Philippe Pinel (1745-1826) fue un médico francés que se dedicó al estudio, la investigación y el tratamiento de las enfermedades mentales, clasificándolas de tal manera que surtió un gran impacto en la comunidad médica de forma posterior. Fue pionero en el tratamiento de los enfermos mentales y uno de los precursores de la psiquiatría moderna.



Pinel, médico por herencia

Pinel nació el 20 de abril de 1745 en Jonquières, Francia. La medicina le venía de familia, pues su padre también era médico, concretamente cirujano. Estudió latín y religión en un internado religioso en Lavaur. También estuvo enseñando teología, pero pronto después tuvo claro que no quería seguir dedicándose a la religión, y por ello acabo trasladándose a Toulouse.

Es aquí donde comenzaría a estudiar medicina y matemáticas doctorándose en el año 1773. Continuaría sus estudios en la ciudad de Montpellier, antes de dar el salto a París en el año 1778. Aquí, empezaría dando clases particulares de matemáticas y redactando textos médicos.

Pocos años más tarde, en 1784 comenzó a dirigir la Gazette de Santé, donde traducía otros escritos médicos, como los de Cullen, lo que le serviría para escribir posteriormente su Nosographie Philosephique, siendo ambas muy similares.



En el año 1789, participó en la revolución francesa y más tarde comenzó a tratar pacientes con enfermedades mentales en el manicomio del señor Belhomme y como médico en el hospicio de Bicêtre hasta el año 1795, lo cual le otorgaría una nueva visión y una dilatada experiencia en el campo de los trastornos mentales.

Un médico diferente a los demás

Pues, como podremos ver más adelante, tenía una manera muy diferente y mucho más positiva de tratar a sus pacientes, hasta el punto de suprimir por completo muchas de las terapias que hasta entonces se venían aplicando con total normalidad en manicomios y hospicios.

En esta etapa, tendrían gran repercusión en él las prácticas de Jean-Baptiste Pussin, quien era caritativo y proporcionaba un trato diferente a los pacientes. Pinel lo tomó como su ejemplo a seguir tanto en su capacidad de observación como en sus maneras benevolentes con los enfermos.

Se encargó de quitar las cadenas, mientras comenzaba con sus estudios sintomáticos de las enfermedades y los trastornos mentales. Así, se pudieron guardar y conservar historiales y documentos. Tal rigor le valió el sobrenombre de fundador de la psiquiatría en Francia.

Del mismo modo, eliminó de sus terapias las sangrías y otras prácticas carentes de sentido o crueles, intentando curar y mejorar el estado de los enfermos a través de un enfoque mucho más positivo, con mensajes de refuerzo y debidamente razonados en los casos de delirio.

Sin embargo, no eliminó por completo otras tácticas que hoy en día se considerarían impensables o deshumanizadas, como es el caso de la cura de hambre o la sofocación en pilones con agua con el paciente atado.

También ejerció como profesor adjunto de física médica y de higiene en la nueva Escuela de Salud de París desde el año 1794, y como médico en la Salpêtrière desde 1795 hasta el final de su carrera profesional y, en definitiva, de su vida.

Distinción y clasificación de las enfermedades mentales por Pinel

De esta manera, fue forjando el desarrollo y la evolución de la anatomía patológica, con un nuevo sistema de clasificación de las enfermedades mentales, que quedaría patente en Traité mèdico-philosophique sur l’aliénation mentale en el año 1801.

Su clasificación determina la melancolía, la manía, el mutismo y la demencia. Así mismo, defiende que las causas de los desarreglos de las facultades mentales que propician las enfermases psíquicas son físicas, por herencia o, en su mayoría, morales, distinguiendo entre pasiones intensas y excesos.

Su primera edición se subtitulaba además La Manía, pero esto cambió de cara a la segunda, ya que movió el foco de las enfermedades mentales hacia el comportamiento y los diferentes grados de perturbación y trastorno psíquico.

Como podemos ver, era un hombre totalmente contrario a los métodos que se venían imponiendo durante el tratamiento de los enfermos mentales. Por esta razón, es considerado un auténtico precursor del cambio y la reformulación de la reglamentación vigente. Finalmente, sus intentos tuvieron validez legal tras la nueva ley del 30 de junio de 1838.

Su prestigio y fama eran tales, que fue condecorado con la Legión de Honor de Napoleón, siendo nombrado en el año 1805 como Médico Consultor del Emperador, sin ir más lejos. Por lo tanto, sirvió al Imperio hasta que comenzó en la Restauración, siendo condecorado con la Orden de Saint Michel en el año 1818.

Eran días gloriosos para Philippe Pinel. Sin embargo, fue finalmente destituido de su cargo de profesor en el ministerio en el año 1822. Además, padecía de demencia arteriopática, enfermedad que convivió con él hasta la fecha de su muerte en 1925 en París.

Aun así, es incuestionable la influencia que su legado y su innovador (por aquel entonces) enfoque más humanitario en sus tratamientos ha dejado en el tratamiento de las enfermedades mentales en generaciones posteriores, no solo en su país de origen sino a nivel mundial.