Amusia

Roberto tiene 52 años. Es odoltólogo y es propietario de una clínica dental. Aunque, lo que realmente le apasiona es la música. Tiene un grupo de rock desde los 18 años y, a parte de ensayar con frecuencia, dan conciertos de vez en cuando. Les gusta versionar a los Beatles y a los Doors. También tienen canciones propias. Sin embargo, desde que Roberto sufrió un accidente cerebrovascular ha tenido que dejar su grupo musical. Roberto puede mover sus dedos, incluso puede coger una guitarra. En apariencia, Roberto lleva una vida funcional, pero… es incapaz de percibir la música. Roberto sufre de amusia.

La música supone una actividad humana que requiere la interacción de diferentes procesos mentales. Se trata de un proceso mental complejo. Por ejemplo, para producir música se requiera una correcta habilidad temporal de acciones que están organizadas de forma jerárquica. Por otro lado, esta conducta motora de tocar un instrumento ha de interaccionar de forma correcta y precisa con el sistema auditivo. De esta forma, a través del sistema auditivo se puede reajustar las órdenes motoras que se envían a los músculos encargados de tocar un instrumento.

Como se puede observar, la percepción y la producción musical es un proceso más complejo de lo que puede parecer. A lo largo del artículo se abordará tanto la percepción musical como el concepto de amusia. ¡Comencemos!

Percepción musical

El reconocimiento de la música abarca dos modalidades. Por una parte, el reconocimiento de la melodía y por otro, el componente temporal de la música. El tempo y las variaciones del timbre también ayudan en el reconocimiento musical, pero su importancia es menor. La identificación de una canción está basada en el «reconocimiento de la correcta alternancia de los tonos a una distancia relativa entre ellos, lo que permite discriminar entre los más agudos y los más graves» (Barquero y Payno, 2007).

Como afirman Barquero y Payno (2007): «un cambio en la velocidad de emisión, en el timbre del instrumento o en el ritmo no producen una distorsión significativa en el reconocimiento de la pieza; un error en la secuencia de los tonos será reconocido como extraño a la partitura y, si es bastante importante, podrá llegar a impedir su identificación». Por otro lado, los tonos, más que percibirse de forma individual, se perciben como unidades de agrupación, como una palabra compuesta por la agrupación de sonidos diferentes.

En diversos estudios que se han llevado a cabo para estudiar la discriminación del tono, han hallado la activación de la corteza frontal ventrolateral derecha. En cambio, si lo que se pretende es la discriminación entre silencios y sonidos, se activa la misma zona pero de forma bilateral. Por otro lado, la activación de la corteza temporal estaría relacionada con el almacenamiento de los tonos, mientras que la activación de la corteza frontal estaría relacionada con actividades de la memoria de trabajo.

Amusia, ¿en qué consiste?

La amusia es un concepto que designa al fallo que se produce en la decodificación correcta de la información musical. Consiste en alteraciones en la ejecución, percepción, escritura y lectura musical como resultado de un daño cerebral adquirido, aunque no tienen porque darse todas ellas al mismo tiempo. Estas alteraciones no se explican por problemas en la audición, ni por retraso mental, ni tampoco por la falta de exposición a la música. Los pacientes que sufren amusia fallan en las tareas que requieren discriminación y reconocimiento de la música.

La alteración en la decodificación adecuada de la información musical es a consecuencia de un fallo primario en la percepción y aquellos que lo sufren muestran una incapacidad para distinguir entre los diferentes componentes musicales. Este tipo de amusia se denomina amusia aperceptiva y se puede observar en lesiones en el hemisferio derecho, en concreto, en el giro temporal superior.

Otro tipo de amusia consiste en que aquellos que la sufren pueden discriminar los diferentes componentes de una melodía pero no pueden reconocer la melodía en sí. Consiste en una alteración de la memoria específica para la música. Este tipo de amusia se produce a causa de lesiones bilaterales que afecta a los dos lóbulos temporales. En el hemisferio derecho se produce el aprendizaje y la retención de nuevas melodías, pero para el reconocimiento de éstas una vez aprendidas, es necesaria la activación del hemisferio izquierdo.

Amusia congénita y adquirida

La amusia congénita fue estudiada a partir de sujetos sordos para un tono. El equipo de Ayotte (2002), destacó que la amusia congénita se trata de una agnosia sensorial, en la que la percepción de la música es anormal a pesar de que la audición y la cognición están conservadas. La amusia adquirida se produce durante nuestra vida, y puede deberse tanto a un problema a nivel cortical o a nivel de la vía auditiva aferente. Algunos pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular o aquellos a los que se le ha instalado un implante coclear, han podido llegar a generar amusia.

Bibliografía

Ayotte, J., Peretz, I. e Hyde K. (2002). Congenital amusia: a group study od adults afflicted with a music-specific disorder. Brain, 125 (2), 238-251.

Peña-Casanova, J. (2007). Neurología de la conducta y neuropsicología. Madrid: Editorial Médica Panamericana.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here