Qué es la Abulia: 20 síntomas

Verificado Redactado por Isbelia Farias. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 29 abril 2021.

La abulia es una alteración que se caracteriza por la falta de voluntad, entendida esta como la capacidad para decidir.

La abulia es la ausencia total o parcial de la voluntad. Quienes experimentan abulia se sienten incapaces de tomar decisiones o llevar tareas a término.

¿Qué es la abulia?

La abulia es una apatía extrema, un cuadro en el que la persona que lo sufre siente una sensación de vacío, una falta de energía y no siente deseos o ganas de emprender ninguna actividad.

Quienes sufren de abulia también tienen dificultad para tomar decisiones, o emitir respuesta ante ciertas situaciones.

Las personas con abulia abandonan las tareas o no logran realizarlas en el tiempo pautado, lo cual les trae consigo el malestar de la frustración.

En el caso de las relaciones sociales, estas también se ven afectadas, ya que la persona que padece de abulia siente una falta de interés al momento de relacionarse con otros, o demuestra apatía en las interacciones.

La misma falta de motivación hace que las personas con abulia pronuncien frases muy cortas, además de tener un enlentecimiento en los pensamientos.

Síntomas de la abulia

Los síntomas de la abulia son propios de quienes sufren de la falta de acción, y son los siguientes:

  1. Pérdida del disfrute en las pequeñas cosas de la vida;
  2. Pasividad;
  3. Reducción en las actividades físicas;
  4. Empobrecimiento de las relaciones sociales;
  5. Postergar las tareas;
  6. Falta de compromiso;
  7. Falta de apetito;
  8. Poco deseo sexual;
  9. Evitar tomar decisiones;
  10. Cansancio:
  11. Pérdida de la espontaneidad;
  12. Estado de indecisión;
  13. Sentimiento de bloqueo mental;
  14. Falta de energía;
  15. No inicia actividades;
  16. Si inicia actividades, las abandona;
  17. Falta de interés en el autocuidado;
  18. Insomnio;
  19. Apatía;
  20. Somnolencia.

El filósofo Byung-Chul Han comentó que, en la actualidad, se vive inmerso en lo que él denomina “la sociedad del cansancio”.

En dicha sociedad, lo que predomina es el aburrimiento, la apatía y la ansiedad, por lo que, podría afirmarse que la abulia es un mal que hoy día afecta a muchos, pero que, puede tener solución.

Además, la abulia tiene diferentes causas que merecen ser analizadas a fin de encontrar una salida a tal sentimiento.

Las causas de la abulia

Este padecimiento puede tener diferentes causas, entre las cuales sobresalen las siguientes:

  • Causas biológicas: existe una posibilidad de que existan alteraciones neurológicas. Al respecto, el autor Shivani Ghoshal, en su estudio sobre la neurología de la actividad disminuida: abulia, sostiene que este padecimiento se explica habitualmente por interrupciones en los circuitos frontales subcorticales; dichas interrupciones pueden ocurrir con lesiones en los lóbulos frontales, núcleos caudados, mesencéfalo y tálamo. Es decir, que la abulia se ha observado en pacientes con iniciativa y actividad reducidas que han sufrido lesiones localizadas del sistema nervioso central.
  • Causas ambientales: estas se encuentran condicionadas por las experiencias de vida que se han tenido y que influyen en la manera de afrontar los retos y la motivación necesaria para continuar hacia adelante.

Además de estas causas, la falta de interés también puede ser un síntoma de la distimia o de un trastorno de depresión.

El tratamiento para la abulia

En muchos tipos de enfoques terapéuticos la abulia es tratada intentando que quien lo padece vaya incorporando a su rutina pautas para el autocuidado, el ejercicio físico, una buena alimentación y horarios para descansar.

Igualmente, se procura identificar los pensamientos o las creencias que han llevado a las personas a desarrollar la abulia y a sostenerla en el tiempo.

En muchos casos se hace necesaria la valoración de un psiquiatra y que, si es necesario, realice la prescripción de fármacos que le permitan alcanzar un ajuste químico y que le ayude a lograr la recuperación de forma más rápida.

De lo que se trata es de ir incorporando la acción a la vida diaria e ir recuperando la motivación y el entusiasmo.

Asimismo, se recomienda que la persona que sufre abulia evite el aislamiento y que se relacione con las personas que son más significativas en su vida. Si la persona se siente en confianza, puede expresar lo que siente y pedir ayuda en lugar de guardar silencio.

También, se sugiere ver la realidad con un poco de objetividad, pues, muchas situaciones no son más difíciles de lo que se imaginan. Siempre hay personas que eligen ver con alegría los eventos que suceden a diario, mientras que otros lo ven en tonos grises. Algunas veces, es una cuestión de elección.

Cuando se sufre de este padecimiento es conveniente cambiar los pensamientos, sustituir aquellos que son negativos por unos que sean positivos para cambiar la óptica de la realidad.

Es importante no presionarse en esos momentos, sino comprender que poco a poco se va avanzando. Es necesario trazar objetivos que sean pequeños y realistas, es decir, alcanzables. Poco a poco, las metas se irán superando.

Resulta primordial convertir la rehabilitación propia en un objetivo, atreverse a dar el paso y tomar aquellas clases de pintura que siempre se desearon, aprender a tocar un instrumento musical, adoptar una mascota, o hacer aquello que siempre se anheló, pero que no se había hecho hasta el momento.

Cuidar la alimentación también es fundamental, pues, esto ayuda a levantar el ánimo. Se deben evitar las comidas pesadas, el cigarrillo y el alcohol. Recordar siempre que sí es posible salir de esta situación y recuperar la alegría por la vida.

No te pierdas: la anhedonia

Bibliografía:

  • Das, J. M., & Saadabadi, A. (2020). Abulia. StatPearls [Internet].
  • Han, B. C. (2017). La sociedad del cansancio: Segunda edición ampliada. Herder Editorial.
  • Hastak, S. M., Gorawara, P. S., & Mishra, N. K. (2005). Abulia: no will, no way. JAPI53.
  • Ghoshal, S., Gokhale, S., Rebovich, G., & Caplan, L. R. (2011). The neurology of decreased activity: abulia. Reviews in neurological diseases8(3-4), e55–e67.

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching (Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura (Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo (Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.

Deja un comentario