Para pensar...

El laberinto

Encuentre una ruta numerada desde el centro hasta salir del bosque

Euler, el gran matemático, descubrió una regla para resolver toda clase de acertijos laberínticos que, como todos los buenos aficionados saben, consiste en trabajar al revés, es decir, desde el final al principio. El acertijo que aquí presentamos, sin embargo, fue deliberadamente concebido para descalificar la regla de Euler, y entre muchos otros intentos, tal vez sea el único que pone en duda su método.

Empiece desde el centro. Avance tres pasos (tal como marca la casilla central) en cualquiera de las ocho direcciones, norte (N), sur (S), este (E), oeste (O), o en diagonal noreste (NE), noroeste (NO), sureste (SE) o suroeste (SO). Cuando haya avanzado tres pasos en línea recta llegará a un cuadrado numerado, que señala el segundo día de viaje, y que será de tantos pasos en línea recta como indique el número, en cualquiera de las ocho direcciones.

Desde este nuevo punto, vuelva a avanzar según la indicación del número, y prosiga de esta manera hasta que llegue a un cuadrado cuyo número le haga dar un sólo paso más allá del borde. Entones habrá salido del bosque y podrá gritar todo lo que se le antoje, pues habrá resuelto el acertijo.


Ver solución

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para beneficio de aquellos que no pudieron escaparse del interminable remolino de números, diremos que la única salida posible es por medio de una curiosa secuencia de avances y retrocesos a lo largo de una sola diagonal, exceptuando el último paso.

Los movimientos son: Empezamos con 3 movimientos al SO, SO a 4, NE a 6, NE a 6, NE a 2, SO a 5, SO a 4, SO a 4 y luego un audaz salto al NO o al SE rumbo a la libertad.