aumentando nuestros niveles de autoestima, confianza y entraremos en contacto con emociones más puras y sanas. El mindfulness no debería ser usada como herramienta de explotación ni con finalidades perjudiciales. Si esto es así, se está dando un mal uso de la técnica, pues su intención original es beneficiar a todos los seres.

La atención plena, como toda práctica, conlleva tiempo. Es importante tener paciencia para alcanzar resultados notables. Así pues, a base de constancia, motivación y entusiasmo, podremos sacar jugo a esta técnica tan completa y beneficiosa. Debemos recordar que si queremos recorrer un kilómetro, tenemos que empezar dando un primer paso. Por lo que si queremos alcanzar estados marcados y notables de bienestar, tenemos que empezar con calma y ser pacientes. ¡Bienvenidos a esta aventura de autodescubrimiento!

Bibliografía

  • Kabat-Zinn, J. (2016). Vivir con plenitud las crisis. Cómo utilizar la sabiduría del cuerpo y de la mente para enfrentarnos al estrés, el dolor y la enfermedad. Barcelona: Kairós.
  • Verni, K. (2015). Mindfulness práctico. Guía paso a paso. Madrid: Gaia Ediciones.
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