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Título: Miedos y Fobias infantiles Autor: Elízabeth González Montaner |
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Miedos y Fobias infantiles Mami: "No quiero ir a la
escuela, me siento mal, me duele la panza" La ansiedad es una emoción que surge cuando la persona se siente en peligro, sea real o imaginaria la amenaza. Es una respuesta normal y adaptativa que prepara al cuerpo para reaccionar ante una situación de peligro. Los tres tipos de temores más frecuentes en los niños son:
Estos miedos son normales y forman parte del desarrollo emocianal del niño.
Los miedos infantiles expuestos son frecuentes y pueden afectar hasta el 40-45% de los niños. Son normales, aparecen sin razones aparentes, están sujetos a un ciclo evolutivo desaparecen en el transcurso del tiempo, a excepción del miedo a los extraños que puede subsistir en la vida adulta como timidez. Las fobias El miedo es un primitivo sistema de alarma que ayuda al niño a evitar situaciones potencialmente peligrosas. El miedo a la separación es la primera línea de defensa; si se rompe esta entran en acción el miedo a los animales y a los daños físicos. Cuando los miedos infantiles dejan de ser transitorios hablamos de fobias. Las fobias son una forma especial de miedo con las siguientes características:
Las fobias infantiles aparecen con más frecuencia entre los 4 y 8 años. Trastornos de ansiedad en la infancia: Trastornos fóbicos Fobias específicas: interfieren en la vida cotidiana del niño. Su pronóstico es que tienden a remitir espontáneamente con el tiempo en períodos que van de 1 a 4 años. Ej.: -fobia a la oscuridad: puede
producir una fuerte ansiedad por la noche en el momento de ir a la cama, así
como rabietas y negativas a dormir fuera de casa. Fobia escolar: se refiere al rechazo prolongado que un niño experimenta a acudir a la escuela por algún tipo de miedo relacionado con la situación escolar. Es poco frecuente y tiende a darse entre 3-4 años o bien 11-12 años. Afecta a un mayor número de niños que de niñas. Su comienzo en niños es repentino, mientras que en adolescentes es más gradual, de carácter más intenso y grave y con peor pronóstico. La fobia a la escuela viene precedida o acompañada de síntomas físicos de ansiedad (taquicardia, trastornos del sueño, pérdida de apetito, palidez, náuseas, vómitos, dolor de cabeza) y de una anticipación cognitiva de consecuencias negativas asociadas a la escuela así como de una relación muy dependiente con la madre. El resultado es la conducta de evitación. La fobia escolar está asociada a la depresión y a una baja autoestima. En el origen de los trastornos de ansiedad infantiles hay que tener en cuenta el temperamento del niño, que refleja su predisposición hereditaria, y el estilo educativo de los padres.
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