James Mckeen Cattell fue uno de los psicólogos estadounidenses más importantes de finales del siglo XIX y principios del XX. A continuación, te contamos cuáles son las claves para conocer mejor a esta figura y su concepto de test mental.

Quién fue James Mckeen Cattell

James Mckeen Cattell (1861-1944) fue el primer psicólogo en impartir clases de psicología en Estados Unidos, concretamente en la Universidad de Pensilvania. Fue representante de la conocida como escuela americana de psicología, y además editó revistas y publicaciones científicas.

Una de las mayores contribuciones de este profesional fue establecer la psicología como una ciencia fidedigna. Así, cuando Cattell comenzó a indagar en la psicología, esta era considerada como un estudio mejor e incluso como una pseudociencia. A lo largo de su vida se dedicó a poner en valor la psicología y su importancia hasta establecerla como una ciencia.

Otro de los datos por los que se le recuerda es porque se opuso abiertamente a que EEUU entrara a formar parte de la Primera Guerra Mundial. Esto hizo que fuera destituido de su cargo en la Universidad de Columbia.

Entre sus principales influencias se pueden encontrar la obra de Wilhem Wundt, quien se caracterizó por su enfoque experimental, y por el funcionalismo de Francis Galton. Ambos puntos de vista estuvieron presentes en sus distintas investigaciones.

El concepto de test mental

James McKeen Cattell diseñó los primeros test mentales de la historia de la psicología. Su forma de trabajar se basó en la experimentación rigurosa y rechazó de forma abierta la introspección como una forma de abordar los fenómenos psicológicos

La primera vez que utilizó el término de “test mental” fue en un artículo publicado en 1890. Con él hace referencia a una decena de pruebas que aplicaba anualmente a estudiantes universitarios para determinar su nivel intelectual y poder prever su respuesta a nivel académico.

  • La primera de las pruebas era la fuerza de la presión ejercida con la mano, medida con un dinamómetro.
  • La segunda, la tasa de movimiento de la mano en el trayecto de una distancia de 50 centímetros.
  • La tercera, el umbral de tacto de dos puntos; esto es, la diferencia mínima perceptible donde dos puntos todavía se perciben como separados.
  • En cuarto lugar, medía la sensibilidad al dolor través del grado de presión necesaria para sentir dolor con una punta de goma contra la frente.
  • La quinta es la división en dos partes de una línea de 50 centímetros.
  • La sexta, la estimación de un tiempo de 10 segundos y, por último, la memoria o número de letras repetidas después de escucharlas una sola vez. A través de estos parámetros establecía una evaluación psicológica de los alumnos.

De esta forma, James Cattell introducía el término test mental y lo orientaba a la aplicación de la psicología a los campos de la educación. Así, este psicólogo indicaba que la capacidad mental puede estudiarse de manera práctica.

A través de estos experimentos y la realización de estas pruebas, pretendía conocer los tiempos de reacción, discriminación sensorial y presión dinamométrica. Estos test ya habían sido creados con anterioridad por otro psicólogo llamado Alfred Binet, pero fue Cattell quien les puso nombre con el que se conocen a día de hoy.

El objetivo de dichos test mentales era, en definitiva, comprobar la dimensión de los atributos psicólogos de una forma objetiva. Así podrían explicarse mejor el desarrollo de estos atributos y obtener información sobre el comportamiento de las personas ante las distintas tareas.

Los trabajos de James Cattell, Alfred Binet y Wundt dieron lugar a que se desarrollaran una gran cantidad de pruebas similares para comprender mejor cuáles son las habilidades propias de cada individuo, sobre todo en el ámbito de la educación.

Impulsor de la psicología como ciencia

James Mckeen Cattell fue, por lo tanto, uno de los pioneros en el impulso de la psicología como ciencia. Esto lo hizo fundamentando todas sus teorías en la práctica experimental, y no en la introspección y en datos que no pudieran ser corroborados científicamente.

Así, Cattell adoptó por primera vez la práctica de realizar pruebas con una gran cantidad de sujetos de investigación para después poder elaborar estadísticas que ayudaran a comprender sus resultados.

Esto hizo posible que la psicología sea a día de hoy una profesión. Esto fue posible gracias a un enorme interés en el estudio de los procesos psicológicos y de sus comprobaciones empíricas, más allá de las teorías refutables o que no tienen una base científica.

En resumen, James Mckeen Cattell contribuyó activamente a que la psicología fuera considerada una ciencia. Gracias a ello, este campo ha podido evolucionar hasta lo que es hoy y dar explicación a los comportamientos humanos y, por supuesto, a la resolución de los conflictos en distintos ámbitos.