Wolfgang Köhler nació en Estonia en 1887. Estudió en la Universidad de Berlín y se graduó en el año 1909.

Wolfgang Köler fue un psicólogo alemán que dedicó gran parte de su carrera al estudio sobre cognición e inteligencia animal. Este fue el centro de las investigaciones de este profesional, obteniendo información muy valiosa.

Primeros años

Wolfgang Köhler nació el 21 de enero de 1887 en Reval (ahora Tallin) en el Imperio ruso (ahora Estonia). Su padre era el director de una escuela local para los hijos de alemanes que trabajaban en esa área. Cuando tenía seis años, la familia regresó a Alemania, donde Wolfgang y sus hermanos recibieron la educación típica alemana que los preparó bien para carreras profesionales y una sociedad culta. Wolfgang en particular desarrolló un gran amor por la música clásica.

Asistió a las universidades de Tübingen, Bonn y la Universidad de Berlín, donde recibió una formación científica exhaustiva en física, química y biología. En Berlín estudió con el famoso físico Max Planck, cuyas enseñanzas influyeron en su enfoque de la psicología. Realizó su doctorado en psicología por la Universidad de Berlín en 1909, con una disertación sobre psicoacústica bajo la dirección de Carl Stumpf.

Después de recibir su doctorado, Köhler comenzó a trabajar en el Instituto Psicológico de la Academia de Frankfurt. Sus primeros trabajos en psicología incluyeron el análisis psicológico de la audición, combinando su formación en ciencias con su amor por la música.

Edad adulta y Psicolgía Gestalt

Entre 1910 y 1913, trabajó como profesor asistente en el Instituto de Psicología de Frankfurt. Allí participó en el célebre experimento del movimiento aparente de Max Wertheimer, junto a Kurt Koffka.

Estos tres teóricos se conocieron en este entorno y, desde entonces, trabajaron en varias investigaciones conjuntas. En la mayoría de ellas, los tres llegaron a conclusiones similares sobre la percepción, lo cual los llevó a crear su propio movimiento.

En 1913 fue nombado director de la Academia Prusiona de Ciencias de Tenerife, en la conocida como Casa Amarilla. En este lugar, este psicólogo desarrolló trabajos de investigación sobre las capacidades cognitivas en chimpancés.

A partir de ahí pudo elaborar diferentes teorías respecto al aprendizaje y sobre la existencia de inteligencia en simios no humanos. Poco después estalló la Primera Guerra Mundial. Aunque en un principio quiso participar en el servicio militar de Alemania, no pudo porque se le impidió navegar, ya que las aguas eran controladas por los británicos.

Fue en 1920 cuando pudo volver a Alemania y entró a trabajar al Instituto de Psicología de la Universidad de Berlín, del que fue nombrado director en 1921. En este contexto inició la investigación sobre la teoría Gestalt.

En 1929 Köhler escribió Psicología Gestalt, que describía varios aspectos de la teoría Gestalt basada en la serie de investigaciones realizadas en el Instituto. Con sus colegas, Köhler fundó Psychologische Forschung, una revista que proporcionó un foro para publicaciones de investigación y discusión en psicología de la Gestalt. Uno de sus colegas, y a veces rival, en Berlín fue Kurt Lewin, quien aplicó los principios de la Gestalt en las áreas de motivación y dinámica social. Otro fue Kurt Goldstein, un neurólogo que aplicó las ideas de Gestalt a los procesos cognitivos.

En 1925, Köhler pasó un año como profesor visitante en la Universidad de Clark en los Estados Unidos.

Cuando los nazis comenzaron su ascenso al poder en Alemania, eliminando a los profesores judíos de sus cargos, Köhler se sorprendió e indignó. Escribió una carta a un periódico de Berlín protestando y argumentando que muchas de las mayores contribuciones a la cultura alemana provenían de ciudadanos judíos. Esta puede haber sido la última opinión abiertamente antinazi publicada durante el Tercer Reich.

