Abraham Maslow fue un famoso psicólogo estadounidense conocido como uno de los fundadores de la psicología humanista y por su famosa jerarquía de necesidades. Maslow creía que la teoría psicoanalítica de Freud y la teoría del comportamiento de Skinner estaban demasiado centradas en los aspectos negativos o patológicos de la existencia y descuidó todo el potencial y la creatividad que poseen los seres humanos.

Maslow sugirió que las personas tienen una serie de necesidades y, a medida que se satisfacen estas necesidades, pueden continuar buscando otras, todas ellas dispuestas como una pirámide jerárquica de necesidades. Las necesidades en la base de su jerarquía son de naturaleza más básica, y gradualmente ascienden a necesidades más sociales, emocionales y autorrealizadas a medida que uno avanza en la jerarquía.

Primeros años

Abraham Maslow nació el 1 de abril de 1908 en Brooklyn, Nueva York, donde creció siendo el primero de siete hijos nacidos de sus padres judíos que emigraron de Rusia. Maslow describiría su primera infancia como infeliz y solitaria, y pasó gran parte de su tiempo en la biblioteca inmerso en la lectura de libros.

Estudió derecho en el City College de Nueva York (CCNY) y se casó con su prima hermana Bertha Goodman. En un principio estudió leyes, para satisfacer a sus padres, pero finalmente se decanta por el estudio de la Psicología y en el año 1934 obtiene su doctorado en Psicología gracias a su estudio sobre el comportamiento de los primates, trabajo realizado junto a Harry Harlow. Maslow obtuvo sus tres títulos en psicología de la Universidad de Wisconsin: una licenciatura en 1930, una maestría en 1931 y un doctorado en 1934.

Maslow y la Psicología Humanista

Trabajó como profesor de Psicología en la Universidad de Nueva York (antes, Brooklyn College) y en la Universidad Brandeis y fue uno de los principales fundadores de la Psicología Humanística y, junto con Carl Rogers, contribuyó a establecer esa doctrina como tercera fuerza dentro de la profesión psicológica norteamericana (las otras dos fuerzas principales son el psicoanálisis y el conductismo).

Durante este tiempo, estuvo fuertemente influenciado por el psicólogo de la Gestalt Max Wertheimer y la antropóloga Ruth Benedict. Maslow creía que eran personas tan excepcionales que comenzó a analizar y tomar notas sobre su comportamiento. Este análisis sirvió de base para sus teorías e investigaciones sobre el potencial humano.

Una de las afirmaciones decisivas de Maslow es que en los seres humanos hay una tendencia innata a sacar el mayor partido posible de sus propios talentos y potencialidades, tendencia que él denominó autorrealización.

El enfoque de Maslow respecto de la psicología y de la vida en general inspira entusiasmo; no consideraba a las personas como juguetes del destino, peleles o víctimas de la vida. Por cierto que caen en diversas trampas psicológicas, que las conducen a la desesperanza y la desmoralización; pero merced a su inteligencia y voluntad pueden salir de estas trampas y descubrir nuevamente que la vida merece ser vivida. De hecho, Maslow pensaba que la gente puede hacer algo más que descubrir esto: de tanto en tanto, es capaz de experimentar momentos de júbilo o éxtasis intensos, a los que él llamó experiencias cumbre.

Durante la década de 1950, Maslow se convirtió en uno de los fundadores y motores de la escuela de pensamiento conocida como psicología humanista. Sus teorías, incluyendo la jerarquía de necesidades, la autorrealización y las experiencias pico, se convirtieron en temas fundamentales en el movimiento humanista.

El proceso de autorrealización desempeñó un papel fundamental en la teoría de Maslow. Definió esta tendencia como “el pleno uso y explotación de talentos, capacidades, potencialidades, etc.” En otras palabras, las personas están constantemente en el proceso de esforzarse por alcanzar su máximo potencial. La autorrealización no es un punto final ni un destino. Es un proceso continuo en el que las personas continúan esforzándose y alcanzan nuevas alturas de bienestar, creatividad y satisfacción.

Maslow creía que las personas autorrealizadas poseen una serie de características clave. Algunos de estos incluyen la autoaceptación, la espontaneidad, la independencia y la capacidad de tener experiencias pico.

También propuso una ordenación jerárquica de los motivos, conocida como la pirámide motivacional de Maslow (1968). Para él la persona tiene la capacidad inherente de autorealizarse, y este crecimiento personal govierna y organiza todas las demás necesidades. Las necesidades humanas siguen para Maslow un orden concreto; primero están las fisiológicas (como la regulación de la temperatura corporal, el hambre, la sed y todo lo que conlleva la supervivencia del organismo), luego la necesidad de seguridad (protección), la de afiliación (afecto y pertenencia a un grupo), la de autoestima y finalmente la de autorealización.

Para Maslow las necesidades situadas en estratos inferiores o niveles más bajos de la pirámide están relacionados con la supervivencia del individuo, son las primeras que aparecen y las que poseen mayor fuerza, ya que si no se satisfacen el organismo puede morir. Esta jerarquía impone que para satisfacer una necesidad de un nivel superior, primero se debe satisfacer una necesidad inferior previa. Finalmente, a medida que ascendemos en la pirámide, nuestras necesidades cambian de objetivo y pasan de ser necesidades de falta o privación a ser necesidades de crecimiento o autorealización.

Conclusiones

En un momento en que la mayoría de los psicólogos enfocaban aspectos de la naturaleza humana que se consideraban anormales, Abraham Maslow cambió su enfoque para mirar los aspectos positivos de la salud mental. Su interés en el potencial humano, la búsqueda de experiencias felices y la mejora de la salud mental mediante la búsqueda del crecimiento personal, tuvo una influencia duradera en la psicología.

Si bien el trabajo de Maslow cayó en desgracia para muchos psicólogos académicos y algunos sugieren que su jerarquía podría actualizarse, sus teorías están resurgiendo debido al creciente interés en la psicología positiva.

El año 1970 muere de un ataque al corazón, el 8 de junio, a la edad de 62 años.

El libro más conocido e influyente de Maslow es Toward a Psychology of Being (1962).