» La adolescencia. Orientaciones para padres y educadores
Cuando el punto de referencia de los chicos deja de ser su familia, para que la pandilla pase
a ser la encargada de centrar su actividad e interés, en ese momento de la vida en que se siente
incomprendido, rebelde e interrogado, cuando considera que se vulnera su intimidad y discute
la autoridad de los padres, es el tiempo de asistir a un período de turbulencias que acompañan
al cambio físico y psíquico de la adolescencia. Una época muy atractiva, en la que comienza a
nacer en ellos un verdadero sentido de la amistad, del idealismo y de la solidaridad. Una época
hecha para vivirse de un modo libre y creativo que aún no son capaces de afrontar y que viven
con incertidumbre, inestabilidad y una mayor o menor dosis de angustia. Los padres y educadores
también participan, con mucha frecuencia, de la otra perspectiva de esa incertidumbre,
inestabilidad y angustia. Sobre todo si se trata de su primer hijo o si a causa de las razones que
fueren carecen de la serenidad, paciencia y esperanza necesarias para encauzar con coherencia y
seguridad una etapa crucial en la educación de ese chico que ha dejado de ser niño y aún no es
capaz de asumir el papel de madura juventud que la naturaleza y la sociedad comienzan a pedirle.