Con la intimidación nazi y las amenazas a su trabajo en aumento, en 1934, Köhler aceptó un puesto como profesor William James en la Universidad de Harvard y profesor visitante en la Universidad de Chicago en 1935. Cuando Köhler no firmó un juramento de lealtad personal a Adolf Hitler, su puesto en Berlín fue ocupado y sus asistentes fueron despedidos. En el verano de 1935, renunció a su puesto en Berlín y se mudó permanentemente a los EE. UU., Tomando un puesto en el Swarthmore College en Pennsylvania, donde trabajó hasta su jubilación en 1958.

Editó sus conferencias de William James de 1934, publicándolas en 1938, como El lugar del valor en un mundo de hechos, y continuó persiguiendo su aplicación de ideas de la física, como las fuerzas vectoriales en el contexto psicológico y ético.

Contribuciones a la psicología

Los estudios que realizó este célebre investigador y psicólogo han sido muy importantes para entender la conducta del ser humano y su relación con su parte animal. Uno de los conceptos más importantes es el de insight, que aún hoy se utiliza.

El análisis de las habilidades cognitivas en primates llevó a que se desarrollaran y reformularan diferentes teorías del aprendizaje y la consideración de las habilidades cognitivas en animales.

Por lo tanto, como hemos dicho, Wolfgang Köhler fue uno de los representantes más destacados de la famosa psicología de la Gestalt. Uno de sus mayores logros fue lograr dar una explicación a temas muy complejos como el aprendizaje.

Mientras en EEUU se hacían experimentos basados sobre todo en la observación, este investigador fue el primero en realizar investigaciones en laboratorios con chimpancés. Lo que hacía con ellos era poner obstáculos para que pudieran conseguir comida.

En sus estudios pudo ir viendo cómo los chimpancés eran capaces de inventar por sí mismos nuevos métodos para resolver dificultades. Para ello no necesitaban llevar a cabo un proceso de prueba y error, como hasta el momento se pensaba que hacían.

Una de sus conclusiones, por lo tanto, fue que los simios lograban resolver el problema, pero no lo hacían de forma lineal. Es decir, los simios realizaban razonamientos para poder conseguir alcanzar la comida, lo cual pudo comprobar en los distintos experimentos realizados.

Wolfgang Köhler establece el concepto de aprendizaje por insight. Este término procede del inglés y se puede traducir al español como ‘visión interna’; es decir, percepción, modo de entendimiento o capacidad de comprensión.

Esto es, aplicado a la investigación de este psicólogo, el discernimiento a partir de unos estímulos. Sobre esta teoría desarrollada publicó todos los datos en un libro llamado La mentalidad de los monos, que vio la luz en 1925.

Dicho hallazgo se convirtió en uno de los más importantes en el ámbito de la psicología. Muchos autores posteriores se basaron en estos estudios, dando como resultado una nueva corriente dentro de las investigaciones sobre el aprendizaje.

Asimismo, cabe reseñar que Köhler se mostró muy crítico con la mayoría de corrientes psicológicas que imperaban hasta entonces. Fue esto lo que le permitió avanzar por otros caminos en el ámbito de la investigación psicológica, lo que le hizo profundizar en temas como la inteligencia, el aprendizaje o el desarrollo humano.

En resumen, Wolfgang Köler contribuyó activamente a que conozcamos el proceso por el cual el ser humano aprende y es capaz de comprender el mundo. Gracias a ello, ha sido posible dar explicación a muchas de las conductas de los seres humanos.

De 1913 a 1920 estuvo en Tenerife dirigiendo la investigación con chimpancés. Demostró que los simios aprenden a partir de las totalidades y no de las partes, que muestran saltos abruptos en su desempeño, y que en general exhiben lo que la mayoría de nosotros llamaría una capacidad de razonamiento. Köhler dijo que lo que es válido para los simios lo es mucho más para los seres humanos, e increpó a los conductistas su manera harto mecánica de concebir el aprendizaje humano.

Tras varios años en Berlín, emigró a Estados Unidos antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial donde fue profesor en el Swarthmore College de 1935 a 1955.

Entre sus obras podemos destacar Pruebas de inteligencia en antropoides (1917), Dinámica en psicología (1940), La psicología de la forma (1947) y Conexiones dinámicas en psicología (1959).

Murió en 1967 en su casa de Lebanonn, en colina de New Hampshire de Estados Unidos.